lunes, 10 de febrero de 2014

"Intentaron destruir al sandinismo en Nicaragua, pero fallaron"

Por Jaime Padilla, Liberación.
 
Así concluyó Jorge Capelán su encuentro con Liberación en la ciudad de Malmö, el miércoles 6 del mes actual, no sin antes recalcar que «en Nicaragua, la mayoría de la gente sabe dónde están los Estados Unidos, así como el precio de la guerra y el valor de la paz».

Capelán es el encargado de los análisis políticos para programas de televisión tanto nacional como extranjera, entre otros para el canal ruso Actualidad RT y el canal Iraní Hispan TV. Trabajó como redactor en una de las radios grandes de Nicaragua, Radio La Primerísima, una cooperativa de orientación sandinista. Colabora con la revista Correo de Nicaragua, una publicación de análisis político que incluso es utilizada como material de estudio por los militantes de muchos Comités de Liderazgo Sandinista en todo el país. Escribe para la web Tortilla con Sal, orientada a ofrecer información de fondo sobre la realidad del país.

Por tanto el encuentro y la conversación con el colega periodista uruguayo Jorge Capelán, no solo fueron amenos, sino también en gran medida esclarecedores con relación al proceso político nicaragüense, país donde radica desde el año 2005.

Nuestro entrevistado conoce de cerca esa Nicaragua revolucionaria, porque en los años 80 vivió allí buena parte de su juventud. Años después se estableció en Suecia y trabajó activamente en la solidaridad con Nicaragua luego de la derrota electoral del sandinismo en 1990. Empujado por el nuevo rumbo del pueblo nicaragüense en el 2005, Jorge emprendió el camino de retorno.
 
«Fue una experiencia muy importante que me hizo comprender cómo había cambiado Nicaragua desde los años 80. Luego, en 2009, conocí al compañero William Grigsby, director de Radio La Primerísima y uno de los periodistas más respetados del país y me convencí de que tanto Nicaragua necesitaba de mí como yo de ella. No me arrepiento para nada de la elección y debo decir que he sido recibido con mucho cariño por la gente allá. Las cosas que he aprendido son invalorables», reflexiona.

A tu regreso, por cierto un corto tiempo, ¿cuál es tu observación sobre Suecia?

De lo poco que he podido ver en estos primeros días, lo que más me llama la atención es el clima de guerra fría que se observa en la propaganda cotidiana de los medios corporativos suecos, especialmente contra Rusia y contra Irán, pero también contra todo este mundo multipolar que está surgiendo. De América Latina se habla muy poco, pero por ejemplo, la cobertura de la Radio de Suecia sobre nuestra región parece sacada de lo peorcito de los diarios de la Sociedad Interamericana de Prensa en nuestros países. Es preocupante, no porque crea que vayan a lograr que el pueblo sueco se sume de buena gana a la euforia guerrerista y agresiva que se adivina tras ese tono demonizador con el que se retrata a nuestros países y pueblos, sino porque lo compacto de la propaganda al fin y al cabo influye en la gente, haciendo que se termine por creer al menos algo de la visión prejuiciada del mundo que transmiten, lo que también ayuda a pasivizar y predisponer a la opinión pública para que acepte eventuales nuevas campañas político-militares de la OTAN.
Veo una creciente indignación de la gente contra las políticas neoliberales que se han estado implementando en el país, pero por otro lado veo también bastante resignación, lo que es comprensible, dado que el aparato de indoctrinación en esta sociedad le ha hecho creer a importantes sectores del pueblo que Suecia es un país excepcional, y que lo que pasa en el resto del mundo no tiene mucha relación con su realidad. Por ejemplo, muy poca gente aquí cree que los avances que estamos logrando en América Latina contra el neoliberalismo pueden presentar experiencias útiles para cambiar las cosas en esta sociedad.

Ahora que eres parte del pueblo nicaragüense ¿qué aceptación tiene el gobierno del presidente Daniel Ortega?

Tengo aquí los datos de la última encuesta de opinión de CID-GALLUP, una encuestadora que nadie podría sospechar de ser prosandinista. Muestra un cuadro con los niveles de aprobación de los presidentes que ha habido en los últimos 24 años. Hoy en día (enero 2014), el Comandante Daniel Ortega tiene un índice de aprobación positiva de 22 puntos. Todos los otros presidentes (Violeta Chamorro, Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños), tienen índices con números negativos. Incluso, el índice de aprobación de Doña Violeta es de -30 puntos. Eso indica que para una gran mayoría de las y los nicaragüenses, la de Daniel es la mejor administración que ha habido en muchas, muchas décadas. Hay que recordar que Nicaragua venía de una dictadura muy represiva, incluso genocida, de más de 40 años (la de Somoza), y de una brutal guerra terrorista de «baja intensidad» en los años 80 para derrocar a la Revolución Popular Sandinista.
Carlos Tapia - Jorge Capelan - Jaime Padilla en Suecia

La política económica de Nicaragua en los últimos años ha estado enfrentada al FMI. ¿Se encuentra hoy recuperada o atascada?

Cuando el Frente Sandinista retornó al gobierno en enero de 2007, Nicaragua era un país económicamente intervenido por el FMI. No podía tener una política económica propia. Seis años más tarde, a fines del año pasado, Nicaragua terminó su programa con el FMI e inició de esta manera su liberación de este tipo de intervención. Nicaragua es el único país de Centroamérica que ha logrado recuperar los niveles de crecimiento económico que tenía antes de que la crisis golpease duro a nuestra región en el año 2009. Es el segundo en crecimiento económico después de Panamá y es el país en el que más aumenta la inversión extranjera. Se ha declarado libre de analfabetismo; la pobreza extrema se ha reducido a bastante menos de la mitad; la pobreza absoluta se ha reducido considerablemente; es uno de los países, junto a Venezuela, que más han reducido la desigualdad (según la CEPAL); ha aumentado considerablemente el empleo, aún el empleo formal, con las tasas más altas de América Latina (8% entre 2009 y 2011); ha bajado sostenidamente la mortalidad infantil y la materna, etcétera. En 2005-2006, solo 15% de la energía venía de fuentes renovables; hoy andamos por el 54% y en los próximos años llegaremos al 85%. En un país que históricamente ha sido enormemente machista, las mujeres están alcanzando niveles de protagonismo en la política y la sociedad que están entre los más altos del mundo –algo reconocido tanto por las Naciones Unidas como por el mismísimo Foro de Davos. Además, es el país menos violento y más seguro de la región, y el único en el que se ha logrado impedir que se establezcan los cárteles del narcotráfico.

No estás hablando solo de lo económico, sino también de acertadas políticas de desarrollo...
Antes de 2007, Nicaragua era candidata a ser declarada un estado fallido. Hoy tiene futuro: Ha recuperado entre 70 y 90.000 kilómetros cuadrados de mar en el Caribe que antes controlaba Colombia (aguas con importantes recursos pesqueros y, probablemente, energéticos) y está desarrollando grandes proyectos de futuro, como la refinería Supremo Sueño de Bolívar, que será la más grande de Centroamérica, así como el Gran Canal Interoceánico, que arrancará este año con una inversión de 40.000 millones de dólares. En lo personal, creo que en un lapso de 10 años Nicaragua será un país muy diferente, aunque aún hoy en día siga siendo uno de los más pobres de Nuestra América.

Hay que decir que todo esto ha sido logrado, además de gracias a la capacidad de conducción del Comandante Daniel Ortega y del Frente Sandinista, y a la existencia de un movimiento popular cada vez más fuerte y organizado, fundamentalmente gracias a la fuerza del proyecto bolivariano del ALBA, a la ayuda venezolana y cubana, y a la existencia de PETROCARIBE. Estamos hablando, en total, de unos 3.300 millones de dólares de ayuda venezolana (unos 500-600 millones de ayuda anual), que son la pequeña palanca que le ha permitido al país un grado decisivo de soberanía para ir fortaleciéndose en una región fuertemente dependiente del mercado estadounidense. Sin esa palanca, ni las mejores intenciones ni la más hábil conducción habrían logrado los resultados que estamos viendo.

¿A qué atribuyes la escasa información sobre los avances de la revolución sandinista, a través de la red de internet?

Hay varias razones. Una de ellas es que el Frente Sandinista ha sido una de las organizaciones de izquierda más demonizadas por la propaganda imperial, especialmente desde los tiempos de Ronald Reagan. Los EE.UU. siempre quisieron destruir al sandinismo en Nicaragua, pero fallaron.
La campaña de propaganda antisandinista desde 1990 hasta nuestros días fue igual de agresiva que durante la Revolución de los 80s, incluso tal vez más insidiosa y pérfida que en esa época. Otra razón es que, si la derrota electoral de 1990 fue traumática para el pueblo nicaragüense, lo fue tanto o más para toda la izquierda que se había solidarizado con la lucha sandinista en los 70s y 80s del siglo pasado. Hay que recordar que esa derrota coincidió con el colapso de la URSS y del Bloque Socialista. En general, tengo la impresión de que la mayoría de la gente de izquierda no ha digerido qué fue lo que pasó, y esto es especialmente cierto para las izquierdas en Europa y los Estados Unidos. En tercer lugar, un grupo importante de gente que jugó papeles dirigentes en la lucha contra Somoza y en la Revolución de los 80s, efectivamente traicionó el mandato de las bases sandinistas en los 90s, dejándose corromper por toda la trama de ONG’s montadas por los EE.UU. y la UE con el fin de implantar el neoliberalismo en el país. Un buen número de personalidades que antes habían estado asociadas con la Revolución, y que incluso hicieron carrera a costa de ella, se dedicaron a denigrar al Frente Sandinista, y mucha gente en el exterior les creyó a causa de sus credenciales históricas y su manera «revolucionaria» de hablar. Hoy en día están cada vez más desacreditados, especialmente a lo interno del país, donde es imposible negar la deriva ultraderechista en la que muchos de sus exponentes han caído. Por último, otro factor que ha incidido en la falta de comprensión del proceso nicaragüense ha sido la incapacidad propia del Frente Sandinista de dedicar recursos al frente internacional cuando necesitaba dedicar la mayor parte de sus fuerzas al frente interno.

¿Cuál es el grado de conciencia política que existe en la población nicaragüense?

El nicaragüense, como el palestino o el libanés, por poner un par de ejemplos, es un pueblo muy curtido por la historia. No se deben confundir cuestiones relativas al subdesarrollo de una sociedad, las limitaciones culturales y los bajos niveles de escolaridad, con una falta de capacidad de la gente para leer el momento histórico en el que vive y las correlaciones de fuerzas existentes en la sociedad y en el mundo. En Nicaragua, la mayoría de la gente sabe dónde están los Estados Unidos, así como el precio de la guerra y el valor de la paz. Por eso no debe de sorprender que las encuestas de opinión de todos los signos consistentemente muestren un apoyo aplastantemente mayoritario (del 70-80%) a la gestión del gobierno sandinista al mismo tiempo que se es consciente de las dificultades estructurales que tiene un país como Nicaragua para salir adelante. El Frente Sandinista regresó al gobierno con la votación más baja de su historia (38%). Pero la gente que entonces no votó por el FSLN, no lo hizo por creer en el neoliberalismo, que ya desde hacía varios años había quedado totalmente desprestigiado. Lo hizo porque, o estaba todavía influida por la propaganda antisandinista, o porque temía lo que podría pasar en caso de un retorno de la izquierda al poder (no hay que olvidar las secuelas de la guerra de la década de los 80s). Desde 2007 a esta parte, al ver la lógica y los resultados de la gestión del gobierno sandinista, y al ver todo el desarrollo del movimiento bolivariano en nuestros países, el antisandinismo ha perdido cada vez más terreno. Por otro lado, siempre ha habido un movimiento popular que ha realizado protestas y llevado adelante reivindicaciones.

¿De qué manera participan los sindicatos de trabajadores y otros sectores organizados?

Desde 2007 hasta la fecha, la afiliación a los sindicatos ha aumentado exponencialmente, así como la organización de los trabajadores del sector informal, que en Nicaragua ocupa como el 70-80% de la fuerza de trabajo. Hay un movimiento de economía social, de cooperativas y grupos asociativos en ese sector, que controla como un 44% del Producto Interno Bruto, y hasta cuenta con un banco, CARUNA, que es el que maneja los fondos del ALBA y que ha mostrado una gran capacidad de administración. Los trabajadores nicaragüenses, tanto en el sector formal como en el informal, entienden la actual correlación de fuerzas y son capaces de hacer valer sus derechos y de trabajar codo a codo con un gobierno que entienden responde a sus intereses. Son precisamente los sectores más pobres del pueblo los que más apoyan a este gobierno. Todo esto se da en el contexto de un país en el que 7 de cada 10 personas ni siquiera habían nacido en la década de los 80s de siglo pasado, o apenas eran infantes. O sea que la conciencia de la gran mayoría del pueblo nicaragüense es muy alta, pero es una conciencia del mundo de hoy en día, no la de hace 30 ó 40 años atrás. Esta conciencia se refleja muy bien en el lema que define a Nicaragua como Cristiana, Socialista y Solidaria.

En nuestra charla previa a la entrevista, comentabas de la participación activa de la mujer nicaragüense...

Como decía anteriormente, las mujeres en Nicaragua están alcanzando unos niveles inéditos de protagonismo. Lo primero que hizo el Comandante Daniel Ortega al asumir el gobierno en 2007, fue implantar una política de 50% de mujeres en el gabinete ministerial. En 2011, el Congreso del Frente Sandinista decidió que en todas las listas de elección popular a todos los niveles (desde el municipal hasta la Asamblea Nacional, así como los órganos de dirección del partido) debían incluir al menos un 50% de mujeres y un 30% de jóvenes. Luego, en 2012, la Asamblea Nacional decidió extender este porcentaje de participación femenina a las listas de todos los partidos en todos los niveles. Ese mismo año se adoptó una ley muy avanzada contra la violencia de género, que reconoce figuras como el femicidio, la violencia patrimonial y la sicológica. Hoy en día, y gracias a la representación femenina sandinista, la Asamblea Nacional de Nicaragua está en el quinto lugar entre los parlamentos con mayor participación femenina en el mundo, con 46.2% de diputadas. Los programas sociales más importantes, como el Hambre Cero y el Usura Cero, tienen como sujetos prioritarios a las mujeres, y otros programas, como el de entrega masiva de títulos de propiedad, también cuentan con una muy importante presencia de mujeres.

Algunos medios de prensa reportan que en Nicaragua hay organizaciones que reclaman la restitución del aborto terapéutico...

A Nicaragua se la critica mucho en los medios occidentales por la prohibición del aborto terapéutico (cuando la vida de la madre está en peligro), pero al mismo tiempo se silencian estos aspectos, como se silencia también que las cifras (muy altas) de embarazos juveniles van en descenso, junto con las tasas de mortalidad materno-infantil. También se silencia que históricamente, como un 98% de la población nicaragüense cree en alguna religión. Si las mujeres en Nicaragua tienen tanto poder político, es de esperar que este poder se refleje en las leyes del país. En este sentido, las ONGs feministas que a veces critican duramente a Nicaragua sobre el tema del aborto, deberían tal vez preguntarse por qué las prioridades en la agenda de las mujeres no podrían ser distintas en distintos países con realidades diferentes.

¿Y qué de los jóvenes?

Cerca de un 75% de la población nicaragüense tiene menos de 25 años de edad. En la era neoliberal, los jóvenes fueron muy activos en las movilizaciones por la defensa de los derechos del pueblo. La Juventud Sandinista mantuvo su fuerza durante todos esos años. Hoy en día esta organización, que tiene sus raíces en la lucha contra la dictadura y la época de los 80s, tiene nuevas tareas, tanto de apoyo al proceso de cambios revolucionarios que se ha retomado desde el año 2007 como en prepararse para asumir el relevo en la conducción de ese proceso. Por eso el Frente Sandinista, en su último congreso de febrero de 2011, decidió garantizar un mínimo de representación juvenil del 30% en todas las listas de elección popular y en todas las instancias del Partido. La Juventud Sandinista impulsa un movimiento ambientalista, conocido como Guardabarranco, que ha jugado y juega un importante papel concientizando a los jóvenes y al resto de la población acerca del cuido del medio ambiente. Esta tarea también ha estado acompañada de grandes jornadas de reforestación, así como de defensa de la soberanía ecológica de la nación, en temas como el diferendo limítrofe con Costa Rica sobre el Río San Juan. Otro movimiento juvenil importante de la Juventud Sandinista es el cultural, que lleva el nombre de Leonel Rugama, y que ya existía en la década de los 80s. Este movimiento impulsa actividades culturales y recreativas, concursos, etcétera con el fin de ofrecer espacios y alternativas sanas a una juventud muy expuesta a los antivalores del neoliberalismo. También existe un movimiento deportivo, con el nombre de Alexis Argüello, con objetivos similares en ese ámbito.

Todo parece indicar que la participación de los jóvenes es muy activa...

La Juventud Sandinista promueve todo tipo de campañas de concientización sobre la problemática de género y la diversidad sexual, los peligros y posibilidades de  las nuevas tecnologías de la información, etcétera. Uno de los movimientos más importantes de la Juventud Sandinista es la Promotoría Social Solidaria, por medio de la cual activistas voluntarios hacen de trabajadores sociales y participan en los diferentes programas sociales impulsados por el gobierno, desde la atención a familias en situación precaria hasta la entrega de techos de zinc para que los pobladores mejoren sus viviendas. Desde hace unos años funciona una red de comunicadores de la Juventud Sandinista que juega un creciente papel en informar acerca de todas las actividades que se llevan adelante en diferentes puntos del país. He sido testigo del trabajo de estos muchachos y muchachas en la lucha ideológica en las redes sociales, que cada vez van siendo más importantes en el país, y veo que van haciendo grandes progresos semana a semana. Además de todo el trabajo de la Juventud Sandinista, hay varios dirigentes jóvenes reconocidos por la población a todos los niveles. En síntesis, la juventud cada día va haciéndose más cargo del proceso.

Bajo ese panorama ¿las fuerzas oligárquicas y partidos de derecha, conservan algún espacio en la Nicaragua de hoy?

La derecha en Nicaragua atraviesa por una profunda crisis. Las grandes encuestadoras (tanto CID-GALLUP como M&R) le dan 8% o menos de apoyo a todos esos grupos sumados. Se trata de los dos partidos liberales (PLC y PLI), así como otros mucho más pequeños, entre los que se cuenta al Movimiento «Renovador Sandinista», que es socialdemócrata de palabra y ultraderechista en la práctica. Es una oposición que está muy infiltrada por las redes de financiamiento político de los países occidentales, como la USAID, la NED y la «cooperación» de la Unión Europea. Desde que el Frente Sandinista regresó al poder han llevado adelante una oposición tan recalcitrante que al final se alienaron de su propia base de electores. Muchos liberales se han pasado a apoyar al Frente Sandinista en los últimos años.

¿Entonces sostienes que existe hoy un acompañamiento de las élites económicas a los proyectos de desarrollo del gobierno sandinista?

En Nicaragua se da un caso muy particular, comparado a la situación de otros países como Venezuela, Ecuador o Argentina. La gran burguesía nicaragüense es una clase relativamente débil, entre otras cosas porque Nicaragua es un país con una economía muy pequeña. La desprivatización de PDVSA en Venezuela fue un ataque mortal a la fuente de ingresos fundamental de la oligarquía en ese país, lo que explica la oposición feroz que despliega contra la Revolución Boliviariana. En Nicaragua, en cambio, es más ventajoso para las élites económicas hacer negocios en el clima de estabilidad que brinda la política sandinista en el marco del ALBA. Esto no quiere decir que a ellos les guste del todo esta situación, ya que saben que el Frente Sandinista en última instancia democratizará totalmente la economía, y porque a ningún capitalista le gusta pagar impuestos y aumentar salarios, pero no son antagonistas del proyecto que se está impulsando. Además, la gran burguesía depende de sus alianzas con capitalistas más pequeños (incluso, algunos de ellos sandinistas) que cada día están más comprometidos con el proyecto de desarrollo nacional impulsado por el sandinismo. Se da el caso algo paradójico que hasta la patronal más cercana a los EE.UU., la Cámara de Comercio Americano-Nicaragüense, AMCHAM, no es antagonista del gobierno porque en realidad todavía se exporta mucho a los Estados Unidos. De modo que la burguesía tiene una crisis de representación política que está muy relacionada con el nefasto y fracasado modelo de injerencia impulsado por las embajadas de algunos países occidentales y por los propios EE.UU.

¿Y la relación con Estados Unidos?

Con respecto a la política estadounidense hacia el gobierno sandinista, ésta está enmarcada en la filosofía del «poder inteligente» de la administración Obama. Es una política de dos caras. Por un lado, la embajadora Phyllis Powers, que sucedió a dos embajadores cavernícolamente antisandinistas como Paul Trivelli y Robert Callahan, hoy en día es todo un ejemplo de corrección –al menos en sus declaraciones a los medios. Por debajo de la mesa, la USAID, la NED, el IRI, etcétera, siguen financiando a los sectores más reaccionarios con el apoyo de las redes de la mafia anticubana de Miami. Incluso, hay intentos de dotar de una fachada política a ciertas bandas delictivas para asustar con el fantasma de una nueva guerra «contra». Pero todos estos intentos chocan con la realidad de la incapacidad política y organizativa de una ultraderecha local con prácticamente nulo arrastre social. Cada tanto, el diario local de estos intereses foráneos, La Prensa, anuncia grandes manifestaciones contra la «dictadura de Ortega» y al final solo llegan 100, 200 o 300 personas. Hace años que es la misma historia. Al final, ya nadie les hace caso.

Por tanto, si Nicaragua se ha convertido en el eje principal de integración regional con la bandera del ALBA, ¿cuáles son las bases en las que el país se sostiene?

El ALBA es la palanca económica y política que le permite a Nicaragua ir levantándose de una situación muy precaria. La guerra de los 80s y la ola neoliberal que azotó al país entre 1990 y 2006 destruyeron lo poco que quedaba de la incipiente industria de sustitución de importaciones que había, así como de los logros económicos de la década de los 80s. Se siguieron al pie de la letra todas las recetas del FMI y el país quedó sin infraestructura y atado de pies y manos, por ejemplo, a través del TLC con los Estados Unidos. Entre las pocas cosas que se lograron salvar estuvo la empresa distribuidora de agua, que sigue siendo del Estado. Productos de exportación históricamente importantes como el café, se han visto seriamente afectados por los precios internacionales.

En estas condiciones, el país tenía –y tiene– necesidad de hacer uso de todas las posibilidades a su alcance. Una de éstas es la diversificación de las exportaciones. Hoy en día el oro ha desplazado al café como principal producto de exportación. Los mercados de Nicaragua se han diversificado sustancialmente, con un aumento de las exportaciones a Venezuela, Canadá, Rusia y Taiwán y un descenso relativo de la Unión Europea y los Estados Unidos. Se espera que a partir de este año se nivele mucho más la balanza comercial con la Federación Rusa. Un rubro muy significativo es el de las exportaciones de las zonas francas, que andan por el orden de los 2.500 millones de dólares y generan más de 100 mil empleos permanentes. Hoy en día se cultiva algodón que es usado en la fabricación de telas que sirven de insumo a algunas de estas empresas, lo que implica un impulso a la agro industrialización. El turismo se ha convertido en una fuente importante de divisas, generando ingresos al país por más de 420 millones de dólares. Se trata tanto de turismo de alto nivel como de turismo en pequeña escala con un fuerte peso de las pequeñas y medianas empresas asociativas. Varias publicaciones especializadas han señalado a Nicaragua como uno de los destinos más atractivos para, por ejemplo, turismo de aventuras o para el retiro de jubilados de los EE.UU. y Europa. Otra fuente de ingresos y empleos bien pagados es el sector de los servicios. En Nicaragua operan al menos 12 call centers que generan al menos 4.500 puestos de trabajo con salarios de 500 a 700 dólares mensuales –el doble del promedio nacional. Por último, no se debe olvidar la importancia del flujo de remesas de los nicaragüenses en el exterior, que bate récords año tras año. En 2013 llegó a los 1.077 millones de dólares.

¿En suma, se puede decir que el ALBA le permite a Nicaragua un grado importante de estabilidad?

Efectivamente en materia de política económica, hace posible atraer las inversiones extranjeras, captar todas las fuentes de financiamiento a su alcance y desarrollar la infraestructura, garantizando el funcionamiento de los servicios básicos. Además, al ser uno de los países más seguros de América Latina y al existir un modelo claro de negociación y resolución de conflictos entre los trabajadores, los capitalistas y el Estado, se crean las condiciones que le permiten al país maniobrar en un entorno económico muy difícil. Hay que recordar que la situación de los países centroamericanos no es la de muchos de los países de América del Sur, con cantidades importantes de recursos naturales estratégicos.

Otro de los estandartes de integración: PETROCARIBE el baluarte energético regional, ¿cuál es su participación en el país?

PETROCARIBE funciona de la siguiente manera: El 50% de la factura petrolera de Venezuela se paga al contado en un plazo de uno a tres meses; el resto, se paga a un plazo de 17 a 25 años con dos de gracia y un interés de 1% en caso de que el precio del barril supere los 40 dólares. A su vez, ese fondo es utilizado en programas sociales e inversiones. La encargada de manejar esos fondos es ALBANISA, una empresa conjunta entre el Estado venezolano y el nicaragüense. Una buena parte de esta factura petrolera es pagada en productos, como el frijol negro y la carne, tan necesarios para la economía venezolana, lo que significa que PETROCARIBE además es un sistema de comercio justo. A partir del año pasado, Nicaragua comenzó a comerciar con Venezuela a través del SUCRE, lo que protege a nuestros países de los efectos financieros de la crisis. El de PETROCARIBE es un esquema que va mucho más allá de lo comercial. Por ejemplo, campesinos nicaragüenses han viajado a Venezuela para intercambiar experiencias productivas y organizativas con campesinos venezolanos. Con la decisión reciente de avanzar hacia la formación de una Zona Económica entre los 18 países miembros de PETROCARIBE, se logrará ir construyendo un mercado alternativo propio que fortalecerá la capacidad de maniobra de nuestros países en un entorno tan complejo. Como lo describió recientemente el sociólogo nicaragüense Orlando Núñez, PETROCARIBE es una guerrilla económica en la selva del mercado capitalista.

Sin duda, con tales antecedentes, Nicaragua es un país con estabilidad económica pero algunos medios escriben que el país tiene un crecimiento muy débil y con mucha incertidumbre...

Los órganos de lo que nosotros en Nicaragua denominamos «la dictadura mediática», el complejo de desinformación imperial que va desde los grandes diarios occidentales hasta los de la organización de latifundistas mediáticos de la SIP se desviven para presentar una imagen tétrica del país que no tiene nada que ver con la realidad, que es reconocida por las Naciones Unidas, por la CEPAL, y hasta, en contra de su voluntad, por el propio FMI.

La crisis de Estados Unidos y Europa ¿se siente en el país?

La crisis en los Estados Unidos y la Unión Europea afecta a todos nuestros países en mayor o menor medida. Esto es especialmente cierto en el caso de Centroamérica. Sin embargo, Nicaragua hoy en día tiene unas condiciones incomparablemente mejores para hacerle frente que las que tenía en 2009, cuando los efectos de la crisis se hicieron sentir con fuerza en América Latina. No solamente se ha avanzado en la diversificación de las relaciones comerciales, sino también en la infraestructura, en la organización de la economía y en general de la sociedad. Además, existen proyectos estratégicos en desarrollo como la construcción de la refinería más grande de Centroamérica y el Gran Canal Interoceánico con el que se espera eliminar la pobreza extrema y disminuir enormemente la pobreza absoluta.

Siendo Nicaragua tu nuevo país de adopción, ¿cómo observas a los vecinos, por ejemplo Costa Rica, El Salvador y Honduras, siendo esta última una herida en la región?

El reciente fraude electoral en Honduras, que privó a la Resistencia del gobierno, no nos debe hacer perder de vista que en ese país ha habido un gran avance: El partido LIBRE es hoy el segundo más grande de Honduras, habiendo roto con el histórico sistema bipartidista de conservadores y liberales. Centroamérica está a las puertas de un giro hacia la izquierda en varios de sus países, como es el caso de El Salvador, Costa Rica y también, a mediano plazo, en la propia Honduras donde el gobierno que resultó del fraude es muy débil. En El Salvador se espera que el FMLN se alce con la victoria en la segunda ronda de las elecciones, y en Costa Rica se espera que gane un gobierno de centroizquierda que probablemente necesite del apoyo de la coalición de izquierda Frente Amplio, que logró una cantidad sorprendente de votos. En el caso del FMLN, éste lograría con Salvador Sánchez Cerén llevar a un dirigente propio al frente del Gobierno. Recordemos que Mauricio Funes, que llegó al poder apoyado por el FMLN, es un independiente que seguía su propia línea. En este sentido, una nueva victoria efemelenista profundizará la política de izquierda en el hermano país y seguramente afianzará sus lazos con PETROCARIBE y el ALBA. El fenómeno que se observa en varios países de la región es similar: Las oligarquías están atravesando una seria crisis política que es un reflejo de la crisis general del capitalismo occidental neoliberal en la región. Se dividen, se pelean entre ellos, se destapan los casos de corrupción y las acusaciones mutuas, al mismo tiempo que los movimientos populares construyen y fortalecen sus propios instrumentos políticos. Todo esto es producto de la misma crisis que amenaza las bases mismas de reproducción del  sistema: Las políticas privatizadoras se muestran cada vez menos viables al mismo tiempo que las relaciones con los actores del nuevo mundo multipolar se hacen cada vez más importantes, desde el ALBA y PETROCARIBE, hasta la presencia de China y de Brasil en la región. Los Estados Unidos ven todo esto con mucha preocupación, pero ya no pueden intervenir igual que hace 30 ó 40 años, a pesar de sus bases militares, etcétera. Por ejemplo, con el golpe contra Zelaya en junio de 2009, lo que hicieron fue que el genio del movimiento popular hondureño se saliese de la lámpara y no lo lograron volver a meter en ella, aunque hayan retrasado su acceso al poder.

La globalización ha llevado en los últimos 20 años al establecimiento de múltiples tratados comerciales entre Estados Unidos y los países latinoamericanos, que han sido rechazados por diversos países en América Latina, construyendo  una gran plataforma integradora, así tenemos hoy MERCOSUR, UNASUR, ALBA y CELAC y otros. ¿Son una garantía para la democracia latinoamericana?

Lo que sucede es que todo intento de liberación de cualquiera de nuestros países siempre será precario y limitado mientras no se inserte en un proyecto latinoamericano. La colonización europea dividió nuestro continente en decenas de pedazos de tierra alrededor de ciudades-puerto que llamamos capitales con el fin de impedirnos desarrollar economías y sociedades articuladas en función de las necesidades de nuestros pueblos, y de dividirnos para mantenernos en esa situación de dependencia. De ahí nuestra necesidad imperiosa de unir nuestras diversidades y de superar nuestras asimetrías integrándonos en una unidad mayor. Fuera de esa unidad, cualquier tipo de desarrollo será precario y enfrentará serios peligros. MERCOSUR, UNASUR, ALBA, CELAC, ALADI, SICA, etcétera, son diferentes instancias para avanzar hacia ese proyecto desde diferentes perspectivas. Tenemos que romper (y de a poco, lo estamos haciendo) el círculo maldito de unas oligarquías exportadoras de recursos naturales, desinversoras y exportadoras de capitales, y eso solo se puede lograr quitándole poder al mercado y dándoselo a la política, es decir, a la sociedad. Por eso esas instancias son tan importantes para la democracia latinoamericana.

Finalmente ¿cómo explicar la agresión económica- financiera en Venezuela y Argentina?

En primer lugar, creo que el imperio y los intereses transnacionales occidentales conspiran todo el tiempo contra todos nuestros procesos en América Latina, pero en el marco de la estrategia general, existen ciertas prioridades y un especial interés por impedir que Venezuela y Argentina se fortalezcan y fortalezcan también sus alianzas. También a Brasil lo tratan de neutralizar, pero es demasiado grande. En el caso de Venezuela, creo que el gobierno del presidente Nicolás Maduro ha logrado maniobrar en la dificilísima coyuntura que se presentó con la partida del Comandante Chávez, pero que el cuadro desestabilizador se mantendrá, sobre todo mientras no se den cambios políticos en Colombia, desde donde operan el uribismo con las redes paramilitares y narcotraficantes, así como el golpismo venezolano reciclado que tiene importantes intereses económicos en ese país. En el caso de la Argentina, tratan de impedir que se profundice el proceso de cambios que impulsa la Presidenta Cristina Fernández. Allí hay que agregar muy particularmente a los intereses de Wall Street y la City de Londres, que ven en la política kirchnerista una amenaza muy seria al sistema mafioso-financiero, y al Reino Unido y la OTAN que no están dispuestos a ceder su control del Atlántico Sur con el tema de las Malvinas.


Si en vez de centrarse en países como Venezuela y Argentina, los Estados Unidos desplegasen recursos estratégicos, digamos, en Centroamérica, el resultado podría ser contraproducente para sus propios intereses. Sin embargo, si tratan de desestabilizar a esos grandes países sudamericanos, le estarían dando un golpe gravísimo a todo nuestro proceso de integración e independencia. Es muy importante que veamos a cada uno de nuestros procesos como parte de una lucha continental.

jueves, 23 de enero de 2014

Disturbios en Ucrania: Una revuelta imperialmente inducida

Actualidad RT.
Según el analista político Jorge Capelán, los disturbios en Ucrania reúnen ingredientes de revueltas "imperialmente inducidas" que han tenido lugar en Oriente Medio en los últimos años.

domingo, 12 de enero de 2014

NICARAGUA: Canal Interoceánico beneficiará a toda Centroamérica

Actualidad RT.

El analista político Jorge Capelán no cree que la construcción del Canal Interoceánico de Nicaragua "tenga como efecto una dependencia de la región hacia China, sino un fortalecimiento del papel que ha tenido Centroamérica como zona de tránsito". "Lo que se espera para los próximos años de la construcción del canal es un despegue para Nicaragua y un despegue también de la región centroamericana por todas las sinergias que atrae el proyecto de este canal interoceánico", pronostica el experto.

jueves, 9 de enero de 2014

¡Clase de «democra$ia»!

Por Jorge Capelán, RLP. TcS.

El vocero de la embajada francesa en Managua, Luis Sánchez Sancho, dedica su editorial de hoy en La Pren-CIA a hacerse eco de los lamentos del embajador galo en el país acerca del hecho de que en las reformas a la Constitución recientemente aprobadas por la Asamblea Nacional no se recogieron las "recomendaciones" de su gobierno. ¡Clase de desfachatez!

Dice Sancho que hay una gran diferencia entre el derecho a la reelección consignado en la constitución francesa y el que consigna la constitución nicaragüense, porque en el país galo "existe un sistema electoral independiente, imparcial y honesto" y además, supuestamente, los poderes del presidente no son "absolutos" sino compartidos con un primer ministro (que, como todo el mundo sabe, no tiene ningún poder real en Francia).

Un ejemplo de la "democracia francesa":

En junio del año pasado, los franceses fueron a elecciones para encontrar un sustituto al al diputado Jérôme Cahuzac, exministro de Presupuesto del Gobierno socialista expulsado del Ejecutivo porque confesó que tenía una cuenta secreta en Suiza. Como era de esperar, el Partido Socialista desapareció en la primera vuelta, quedando la elección entre el candidato del partido neonazi Frente Nacional y el ultraderechista Unión por un Movimiento Popular del trístemente célebre Nicolás Sarkozy. ¡Buena democracia esa, que ofrece a los ciudadanos la oportunidad de elegir entre corruptos, derechistas y nazis!

Como media europa sabe, pocas cosas hay más sucias y corruptas que la política francesa:

- Jacques Chirac (1995-2007) acabó su carrera política convertido en el primer presidente de la República condenado a dos años de cárcel (que, por cierto, no cumplió) por desvío de fondos públicos para su partido.

- Nicolás Sarkozy (2007-2012) es notorio por sus lazos con la mafia de Córcega y actualmente está siendo investigado por su vinculación a un desvío de fondos públicos del ex-ministro Claude Gueant, que ya ha sido procesado. Gueant además está siendo investigado por su vinculación al financiamiento de la campaña de Zarkozy con plata de Gadaffi. Michel Gaudin, un jefe de policía de los tiempos en que Sarkozy era ministro del interior, también ha sido detenido por desviar 10.000 euros al mes para operaciones ilegales de vigilancia. Además, Sarkozy ha sido investigado por recibir plata de la mujer más rica de Francia, Liliane Bettencourt, heredera de L'Oreal, para financiar sus campañas. Por último, otro de los asuntos que le vinculan a acusaciones por financiación ilegal es el denominado “Caso Karachi”, una trama de corrupción vinculada a la venta de armas a Pakistán en el año 2002.

- En 2007, Dominique Strauss-Kahn, el brillante economista socialista, fue nombrado director del FMI. A los pocos años fue acusado de violar a una empleada de hotel en Nueva York con la que luego se arregló por fuera de la Corte. Su sucesora, la ex ministra de economía de Sarkozy, Christine Lagarde, se encuentra bajo investigación por resoluciones tomadas sin permiso judicial y la autorización de pagos muy grandes con fondos del banco Crédit Lyonnais, de propiedad pública.

- El escándalo de Jérôme Cahuzac, que afectó a los socialistas, en realidad es un boomerang político que salpica, tanto al Frente Nacional de Le Pen como al partido de Sarkozy:  Cahuzac se llevó el dinero a Suiza con la ayuda de un tal Philippe Péninque, un abogado de extrema derecha que hoy es asesor de Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional. Así que Le Pen lo sabía. ¿Y Nicolas Sarkozy? En 2010, Cahuzac transfirió su cuenta a la banca Reyl, y según recordó el diario suizo Le Temps, uno de los directivos de Reyl es Hervé Dreyfus, íntimo de Sarkozy y de su exmujer Cecilia.

Volviendo a Luis Sánchez Sancho y La Pren-CIA:

Considerando su encendida defensa de la "democracia" francesa, no es de extrañar que La Pren-CIA y el agente de campo Luis Sánchez Sancho también hagan encendidas defensas de prófugos de la justicia como Roberto Bendaña McEwan, ¿no?

viernes, 3 de enero de 2014

Los transgénicos se 'tragan' los campos de maíz en México

Actualidad RT.

La introducción de semillas transgénicas en México ha afectado gravemente a las cosechas del grano, a pesar de que la siembra comercial no está permitida, cuestión que si recibe luz verde, según los expertos, tendría consecuencias irreversibles.

 

 

 

México es la cuna del maíz, el centro de origen de este cereal y una suculenta pieza para las grandes multinacionales agroquímicas como Monsanto. En el país, que produce mas de 17.000 toneladas anuales de maíz, no esta permitida la siembra de transgénicos a nivel comercial, solo algunos cultivos experimentales fueron permitidos pero eso, combinado con la importación de semillas transgénicas, ha causado un gran daño al campo mexicano.

"Somos el segundo país con más casos de contaminación del continente americano, a pesar de no tener siembras comerciales, octavos del mundo, lo que nos da una idea de cuál sería la afectación en caso de que se permitiera el cultivo comercial en Mexico", dijo a RT Silvia Díaz, coordinadora de Greenpeace en México.

También para un gran numero de científicos los transgénicos son un paso hacia atrás en la política agraria mundial. Alejandro Espinosa es un reconocido ingeniero y genetista miembro de la Academia Nacional de Ciencia y con 35 años de experiencia en el campo del maíz transgénico. Sus predicciones no son nada alentadoras. "Hay un punto en el cual la acumulación de contaminantes de transgénicos será tal que llegaremos a un umbral de intolerancia en el cual será imposible para el maíz sobrevivir", opina Espinosa.

En un mundo sin maíz las consecuencias podrían ser devastadoras para la población mundial. La importancia de este cereal es tal que acabar con él podría ser considerado como un crimen. "Si se permite esto, se estará cometiendo un crimen de lesa humanidad, se estará afectando al cultivo más importante para la humanidad entera. Del maíz se cosechan cada año 790 millones de toneladas. Si se afecta al maíz en su estructura genética con la contaminación de trangénicos, estaremos dañando de manera irreversible el futuro de los habitantes de esta tierra", continúa el genetista.

En México los primeros casos se conocieron hace mas de una década y afectaron al epicentro económico y cultural del maíz, Oaxaca. En el año 2001 en los campos del estado de Oaxaca se contabilizaron los primeros casos de contaminación transgénica. Esto hizo saltar todas las alarmas en la comunidad agraria, cultural y científica.

Los que más notaron esta contaminación fueron los campesinos. Ahora luchan por preservar su modo de vida, aunque en ocasiones los transgénicos se imponen debido a su bajo coste. "Estamos buscando alternativas a esta situación que vivimos aquí. Pero es una lucha desigual porque ellos tienen el poder del dinero y muchas veces es triste porque uno se pregunta hasta dónde van a llegar para comprar a la gente, comprar su pobreza", lamenta Oswaldo Martínez, campesino de Yaviche, un pueblo del estado de Oaxaca.

Cientos de activistas, científicos y campesinos luchan para que la moratoria provisional que prohíbe la plantación de transgénicos en México sea permanente y el país se pueda librar, por fin, de la pesadilla que comenzó en 2001.

El analista político Jorge Capelán opina que a espaldas de los latinoamericanos los países de la Alianza Transpacífico pretenden ampliar los derechos de propiedad intelectual de las grandes compañías multinacionales.

"En el trasfondo de esta discusión también se está llevando la negociación entre EE.UU. y una serie de países del Tratado de la Alianza Transpacífica que, por cierto, se está llevando a cabo de una manera totalmente secreta a espaldas de los ciudadanos en ciertos países de América Latina, donde uno de los puntos centrales de esta discusión es una ampliación enorme de los derechos de la propiedad intelectual de las multinacionales. Esto en el caso del maíz tiene una importancia extraordinaria en esta región del mundo por la gran variedad genética que existe", dijo a RT Capelán.

jueves, 12 de diciembre de 2013

EE.UU. mata con drones a 15 civiles yemenitas

Hispan TV.

Quince personas perdieron la vida en Yemen, durante un ataque de drones de Estados Unidos. Las víctimas eran civiles que se dirigían a una boda, en la provincia central de Al-Bayda.

Según las fuentes de seguridad locales, los estadounidenses confundieron a las víctimas con un convoy de sospechosos de Al-Qaeda. También cinco personas resultaron heridas.

Washington, con el pretexto de lucha contra el terrorismo realiza ataques no tripulados en países como Yemen, Paquistán y Afganistán. Pero civiles inocentes, entre ellos mujeres y niños, son los principales víctimas de estas incursiones.

Para entregarnos un breve comentario acerca de este tema tomamos contacto con el analista internacional, Jorge Capelán, desde Managua.

lunes, 9 de diciembre de 2013

La mafia imperial de la difamación fiscal

Por Jorge Capelán, RLP/TcS.

El otro día, un buen amigo de Nicaragua me envió el enlace a un vídeocomentario de un estadounidense que había estado en el país hace unas semanas. Se trata del segmento “The Henry Report”, que transmite la cadena alternativa estadounidense “The Real News Network” - un medio que dice ser progresista y de izquierda.

El que hablaba sobre Nicaragua era un tal James S. Henry, “economista, abogado y periodista de investigación”. ¡Ay, mi Dios! Fue como escuchar a Fabio Gadea con fiebre. Una sarta de barbaridades tan absurdas que le contesté a mi amigo que ese mamarracho era "una prueba de cómo el aparato de propaganda permea todo el espectro de los medios occidentales, incluyendo a medios supuestamente 'alternativos' que juran que para nada reciben plata de ningún interés corporativo".

Vídeo original en inglés

En tan solo 5 minutos de vídeo, el tal James S. Henry se las ingenia para acumular una serie de afirmaciones alucinantes:

Dice que, con el proyecto del Gran Canal, el Presidente Daniel Ortega ha “girado a la derecha para […] reemplazar los recursos que ha venido recibiendo de Venezuela o tal vez para asegurarse de posibles cambios” en el país bolivariano.

También dice que “el trato del Canal es básicamente un regalo […] porque todos los ingresos del canal serán libres de impuestos canalizados a través esta empresa de ultramar (offshore).”(??) Lo que hagan con los ingresos del Canal el señor Wang Jing y el resto de los inversionistas que se sumen al proyecto del Canal es una cosa estrictamente entre ellos y sus respectivos Estados. Son reglas del juego económico que Nicaragua no ha inventado, y que por cierto han diseñado los poderes occidentales que han promovido la denominada “globalización”.

Por parte de Nicaragua (y parece que eso James S. Henry no lo sabía), habrán ingresos correspondientes a sus acciones en la empresa, que irán aumentando a razón del 1% anual durante el período de la concesión, que al llegar al año 50 significará un control mayoritario de las mismas para el país. Cabe preguntarse ¿cómo se le ocurre a James S. Henry que el Estado de Nicaragua vaya a cobrarse impuestos a sí mismo?

En la imaginación de James S. Henry, HKND (por lo demás una “oscura empresa”, según él) creó una subsidiaria en las Islas Caimán para financiar proyectos de redes inalámbricas, lo que es totalmente falso: HKND Group Holdings Ltd. es una empresa de infraestructura basada en Hong Kong y registrada en las Islas Caimán igual que la Microsoft, Google y cientos de empresas multinacionales que se han registrado en ese u otros paraísos fiscales aunque estén basadas en otros países. De hecho, una gran parte, sino la mayoría de las empresas multinacionales, están registradas en paraísos fiscales o en países de muy bajos impuestos. James S. Henry que, como veremos más tarde, es un todo un “experto” en la lucha por la “justicia fiscal”, lo debería saber...

Criticando las propuestas reformas a la Constitución (faltaba más), James S. Henry afirma que el Presidente Ortega “ha fortalecido el papel del partido que representa con sus cortes de la familia”. Un momento: no dice “consejos” de la familia, que en inglés es “councils”, sino que usa la palabra “courts” (corte o tribunal). Lo que está diciendo es que las propuestas de reformas a la Constitución incluyen alguna especie de “tribunal” sandinista para juzgar a la gente. Con eso le gana en capacidad difamatoria a la plana mayor del MRS, al Consejo Editorial de La Pren-CIA, S.A. y a la mismísima Radio Corporación juntas.

Dice que las reformas “le permiten a las compañías de Internet espiar las comunicaciones nicaragüenses” (SIC). En realidad, el objetivo de las reformas es exactamente lo contrario. Lo que las revelaciones de Snowden, WikiLeaks, etcétera muestran es que la mayoría de los países del mundo no hacen nada para impedir que ocurra ese tipo de espionaje, y que recién ahora esas cuestiones se están comenzando a debatir por parte de los gobiernos. Parece que esos datos a James S. Henry le tienen sin cuidado, siempre y cuando pueda dar vuelta las cosas de la manera que mejor sirva a su argumentación.

Pero, según esta lumbrera, “economista, abogado y periodista de investigación”, esto no es nada, porque las reformas a la Constitución "están montadas en una reforma fiscal que es una de las más regresivas en la historia nicaragüense". ¿De dónde habrá sacado semejante estupidez? ¿Del “experto” en temas económicos de La Pren-CIA? Incluso afirma, sin aportar ninguna fuente, que con la reforma, "Nicaragua básicamente le está dando más de 500 millones de dólares al año en exenciones fiscales a los intereses corporativos".

En un libro que escribió sobre el tema de la evasión de impuestos y los paraísos fiscales, el mismo James S. Henry lleva adelante la tesis de que los estados del mundo podrían estar perdiendo, a causa del no pago de impuestos por parte de las corporaciones, un 10% de la riqueza global. Ahora, si la reforma fiscal nicaragüense que él critica da exenciones por 500 millones de dólares, el PIB del país en 2012 anduvo por arriba de los 10.500 millones, es decir que las tan criticadas exenciones llegan a apenas un 5% del PIB – muy por debajo de lo que el analista ve como un grave problema a nivel global. Si lo que desea es indignarse, este señor haría mucho mejor en atacar a los gobiernos europeos y norteamericanos, que permiten fugas mucho más fabulosas en términos tanto relativos como absolutos, que las que supuestamente permitiría el Estado de Nicaragua.

Además, si lo que afirma James S. Henry fuese cierto, y lo que tenemos aquí fuese un sistema neoliberal, entonces habría que reconocer que el neoliberalismo funciona, ya que en este país los salarios más bajos suben, el índice Gini de desigualdad baja, la economía crece, se crean trabajos, aumenta la recaudación, la economía funciona, etcétera.

Si lo que dice este tipo fuese cierto, entonces resultaría que los que vivimos en este país estamos locos, porque ¿cómo hacemos para financiar salud y educación gratuitas, subsidiar los servicios básicos, counstruir y reparar carreteras, cambiar la matriz energética del país y aumentar la generación, llevar agua potable a quienes jamás la han tenido, pagar pensiones a los adultos mayores, todo eso sin que las personas con bajos salarios paguen impuesto a la renta, sin subir el IVA, e incluso, teniendo una serie de productos básicos totalmente liberados de ese regresivo y neoliberal impuesto?

La cantidad de inexactitudes, omisiones e inventos que James S. Henry logra meter en 5 minutos de vídeo es tal que parece que tuvo una sesión intensiva de adoctrinamiento con lo más granado de la ultraderecha local rociada con abundantes dosis de guaro, porque no solo repite los ejes del MRS-PLI-La Pren-CIA y demás secuaces, sino que además lo hace mal, cometiendo errores factuales que ni siquiera los medios más reaccionarios del país cometen.

El de James S. Henry no es un análisis malo, ni es solo un análisis sesgado. Son cinco minutos de hablar mal del gobierno sandinista solo por hablar, de decir lo que sea con tal de que quepa en el mensaje de “Yo simpaticé antes con el sandinismo pero ahora, con lo del Canal, el gobierno de Daniel Ortega en realidad es de derecha”. El objetivo de ese tipo de mensajes es obvio: Tratar de predisponer a la gente progresista en los países del Norte en contra de Nicaragua. Es un producto de propaganda negra, no es ninguna chapuzada de un analista con un mal día y unos tragos de más.

En una parte de su alocución, James S. Henry lanza una advertencia: "Ya la gente que está trabajando con la cuestión de la justicia fiscal en Nicaragua está muy preocupada sobre el hecho de que se está legalizando un sistema impositivo mucho más regresivo" en el país. ¿Quién es esa gente que está tan “preocupada”? Lo veremos más adelante, pero primero echemos un vistazo a quién es este James S. Henry.

El personaje fue el economista en jefe de la consultora McKinsey & Co., una de las 10 mayores firmas que asesoran a gobiernos y empresas multinacionales sobre temas económicos. Además escribe para grandes medios en los EE.UU., como Forbes, The Wall Street Journal, The New Republic, The Nation, The New York Times, The Washington Post y otros, es decir que es una voz reconocida en cuestiones como el desarrollo global, la economía y el tema fiscal, sobre todo entre círculos progres de los EE.UU. Ataca a los “banqueros sangrientos” que se benefician de la fuga de capitales y el tráfico de drogas y personas, lo que a su vez le da una excelente cobertura para asestar golpes bajos a países como Nicaragua, participando en las más inmorales campañas de propaganda negra.

El nombre del juego es el siguiente: Como ya es imposible negar la naturaleza corrupta y delictiva del modelo sobre el que se basa la dominación económica en declive de Europa y los Estados Unidos, lás élites que controlan el imperio se meten en el debate tratando de sembrar buenas dosis de desinformación para pescar a río revuelto y salvar sus privilegios. Hacen críticas indignadas sobre el lavado y la fuga de capitales, pero en última instancia se cuidan muy bien de que el fuego esté dirigido, ya bien hacia gobiernos y países que se opongan a su hegemonía, o a blancos que efectivamente desvíen la atención sobre los verdaderos y principales beneficiarios del sistema global de explotación.

Es una gigantesca operación de “manejo de riesgos” operada por intereses que en realidad le deben todo a la especulación, al lavado, a las empresas de ultramar, al narcotráfico, a la desestabilización y a las guerras imperiales. Los verdaderos “malos” en esta operación de guerra sicológica son siempre representantes del “Oriente”, sea éste Rusia, China, Venezuela o cualquier otro país cuyas élites no controlan ni Wall Street ni la City de Londres.

Los productos de esta guerra jamás harán una sola revelación sobre cómo se robó el oro de Libia, y jamás dirán nada interesante sobre las redes del lavado y el narcotráfico que en estos momentos llevan adelante la guerra económico-financiera y especulativa contra el gobierno bolivariano. Guardarán un silencio sepulcral en torno a la alianza de los fondos buitres con los tribunales estadounidenses, el gobierno británico y la derecha fascista para desestabilizar el gobierno de Cristina Fernández en la Argentina, y mucho menos hablarán sobre los verdaderos intereses financieros que se mueven tras el baño de sangre en Siria.

Un ejemplo de esto, en los últimos años, es la operación “Infiltración de Ultramar”, diseñada para echarle tierra a países como Rusia, China, Irán, Venezuela, India, Indonesia y otros similares a través de la divulgación, previo filtro a través de medios occidentales como el The Guardian inglés o el New York Times, los que obtienen acceso privilegiado a toneladas de material sobre cuya base construyen, juntando tendenciosamente las piezas, jugosas historias de corrupción, delito y tráfico de influencias:

A inicios de este año, las agencias internacionales de noticias se hicieron eco de un informe del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés), según el cual funcionarios de gobiernos de países como los arriba mencionados, y miembros de sus familias, tenían empresas e invertían en paraísos fiscales bajo la protección del secreto de grandes bancos como UBS, Clariden y Deutsche Bank. Ninguna de esas revelaciones afectaba seriamente ni a Washington ni a la Casa Blanca. Lo que sí lograban esas historias era hacer un “asesinato de carácter” contra terceros sin mayor interés en el rigor de las pruebas.

El informe de ICIJ se basaba en el trabajo de decenas de periodistas de The Guardian y otros medios, especialmente occidentales. Los datos en los que se basaba ese informe, más de 260 gigabytes, o 160 veces más que los cables diplomáticos de WikiLeaks, han ido saliendo dosificados a cuentagotas. Se trata de unos 2,5 millones de documentos, con los datos de registro de 122 mil empresas de ultramar en las Islas Vírgenes Británicas, y los nombres de 130 mil personas de 170 países que el ICIJ asegura no entregará a ningún gobierno. ¿A ninguno?

Sobre el ICIJ no se sabe mucho, pero lo que sí se conoce, porque la misma organización lo dice en su página web, es que es un proyecto del Centro para la Integridad Pública (CPI, por sus siglas en inglés). ¿Y quién financia al CPI? Pues nada más ni nada menos que la Knight Foundation, la Ford Foundation, y George Soros, es decir “filantropistas” especializados en proveer de dinero y mampara a todo tipo de iniciativas vinculadas a la Casa Blanca y a la CIA.

A este complejo de opinadores occidentales sobre temas fiscales, que más bien debería llamarse de “difamación político-fiscal”, pertenece gente como James S. Henry, que es directivo de otra red similar, la Alianza Global por la Justicia Fiscal, una organización financiada por los gobiernos de Finlandia y Noruega, entre otros. ¿Qué autoridad moral tienen gobiernos como esos para señalar la paja en el ojo ajeno?

Por ejemplo, el tercer paraíso fiscal más grande de Noruega es.... Noruega. En junio de este año el director de impuestos de ese país escandinavo, Svein Kristensen, le dijo al diario E24 que la mayor parte de ese dinero es efectivo escondido en cajas fuertes o en colchones, o también en bienes no declarados como botes y automóviles. Recientemente, el gobierno Noruego decretó una amnistía fiscal de modo que aquellas personas con activos no declarados pudiesen evitarse el pago de una multa del 60% si voluntariamente “corregían” los datos en sus declaraciones de impuestos. Muchos noruegos se acogieron a esa amnistía pero de todos modos declararon “a la baja”.

En realidad, el problema de fraude fiscal en Noruega es mucho más dramático que el hecho de que la gente guarde su dinero debajo del colchón, porque seis de cada 10 empresas activas en ese país no pagan ningún tipo de impuestos. Es cierto que muchas empresas no pagan porque realmente no han tenido ganancias, pero más de la mitad de las empresas que declararon 0 ingreso en ese país son multinacionales que a través de la triangulación y el lavado mantienen su plata allí donde paga menos impuestos. En 2011, el fraude fiscal en ese país se calculó en unos 4.851 millones de dólares, de un PIB que ese año ascendía a unos 421.200 millones, es decir, un 15% del Producto Interno Bruto.

La situación con el fraude fiscal sistémico que provocan las empresas multinacionales es generalizada, especialmente en los países occidentales. Esos gobiernos harían bien en destinar más recursos a combatir ese tipo de fraude. El problema es que entonces estarían combatiendo a los mismos intereses que los mantienen como gobiernos. Más fácil es entonces desviar el tema e instrumentalizarlo como arma de agresión política.

Por ejemplo, a fines de noviembre de este año, James S. Henry participó como orador en un seminario organizado por el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (IEEPP) y la “sociedad civil” en Managua. El IEEP y otras organizaciones de la sociedad civil como Ética y Transparencia son en realidad mamparas e incluso inventos de la USAID. El socio nicaragüense de la Alianza Global por la Justicia Fiscal es la Fundación para el Desarrollo y la Autonomía de la Costa Atlántica de Nicaragua (FADCANIC), receptora de fondos de la USAID y del gobierno de Noruega. ¿Desde cuándo se ha vuelto antineoliberal la USAID? ¿Con qué autoridad, un tipo que se presta a esa clase de aquelarres de propaganda antisandinista puede posar de progre en los medios alternativos del primer mundo? Pues, con la autoridad de la ingenuidad de mucha gente en esos países imperiales, que no se dan cuenta de hasta qué punto sus movimientos están infiltrados por los mismos intereses que ellos creen combatir.