martes, 27 de enero de 2015
martes, 13 de enero de 2015
L@s hipócritas «Somos Charlie»
Tortilla con Sal, 11 de enero 2015
Los ataques terroristas de los últimos días en París han costado la vida a más de una docena de personas así como a los perpetradores de los hechos. Merecen la más rotunda repulsa y condena. Pero también merecen una visión menos ingenua de la realidad concreta de Europa. Algo que no es tan fácil de lograr desde América Latina.
Los asesinatos en Francia son parte de todo un patrón de cinismo e hipocresía ya muy bien conocido en la historia occidental. Es el mismo patrón del sádico racismo que impulsó a Frantz Fanon escribir : “Dejemos esta Europa que jamás se detiene de hablar de la humanidad y sin embargo la asesina en cada vuelta de la calle, en cada rincón del mundo...”
El resultado previsible de los ataques terroristas en Francia ha sido el de inclinar todo el espectro político europeo hacia la derecha. Esto facilita la agenda represiva de las élites corporativas que en efecto son los propietarios de los gobiernos de los países de la OTAN. A nivel doméstico, promueven la desigualdad económica para proteger el control de sus élites del corrupto sistema financiero occidental. En ultramar promueven las más crudas intervenciones en los asuntos internos de otros países y las más brutales agresiones militares.
Desde antes de los ataques en Estados Unidos del 11 de septiembre 2001, la manipulación del tema del terrorismo ha sido una herramienta clave para forzar a las poblaciones de Europa Tortilla con Sal, 11 de enero 2015
Los ataques terroristas de los últimos días en París han costado la vida a más de una docena de personas así como a los perpetradores de los hechos. Merecen la más rotunda repulsa y condena. Pero también merecen una visión menos ingenua de la realidad concreta de Europa. Algo que no es tan fácil de lograr desde América Latina.
Los asesinatos en Francia son parte de todo un patrón de cinismo e hipocresía ya muy bien conocido en la historia occidental. Es el mismo patrón del sádico racismo que impulsó a Frantz Fanon escribir : “Dejemos esta Europa que jamás se detiene de hablar de la humanidad y sin embargo la asesina en cada vuelta de la calle, en cada rincón del mundo...”
El resultado previsible de los ataques terroristas en Francia ha sido el de inclinar todo el espectro político europeo hacia la derecha. Esto facilita la agenda represiva de las élites corporativas que en efecto son los propietarios de los gobiernos de los países de la OTAN. A nivel doméstico, promueven la desigualdad económica para proteger el control de sus élites del corrupto sistema financiero occidental. En ultramar promueven las más crudas intervenciones en los asuntos internos de otros países y las más brutales agresiones militares.
Desde antes de los ataques en Estados Unidos del 11 de septiembre 2001, la manipulación del tema del terrorismo ha sido una herramienta clave para forzar a las poblaciones de Europa y Norte América a aceptar estas políticas en contra de sus propios intereses. Ahora, la "izquierda francesa" hace coro junto a la ultraderecha del Frente Nacional y la "socialdemocracia" del presidente François Hollande en torno a la consigna "Todos somos Charlie", en referencia a Charlie Hebdo, la revista de sátira (en realidad, de provocación sistemática) en la que trabajaban los dibujantes y redactores asesinados esta semana pasada.
Mientras que la secretaria general del Frente Nacional pide que se vuelva a instaurar la pena de muerte para castigar a los culpables de actos similares, los "socialistas" y la "izquierda" piden que no se demonice demasiado a los musulmanes (y, por extensión, a los demás habitantes menos blancos de Francia). Una cosa los une a todos los "franceses de buena casta" y sus homólogos europeos y norteamericanos en estos momentos: Es la idea común de la superioridad occidental por tener "libertad de expresión".
Es con este argumento de la superioridad moral europea que, como es sabido, se han llevado adelante incontables genocidios a lo largo de la historia desde las cruzadas del medioevo hasta las conquistas coloniales y las guerras de independencia del siglo pasado. Las autoridades coloniales francesas en Argelia masacraron en mayo 1945 a decenas de miles de argelinos en respuesta a un levantamiento contra la ocupación francés del país en Sétif. Pero en 1945 casi nadie en Europa fue Setif.
En el mismo Paris en 1961, las autoridades franceses masacraron hasta 200 argelinos en el masacre de la estación del metro de Charonne hacia el final de la guerra de liberación nacional de Argelia. Fue hasta 1998 que se llevaron a la justicia a unos de los responsables de ese masacre y que se permitió hablar con más franqueza de lo que durante mucho tiempo las autoridades franceses negaron a reconocer como una guerra en Argelia. Ahora mucha gente en Europa quieren que tod@s seamos “Charlie Hebdo” como si la violencia política en Europa o Norte America fuera una aberración poco conocida en vez de un fenómeno bastante común.
En tiempos modernos, quizás es Irlanda la que ha sido el caso más notorio de violencia política prolongada. ¿Y cuántos europeos eran Derry en 1972 cuando las fuerzas armadas del gobierno británico asesinaron a 14 civiles irlandeses e hirieron a 17? ¿Y quiénes eran Ballymurphy en 1971 cuando fuerzas del gobierno británico asesinaron a 11 civiles irlandeses e hirió a un número todavía desconocido? En octubre 1993, ¿Quiénes fueron Greysteel, cuando terroristas asesinaron a ocho allí, hiriendo a una docena más? ¿O en Omagh 1998 cuando terroristas estallaron una bomba que asesinó a veintinueve e hirió a más de 200 personas?
La violencia política no es algo fuera de lo normal en el contexto de la historia doméstica de los países europeos y norteamericanos. A nivel global, los occidentales desde hace siglos declararon la guerra contra los demás pueblos del mundo. Sistemáticamente han usado el genocidio y la violencia política para, primero lograr, y luego defender, su dominio global político y económico. Lo que ha cambiado desde el fin de la Segunda Guerra mundial es el aumento todavía mayor del cinismo, el sadismo y la hipocresía con la que los poderes occidentales han abusado el derecho internacional y las instituciones internacionales de la ONU para lograr sus objetivos.
Ese cinismo y oportunismo político se ve en diversos acontecimientos a lo largo y ancho de la Unión Europea, donde una serie de partidos xenófobos y racistas han hecho grandes progresos en los últimos años, llegando incluso en algunos casos a amenazar con conquistar el gobierno (caso del Frente Nacional en Francia) o en otros, con convertirse en el comodín de parlamentos divididos, condenados a designar perennes gobiernos de minorías (caso de Suecia). Lo mismo pasa en Dinamarca con el Danske Folkparti de la extrema derecha que mantiene niveles de apoyo electoral de alrededor de 15% a nivel nacional.
Fue en Dinamarca, en el año 2006, que el diario de derecha Jyllands Posten publicó una serie de caricaturas que retrataban al profeta Mahoma de una manera que no solo denigraba al Islam, sino a toda la gente del Oriente Medio, presentándola como atrasada y propensa al terrorismo. Esas mismas caricaturas, que ofendieron a millones de musulmanes en todo el mundo, fueron reproducidas por el semanario francés víctima del ataque terrorista de esta semana pasada en París, Charlie Hebdo. La publicación de las caricaturas se dio en un contexto de persecución en masa contra los musulmanes, con incendios de mezquitas, malos tratos y un clima de "vale todo" en contra de estos grupos en Europa.
En Noruega en 2011, el terrorista Anders Behring Breivik mató a 77 personas e hirió a más de 100 en un ataque contra un campamento de jóvenes socialdemócratas en la isla de Utøya. El objetivo del ataque era según Breivik el de "matar a todo el gobierno" de su país por su supuesta permisividad hacia los musulmanes. En Suecia, el artista-provocador Lars Vilks fabricaba perros de madera a los que ponía la cara del profeta Mahoma y colocaba en las rotondas del país escandinavo. Una serie de caricaturas antimusulmanas de Vilks provocó fuertes reacciones dentro y fuera del país escandinavo. En el año 2010, un terrorista ario se dedicaba a dispararle a decenas de inmigrantes escogidas al azar en la ciudad de Malmö, matando e hiriendo a varios.
Según la Encuesta Sobre las Minorías y la Discriminación (EU-MIDIS) del año 2008, más de la cuarta parte de los 23.500 inmigrantes y miembros de minorías étnicas consultados reportaron haber sido víctimas de delitos contra la persona por "motivos racistas" durante los últimos 12 meses. Se trataba de actos de violencia, amenazas o maltrato grave. La lista era encabezada por gitanos, africanos (del norte y el sur del Sahara), turcos, europeos del este y árabes. La estadística no destaca el número total de musulmanes, pero dada la lista de nacionalidades se puede presumir que éstos fueron la gran mayoría de los casos.
En España, Italia y Alemania y el Reino Unido los ataques contra los inmigrantes desde fuera de Europa y especialmente los ataques islamófobos son una característica constante en las estadísticas oficiales (por ej. "Extractos de los informes del Observatorio Europeo del Racismo y Xenofobia (EUMC )”). No se han visto manifestaciones del mismo tamaño ante los constantes asesinatos de africanos y árabes en Europa como las que se han visto esta semana a propósito de la masacre del Charlie Hebdo. La explicación oficial de esta diferencia entre las reacciones a los asesinatos racistas por europeos y al ataque contra los periodistas del semanal de caricaturas es que el masacre de los periodistas se interpreta como un ataque a la libertad de expresión.
En verdad, la libertad de expresión en Europa es tanto un complejo mito de cuidadosa fabricación cultural, como un campo de feroz batalla política y social. Los apologistas occidentales lo blanden como una prueba de la superioridad de sus sociedades. El mundo mayoritario lo ve como otra hipocresía más del Occidente, un supuesto beneficio que, si acaso existe, lo hace a cuentas de siglos de explotación y genocidio occidental de los demás pueblos del mundo.
En principio, en Europa y Norte América hay libertad de decir cualquier cosa solamente en base a la marginalización total de las críticas consecuentes antiimperialistas y anticolonialistas en las propias sociedades occidentales. Esto ha sido todavía más evidente, especialmente desde la derrota de Israel en el Líbano en 2006, en el caso de las críticas que cuestionan el apoyo occidental al genocidio en cámara lenta de parte de los gobiernos sionistas de Israel contra el pueblo palestino. En la práctica, la libertad de expresión se traduce en una libertad (e impunidad) para todo tipo de ultrajes dirigidos contra minorías, especialmente extra-europeas y sobre todo hoy en día, musulmanas o presuntamente "árabes".
El atentado contra el semanario Charlie Hebdo, así como el asesinato de dos oficiales de policía y el secuestro de clientes de un negocio judío que tuvieron lugar esta semana pasada son condenables. Pero nada tienen que ver con la libertad de expresión, ni tampoco, hay que decirlo, con el Islam y los musulmanes. Es un capítulo más de la "Guerra de las Civilizaciones" inventada por las y los estrategas del imperio para contrarrestar la previsible debacle del sistema occidental de dominación global, ahora en acelerada marcha adelante. Es una estrategia cuya implementación desde hace mucho tiempo ha revelado de la manera más clara que los mismos medios occidentales son colaboradores entusiastas de los ataques de guerra psicológica orientados por sus gobiernos.
Esa guerra se dirige contra los diferentes blancos identificados de un momento a otro como enemigos del Occidente – últimamente Laurent Gbagbo, Muammar al Gaddafi, Hugo Chávez, Bashar al-Assad, Vladimir Putin. En el caso del Islam y los musulmanes es muy conveniente que los hechos recientes en Francia se interpreten como una manifestación de la rabia de los musulmanes por la bárbara opresión colonial de Occidente. Así se plantea el problema en los mismos términos que los planificadores de las guerras occidentales de agresión desean. Es decir, se plantea el terrorismo como un problema árabe y / o musulmán, cuando en realidad es un problema - hay que decirlo con todas la letras – occidental.
Fue el gobierno estadounidense junto con sus aliados europeos y árabes el que financió y entrenó a Bin Laden y Al Qaeda, de la misma manera que desde hace mucho tiempo ha validado, sostenido y manipulado a las fuerzas terroristas en Libia, Siria y ahora Iraq. Los que hoy se identifican con Charlie Hebdo de una u otra manera han ratificado el apoyo de sus gobiernos a esas fuerzas terroristas. En efecto, al identificarse de esa manera, se identifican también con la siniestra sombra terrorista de las mismas políticas de sus gobiernos que los dirigentes occidentales ocupan para justificar sus políticas de represión a nivel doméstico y sus bárbaras agresiones militares en ultramar.y Norte América a aceptar estas políticas en contra de sus propios intereses. Ahora, la "izquierda francesa" hace coro junto a la ultraderecha del Frente Nacional y la "socialdemocracia" del presidente François Hollande en torno a la consigna "Todos somos Charlie", en referencia a Charlie Hebdo, la revista de sátira (en realidad, de provocación sistemática) en la que trabajaban los dibujantes y redactores asesinados esta semana pasada.
Mientras que la secretaria general del Frente Nacional pide que se vuelva a instaurar la pena de muerte para castigar a los culpables de actos similares, los "socialistas" y la "izquierda" piden que no se demonice demasiado a los musulmanes (y, por extensión, a los demás habitantes menos blancos de Francia). Una cosa los une a todos los "franceses de buena casta" y sus homólogos europeos y norteamericanos en estos momentos: Es la idea común de la superioridad occidental por tener "libertad de expresión".
Es con este argumento de la superioridad moral europea que, como es sabido, se han llevado adelante incontables genocidios a lo largo de la historia desde las cruzadas del medioevo hasta las conquistas coloniales y las guerras de independencia del siglo pasado. Las autoridades coloniales francesas en Argelia masacraron en mayo 1945 a decenas de miles de argelinos en respuesta a un levantamiento contra la ocupación francés del país en Sétif. Pero en 1945 casi nadie en Europa fue Setif.
En el mismo Paris en 1961, las autoridades franceses masacraron hasta 200 argelinos en el masacre de la estación del metro de Charonne hacia el final de la guerra de liberación nacional de Argelia. Fue hasta 1998 que se llevaron a la justicia a unos de los responsables de ese masacre y que se permitió hablar con más franqueza de lo que durante mucho tiempo las autoridades franceses negaron a reconocer como una guerra en Argelia. Ahora mucha gente en Europa quieren que tod@s seamos “Charlie Hebdo” como si la violencia política en Europa o Norte America fuera una aberración poco conocida en vez de un fenómeno bastante común.
En tiempos modernos, quizás es Irlanda la que ha sido el caso más notorio de violencia política prolongada. ¿Y cuántos europeos eran Derry en 1972 cuando las fuerzas armadas del gobierno británico asesinaron a 14 civiles irlandeses e hirieron a 17? ¿Y quiénes eran Ballymurphy en 1971 cuando fuerzas del gobierno británico asesinaron a 11 civiles irlandeses e hirió a un número todavía desconocido? En octubre 1993, ¿Quiénes fueron Greysteel, cuando terroristas asesinaron a ocho allí, hiriendo a una docena más? ¿O en Omagh 1998 cuando terroristas estallaron una bomba que asesinó a veintinueve e hirió a más de 200 personas?
La violencia política no es algo fuera de lo normal en el contexto de la historia doméstica de los países europeos y norteamericanos. A nivel global, los occidentales desde hace siglos declararon la guerra contra los demás pueblos del mundo. Sistemáticamente han usado el genocidio y la violencia política para, primero lograr, y luego defender, su dominio global político y económico. Lo que ha cambiado desde el fin de la Segunda Guerra mundial es el aumento todavía mayor del cinismo, el sadismo y la hipocresía con la que los poderes occidentales han abusado el derecho internacional y las instituciones internacionales de la ONU para lograr sus objetivos.
Ese cinismo y oportunismo político se ve en diversos acontecimientos a lo largo y ancho de la Unión Europea, donde una serie de partidos xenófobos y racistas han hecho grandes progresos en los últimos años, llegando incluso en algunos casos a amenazar con conquistar el gobierno (caso del Frente Nacional en Francia) o en otros, con convertirse en el comodín de parlamentos divididos, condenados a designar perennes gobiernos de minorías (caso de Suecia). Lo mismo pasa en Dinamarca con el Danske Folkparti de la extrema derecha que mantiene niveles de apoyo electoral de alrededor de 15% a nivel nacional.
Fue en Dinamarca, en el año 2006, que el diario de derecha Jyllands Posten publicó una serie de caricaturas que retrataban al profeta Mahoma de una manera que no solo denigraba al Islam, sino a toda la gente del Oriente Medio, presentándola como atrasada y propensa al terrorismo. Esas mismas caricaturas, que ofendieron a millones de musulmanes en todo el mundo, fueron reproducidas por el semanario francés víctima del ataque terrorista de esta semana pasada en París, Charlie Hebdo. La publicación de las caricaturas se dio en un contexto de persecución en masa contra los musulmanes, con incendios de mezquitas, malos tratos y un clima de "vale todo" en contra de estos grupos en Europa.
En Noruega en 2011, el terrorista Anders Behring Breivik mató a 77 personas e hirió a más de 100 en un ataque contra un campamento de jóvenes socialdemócratas en la isla de Utøya. El objetivo del ataque era según Breivik el de "matar a todo el gobierno" de su país por su supuesta permisividad hacia los musulmanes. En Suecia, el artista-provocador Lars Vilks fabricaba perros de madera a los que ponía la cara del profeta Mahoma y colocaba en las rotondas del país escandinavo. Una serie de caricaturas antimusulmanas de Vilks provocó fuertes reacciones dentro y fuera del país escandinavo. En el año 2010, un terrorista ario se dedicaba a dispararle a decenas de inmigrantes escogidas al azar en la ciudad de Malmö, matando e hiriendo a varios.
Según la Encuesta Sobre las Minorías y la Discriminación (EU-MIDIS) del año 2008, más de la cuarta parte de los 23.500 inmigrantes y miembros de minorías étnicas consultados reportaron haber sido víctimas de delitos contra la persona por "motivos racistas" durante los últimos 12 meses. Se trataba de actos de violencia, amenazas o maltrato grave. La lista era encabezada por gitanos, africanos (del norte y el sur del Sahara), turcos, europeos del este y árabes. La estadística no destaca el número total de musulmanes, pero dada la lista de nacionalidades se puede presumir que éstos fueron la gran mayoría de los casos.
En España, Italia y Alemania y el Reino Unido los ataques contra los inmigrantes desde fuera de Europa y especialmente los ataques islamófobos son una característica constante en las estadísticas oficiales (por ej. "Extractos de los informes del Observatorio Europeo del Racismo y Xenofobia (EUMC )”). No se han visto manifestaciones del mismo tamaño ante los constantes asesinatos de africanos y árabes en Europa como las que se han visto esta semana a propósito de la masacre del Charlie Hebdo. La explicación oficial de esta diferencia entre las reacciones a los asesinatos racistas por europeos y al ataque contra los periodistas del semanal de caricaturas es que el masacre de los periodistas se interpreta como un ataque a la libertad de expresión.
En verdad, la libertad de expresión en Europa es tanto un complejo mito de cuidadosa fabricación cultural, como un campo de feroz batalla política y social. Los apologistas occidentales lo blanden como una prueba de la superioridad de sus sociedades. El mundo mayoritario lo ve como otra hipocresía más del Occidente, un supuesto beneficio que, si acaso existe, lo hace a cuentas de siglos de explotación y genocidio occidental de los demás pueblos del mundo.
En principio, en Europa y Norte América hay libertad de decir cualquier cosa solamente en base a la marginalización total de las críticas consecuentes antiimperialistas y anticolonialistas en las propias sociedades occidentales. Esto ha sido todavía más evidente, especialmente desde la derrota de Israel en el Líbano en 2006, en el caso de las críticas que cuestionan el apoyo occidental al genocidio en cámara lenta de parte de los gobiernos sionistas de Israel contra el pueblo palestino. En la práctica, la libertad de expresión se traduce en una libertad (e impunidad) para todo tipo de ultrajes dirigidos contra minorías, especialmente extra-europeas y sobre todo hoy en día, musulmanas o presuntamente "árabes".
El atentado contra el semanario Charlie Hebdo, así como el asesinato de dos oficiales de policía y el secuestro de clientes de un negocio judío que tuvieron lugar esta semana pasada son condenables. Pero nada tienen que ver con la libertad de expresión, ni tampoco, hay que decirlo, con el Islam y los musulmanes. Es un capítulo más de la "Guerra de las Civilizaciones" inventada por las y los estrategas del imperio para contrarrestar la previsible debacle del sistema occidental de dominación global, ahora en acelerada marcha adelante. Es una estrategia cuya implementación desde hace mucho tiempo ha revelado de la manera más clara que los mismos medios occidentales son colaboradores entusiastas de los ataques de guerra psicológica orientados por sus gobiernos.
Esa guerra se dirige contra los diferentes blancos identificados de un momento a otro como enemigos del Occidente – últimamente Laurent Gbagbo, Muammar al Gaddafi, Hugo Chávez, Bashar al-Assad, Vladimir Putin. En el caso del Islam y los musulmanes es muy conveniente que los hechos recientes en Francia se interpreten como una manifestación de la rabia de los musulmanes por la bárbara opresión colonial de Occidente. Así se plantea el problema en los mismos términos que los planificadores de las guerras occidentales de agresión desean. Es decir, se plantea el terrorismo como un problema árabe y / o musulmán, cuando en realidad es un problema - hay que decirlo con todas la letras – occidental.
Fue el gobierno estadounidense junto con sus aliados europeos y árabes el que financió y entrenó a Bin Laden y Al Qaeda, de la misma manera que desde hace mucho tiempo ha validado, sostenido y manipulado a las fuerzas terroristas en Libia, Siria y ahora Iraq. Los que hoy se identifican con Charlie Hebdo de una u otra manera han ratificado el apoyo de sus gobiernos a esas fuerzas terroristas. En efecto, al identificarse de esa manera, se identifican también con la siniestra sombra terrorista de las mismas políticas de sus gobiernos que los dirigentes occidentales ocupan para justificar sus políticas de represión a nivel doméstico y sus bárbaras agresiones militares en ultramar.
Los ataques terroristas de los últimos días en París han costado la vida a más de una docena de personas así como a los perpetradores de los hechos. Merecen la más rotunda repulsa y condena. Pero también merecen una visión menos ingenua de la realidad concreta de Europa. Algo que no es tan fácil de lograr desde América Latina.
Los asesinatos en Francia son parte de todo un patrón de cinismo e hipocresía ya muy bien conocido en la historia occidental. Es el mismo patrón del sádico racismo que impulsó a Frantz Fanon escribir : “Dejemos esta Europa que jamás se detiene de hablar de la humanidad y sin embargo la asesina en cada vuelta de la calle, en cada rincón del mundo...”
El resultado previsible de los ataques terroristas en Francia ha sido el de inclinar todo el espectro político europeo hacia la derecha. Esto facilita la agenda represiva de las élites corporativas que en efecto son los propietarios de los gobiernos de los países de la OTAN. A nivel doméstico, promueven la desigualdad económica para proteger el control de sus élites del corrupto sistema financiero occidental. En ultramar promueven las más crudas intervenciones en los asuntos internos de otros países y las más brutales agresiones militares.
Desde antes de los ataques en Estados Unidos del 11 de septiembre 2001, la manipulación del tema del terrorismo ha sido una herramienta clave para forzar a las poblaciones de Europa Tortilla con Sal, 11 de enero 2015
Los ataques terroristas de los últimos días en París han costado la vida a más de una docena de personas así como a los perpetradores de los hechos. Merecen la más rotunda repulsa y condena. Pero también merecen una visión menos ingenua de la realidad concreta de Europa. Algo que no es tan fácil de lograr desde América Latina.
Los asesinatos en Francia son parte de todo un patrón de cinismo e hipocresía ya muy bien conocido en la historia occidental. Es el mismo patrón del sádico racismo que impulsó a Frantz Fanon escribir : “Dejemos esta Europa que jamás se detiene de hablar de la humanidad y sin embargo la asesina en cada vuelta de la calle, en cada rincón del mundo...”
El resultado previsible de los ataques terroristas en Francia ha sido el de inclinar todo el espectro político europeo hacia la derecha. Esto facilita la agenda represiva de las élites corporativas que en efecto son los propietarios de los gobiernos de los países de la OTAN. A nivel doméstico, promueven la desigualdad económica para proteger el control de sus élites del corrupto sistema financiero occidental. En ultramar promueven las más crudas intervenciones en los asuntos internos de otros países y las más brutales agresiones militares.
Desde antes de los ataques en Estados Unidos del 11 de septiembre 2001, la manipulación del tema del terrorismo ha sido una herramienta clave para forzar a las poblaciones de Europa y Norte América a aceptar estas políticas en contra de sus propios intereses. Ahora, la "izquierda francesa" hace coro junto a la ultraderecha del Frente Nacional y la "socialdemocracia" del presidente François Hollande en torno a la consigna "Todos somos Charlie", en referencia a Charlie Hebdo, la revista de sátira (en realidad, de provocación sistemática) en la que trabajaban los dibujantes y redactores asesinados esta semana pasada.
Mientras que la secretaria general del Frente Nacional pide que se vuelva a instaurar la pena de muerte para castigar a los culpables de actos similares, los "socialistas" y la "izquierda" piden que no se demonice demasiado a los musulmanes (y, por extensión, a los demás habitantes menos blancos de Francia). Una cosa los une a todos los "franceses de buena casta" y sus homólogos europeos y norteamericanos en estos momentos: Es la idea común de la superioridad occidental por tener "libertad de expresión".
Es con este argumento de la superioridad moral europea que, como es sabido, se han llevado adelante incontables genocidios a lo largo de la historia desde las cruzadas del medioevo hasta las conquistas coloniales y las guerras de independencia del siglo pasado. Las autoridades coloniales francesas en Argelia masacraron en mayo 1945 a decenas de miles de argelinos en respuesta a un levantamiento contra la ocupación francés del país en Sétif. Pero en 1945 casi nadie en Europa fue Setif.
En el mismo Paris en 1961, las autoridades franceses masacraron hasta 200 argelinos en el masacre de la estación del metro de Charonne hacia el final de la guerra de liberación nacional de Argelia. Fue hasta 1998 que se llevaron a la justicia a unos de los responsables de ese masacre y que se permitió hablar con más franqueza de lo que durante mucho tiempo las autoridades franceses negaron a reconocer como una guerra en Argelia. Ahora mucha gente en Europa quieren que tod@s seamos “Charlie Hebdo” como si la violencia política en Europa o Norte America fuera una aberración poco conocida en vez de un fenómeno bastante común.
En tiempos modernos, quizás es Irlanda la que ha sido el caso más notorio de violencia política prolongada. ¿Y cuántos europeos eran Derry en 1972 cuando las fuerzas armadas del gobierno británico asesinaron a 14 civiles irlandeses e hirieron a 17? ¿Y quiénes eran Ballymurphy en 1971 cuando fuerzas del gobierno británico asesinaron a 11 civiles irlandeses e hirió a un número todavía desconocido? En octubre 1993, ¿Quiénes fueron Greysteel, cuando terroristas asesinaron a ocho allí, hiriendo a una docena más? ¿O en Omagh 1998 cuando terroristas estallaron una bomba que asesinó a veintinueve e hirió a más de 200 personas?
La violencia política no es algo fuera de lo normal en el contexto de la historia doméstica de los países europeos y norteamericanos. A nivel global, los occidentales desde hace siglos declararon la guerra contra los demás pueblos del mundo. Sistemáticamente han usado el genocidio y la violencia política para, primero lograr, y luego defender, su dominio global político y económico. Lo que ha cambiado desde el fin de la Segunda Guerra mundial es el aumento todavía mayor del cinismo, el sadismo y la hipocresía con la que los poderes occidentales han abusado el derecho internacional y las instituciones internacionales de la ONU para lograr sus objetivos.
Ese cinismo y oportunismo político se ve en diversos acontecimientos a lo largo y ancho de la Unión Europea, donde una serie de partidos xenófobos y racistas han hecho grandes progresos en los últimos años, llegando incluso en algunos casos a amenazar con conquistar el gobierno (caso del Frente Nacional en Francia) o en otros, con convertirse en el comodín de parlamentos divididos, condenados a designar perennes gobiernos de minorías (caso de Suecia). Lo mismo pasa en Dinamarca con el Danske Folkparti de la extrema derecha que mantiene niveles de apoyo electoral de alrededor de 15% a nivel nacional.
Fue en Dinamarca, en el año 2006, que el diario de derecha Jyllands Posten publicó una serie de caricaturas que retrataban al profeta Mahoma de una manera que no solo denigraba al Islam, sino a toda la gente del Oriente Medio, presentándola como atrasada y propensa al terrorismo. Esas mismas caricaturas, que ofendieron a millones de musulmanes en todo el mundo, fueron reproducidas por el semanario francés víctima del ataque terrorista de esta semana pasada en París, Charlie Hebdo. La publicación de las caricaturas se dio en un contexto de persecución en masa contra los musulmanes, con incendios de mezquitas, malos tratos y un clima de "vale todo" en contra de estos grupos en Europa.
En Noruega en 2011, el terrorista Anders Behring Breivik mató a 77 personas e hirió a más de 100 en un ataque contra un campamento de jóvenes socialdemócratas en la isla de Utøya. El objetivo del ataque era según Breivik el de "matar a todo el gobierno" de su país por su supuesta permisividad hacia los musulmanes. En Suecia, el artista-provocador Lars Vilks fabricaba perros de madera a los que ponía la cara del profeta Mahoma y colocaba en las rotondas del país escandinavo. Una serie de caricaturas antimusulmanas de Vilks provocó fuertes reacciones dentro y fuera del país escandinavo. En el año 2010, un terrorista ario se dedicaba a dispararle a decenas de inmigrantes escogidas al azar en la ciudad de Malmö, matando e hiriendo a varios.
Según la Encuesta Sobre las Minorías y la Discriminación (EU-MIDIS) del año 2008, más de la cuarta parte de los 23.500 inmigrantes y miembros de minorías étnicas consultados reportaron haber sido víctimas de delitos contra la persona por "motivos racistas" durante los últimos 12 meses. Se trataba de actos de violencia, amenazas o maltrato grave. La lista era encabezada por gitanos, africanos (del norte y el sur del Sahara), turcos, europeos del este y árabes. La estadística no destaca el número total de musulmanes, pero dada la lista de nacionalidades se puede presumir que éstos fueron la gran mayoría de los casos.
En España, Italia y Alemania y el Reino Unido los ataques contra los inmigrantes desde fuera de Europa y especialmente los ataques islamófobos son una característica constante en las estadísticas oficiales (por ej. "Extractos de los informes del Observatorio Europeo del Racismo y Xenofobia (EUMC )”). No se han visto manifestaciones del mismo tamaño ante los constantes asesinatos de africanos y árabes en Europa como las que se han visto esta semana a propósito de la masacre del Charlie Hebdo. La explicación oficial de esta diferencia entre las reacciones a los asesinatos racistas por europeos y al ataque contra los periodistas del semanal de caricaturas es que el masacre de los periodistas se interpreta como un ataque a la libertad de expresión.
En verdad, la libertad de expresión en Europa es tanto un complejo mito de cuidadosa fabricación cultural, como un campo de feroz batalla política y social. Los apologistas occidentales lo blanden como una prueba de la superioridad de sus sociedades. El mundo mayoritario lo ve como otra hipocresía más del Occidente, un supuesto beneficio que, si acaso existe, lo hace a cuentas de siglos de explotación y genocidio occidental de los demás pueblos del mundo.
En principio, en Europa y Norte América hay libertad de decir cualquier cosa solamente en base a la marginalización total de las críticas consecuentes antiimperialistas y anticolonialistas en las propias sociedades occidentales. Esto ha sido todavía más evidente, especialmente desde la derrota de Israel en el Líbano en 2006, en el caso de las críticas que cuestionan el apoyo occidental al genocidio en cámara lenta de parte de los gobiernos sionistas de Israel contra el pueblo palestino. En la práctica, la libertad de expresión se traduce en una libertad (e impunidad) para todo tipo de ultrajes dirigidos contra minorías, especialmente extra-europeas y sobre todo hoy en día, musulmanas o presuntamente "árabes".
El atentado contra el semanario Charlie Hebdo, así como el asesinato de dos oficiales de policía y el secuestro de clientes de un negocio judío que tuvieron lugar esta semana pasada son condenables. Pero nada tienen que ver con la libertad de expresión, ni tampoco, hay que decirlo, con el Islam y los musulmanes. Es un capítulo más de la "Guerra de las Civilizaciones" inventada por las y los estrategas del imperio para contrarrestar la previsible debacle del sistema occidental de dominación global, ahora en acelerada marcha adelante. Es una estrategia cuya implementación desde hace mucho tiempo ha revelado de la manera más clara que los mismos medios occidentales son colaboradores entusiastas de los ataques de guerra psicológica orientados por sus gobiernos.
Esa guerra se dirige contra los diferentes blancos identificados de un momento a otro como enemigos del Occidente – últimamente Laurent Gbagbo, Muammar al Gaddafi, Hugo Chávez, Bashar al-Assad, Vladimir Putin. En el caso del Islam y los musulmanes es muy conveniente que los hechos recientes en Francia se interpreten como una manifestación de la rabia de los musulmanes por la bárbara opresión colonial de Occidente. Así se plantea el problema en los mismos términos que los planificadores de las guerras occidentales de agresión desean. Es decir, se plantea el terrorismo como un problema árabe y / o musulmán, cuando en realidad es un problema - hay que decirlo con todas la letras – occidental.
Fue el gobierno estadounidense junto con sus aliados europeos y árabes el que financió y entrenó a Bin Laden y Al Qaeda, de la misma manera que desde hace mucho tiempo ha validado, sostenido y manipulado a las fuerzas terroristas en Libia, Siria y ahora Iraq. Los que hoy se identifican con Charlie Hebdo de una u otra manera han ratificado el apoyo de sus gobiernos a esas fuerzas terroristas. En efecto, al identificarse de esa manera, se identifican también con la siniestra sombra terrorista de las mismas políticas de sus gobiernos que los dirigentes occidentales ocupan para justificar sus políticas de represión a nivel doméstico y sus bárbaras agresiones militares en ultramar.y Norte América a aceptar estas políticas en contra de sus propios intereses. Ahora, la "izquierda francesa" hace coro junto a la ultraderecha del Frente Nacional y la "socialdemocracia" del presidente François Hollande en torno a la consigna "Todos somos Charlie", en referencia a Charlie Hebdo, la revista de sátira (en realidad, de provocación sistemática) en la que trabajaban los dibujantes y redactores asesinados esta semana pasada.
Mientras que la secretaria general del Frente Nacional pide que se vuelva a instaurar la pena de muerte para castigar a los culpables de actos similares, los "socialistas" y la "izquierda" piden que no se demonice demasiado a los musulmanes (y, por extensión, a los demás habitantes menos blancos de Francia). Una cosa los une a todos los "franceses de buena casta" y sus homólogos europeos y norteamericanos en estos momentos: Es la idea común de la superioridad occidental por tener "libertad de expresión".
Es con este argumento de la superioridad moral europea que, como es sabido, se han llevado adelante incontables genocidios a lo largo de la historia desde las cruzadas del medioevo hasta las conquistas coloniales y las guerras de independencia del siglo pasado. Las autoridades coloniales francesas en Argelia masacraron en mayo 1945 a decenas de miles de argelinos en respuesta a un levantamiento contra la ocupación francés del país en Sétif. Pero en 1945 casi nadie en Europa fue Setif.
En el mismo Paris en 1961, las autoridades franceses masacraron hasta 200 argelinos en el masacre de la estación del metro de Charonne hacia el final de la guerra de liberación nacional de Argelia. Fue hasta 1998 que se llevaron a la justicia a unos de los responsables de ese masacre y que se permitió hablar con más franqueza de lo que durante mucho tiempo las autoridades franceses negaron a reconocer como una guerra en Argelia. Ahora mucha gente en Europa quieren que tod@s seamos “Charlie Hebdo” como si la violencia política en Europa o Norte America fuera una aberración poco conocida en vez de un fenómeno bastante común.
En tiempos modernos, quizás es Irlanda la que ha sido el caso más notorio de violencia política prolongada. ¿Y cuántos europeos eran Derry en 1972 cuando las fuerzas armadas del gobierno británico asesinaron a 14 civiles irlandeses e hirieron a 17? ¿Y quiénes eran Ballymurphy en 1971 cuando fuerzas del gobierno británico asesinaron a 11 civiles irlandeses e hirió a un número todavía desconocido? En octubre 1993, ¿Quiénes fueron Greysteel, cuando terroristas asesinaron a ocho allí, hiriendo a una docena más? ¿O en Omagh 1998 cuando terroristas estallaron una bomba que asesinó a veintinueve e hirió a más de 200 personas?
La violencia política no es algo fuera de lo normal en el contexto de la historia doméstica de los países europeos y norteamericanos. A nivel global, los occidentales desde hace siglos declararon la guerra contra los demás pueblos del mundo. Sistemáticamente han usado el genocidio y la violencia política para, primero lograr, y luego defender, su dominio global político y económico. Lo que ha cambiado desde el fin de la Segunda Guerra mundial es el aumento todavía mayor del cinismo, el sadismo y la hipocresía con la que los poderes occidentales han abusado el derecho internacional y las instituciones internacionales de la ONU para lograr sus objetivos.
Ese cinismo y oportunismo político se ve en diversos acontecimientos a lo largo y ancho de la Unión Europea, donde una serie de partidos xenófobos y racistas han hecho grandes progresos en los últimos años, llegando incluso en algunos casos a amenazar con conquistar el gobierno (caso del Frente Nacional en Francia) o en otros, con convertirse en el comodín de parlamentos divididos, condenados a designar perennes gobiernos de minorías (caso de Suecia). Lo mismo pasa en Dinamarca con el Danske Folkparti de la extrema derecha que mantiene niveles de apoyo electoral de alrededor de 15% a nivel nacional.
Fue en Dinamarca, en el año 2006, que el diario de derecha Jyllands Posten publicó una serie de caricaturas que retrataban al profeta Mahoma de una manera que no solo denigraba al Islam, sino a toda la gente del Oriente Medio, presentándola como atrasada y propensa al terrorismo. Esas mismas caricaturas, que ofendieron a millones de musulmanes en todo el mundo, fueron reproducidas por el semanario francés víctima del ataque terrorista de esta semana pasada en París, Charlie Hebdo. La publicación de las caricaturas se dio en un contexto de persecución en masa contra los musulmanes, con incendios de mezquitas, malos tratos y un clima de "vale todo" en contra de estos grupos en Europa.
En Noruega en 2011, el terrorista Anders Behring Breivik mató a 77 personas e hirió a más de 100 en un ataque contra un campamento de jóvenes socialdemócratas en la isla de Utøya. El objetivo del ataque era según Breivik el de "matar a todo el gobierno" de su país por su supuesta permisividad hacia los musulmanes. En Suecia, el artista-provocador Lars Vilks fabricaba perros de madera a los que ponía la cara del profeta Mahoma y colocaba en las rotondas del país escandinavo. Una serie de caricaturas antimusulmanas de Vilks provocó fuertes reacciones dentro y fuera del país escandinavo. En el año 2010, un terrorista ario se dedicaba a dispararle a decenas de inmigrantes escogidas al azar en la ciudad de Malmö, matando e hiriendo a varios.
Según la Encuesta Sobre las Minorías y la Discriminación (EU-MIDIS) del año 2008, más de la cuarta parte de los 23.500 inmigrantes y miembros de minorías étnicas consultados reportaron haber sido víctimas de delitos contra la persona por "motivos racistas" durante los últimos 12 meses. Se trataba de actos de violencia, amenazas o maltrato grave. La lista era encabezada por gitanos, africanos (del norte y el sur del Sahara), turcos, europeos del este y árabes. La estadística no destaca el número total de musulmanes, pero dada la lista de nacionalidades se puede presumir que éstos fueron la gran mayoría de los casos.
En España, Italia y Alemania y el Reino Unido los ataques contra los inmigrantes desde fuera de Europa y especialmente los ataques islamófobos son una característica constante en las estadísticas oficiales (por ej. "Extractos de los informes del Observatorio Europeo del Racismo y Xenofobia (EUMC )”). No se han visto manifestaciones del mismo tamaño ante los constantes asesinatos de africanos y árabes en Europa como las que se han visto esta semana a propósito de la masacre del Charlie Hebdo. La explicación oficial de esta diferencia entre las reacciones a los asesinatos racistas por europeos y al ataque contra los periodistas del semanal de caricaturas es que el masacre de los periodistas se interpreta como un ataque a la libertad de expresión.
En verdad, la libertad de expresión en Europa es tanto un complejo mito de cuidadosa fabricación cultural, como un campo de feroz batalla política y social. Los apologistas occidentales lo blanden como una prueba de la superioridad de sus sociedades. El mundo mayoritario lo ve como otra hipocresía más del Occidente, un supuesto beneficio que, si acaso existe, lo hace a cuentas de siglos de explotación y genocidio occidental de los demás pueblos del mundo.
En principio, en Europa y Norte América hay libertad de decir cualquier cosa solamente en base a la marginalización total de las críticas consecuentes antiimperialistas y anticolonialistas en las propias sociedades occidentales. Esto ha sido todavía más evidente, especialmente desde la derrota de Israel en el Líbano en 2006, en el caso de las críticas que cuestionan el apoyo occidental al genocidio en cámara lenta de parte de los gobiernos sionistas de Israel contra el pueblo palestino. En la práctica, la libertad de expresión se traduce en una libertad (e impunidad) para todo tipo de ultrajes dirigidos contra minorías, especialmente extra-europeas y sobre todo hoy en día, musulmanas o presuntamente "árabes".
El atentado contra el semanario Charlie Hebdo, así como el asesinato de dos oficiales de policía y el secuestro de clientes de un negocio judío que tuvieron lugar esta semana pasada son condenables. Pero nada tienen que ver con la libertad de expresión, ni tampoco, hay que decirlo, con el Islam y los musulmanes. Es un capítulo más de la "Guerra de las Civilizaciones" inventada por las y los estrategas del imperio para contrarrestar la previsible debacle del sistema occidental de dominación global, ahora en acelerada marcha adelante. Es una estrategia cuya implementación desde hace mucho tiempo ha revelado de la manera más clara que los mismos medios occidentales son colaboradores entusiastas de los ataques de guerra psicológica orientados por sus gobiernos.
Esa guerra se dirige contra los diferentes blancos identificados de un momento a otro como enemigos del Occidente – últimamente Laurent Gbagbo, Muammar al Gaddafi, Hugo Chávez, Bashar al-Assad, Vladimir Putin. En el caso del Islam y los musulmanes es muy conveniente que los hechos recientes en Francia se interpreten como una manifestación de la rabia de los musulmanes por la bárbara opresión colonial de Occidente. Así se plantea el problema en los mismos términos que los planificadores de las guerras occidentales de agresión desean. Es decir, se plantea el terrorismo como un problema árabe y / o musulmán, cuando en realidad es un problema - hay que decirlo con todas la letras – occidental.
Fue el gobierno estadounidense junto con sus aliados europeos y árabes el que financió y entrenó a Bin Laden y Al Qaeda, de la misma manera que desde hace mucho tiempo ha validado, sostenido y manipulado a las fuerzas terroristas en Libia, Siria y ahora Iraq. Los que hoy se identifican con Charlie Hebdo de una u otra manera han ratificado el apoyo de sus gobiernos a esas fuerzas terroristas. En efecto, al identificarse de esa manera, se identifican también con la siniestra sombra terrorista de las mismas políticas de sus gobiernos que los dirigentes occidentales ocupan para justificar sus políticas de represión a nivel doméstico y sus bárbaras agresiones militares en ultramar.
jueves, 8 de enero de 2015
Nicaragua: La hora del futuro luminoso
Jorge Capelán, RLP / TcS.
El 10 de enero celebramos un aniversario más de esta Segunda Etapa de la Revolución Popular Sandinista que arrancó en 2007 con el Gobierno de Reconciliación y Unidad encabezado por el presidente-comandante Daniel Ortega Saavedra. En los ocho años que han pasado desde entonces, el país ha cambiado profundamente.
¿Quién con edad suficiente no recuerda cómo eran las cosas allá por el año 2005? ¿Quién no recuerda los apagones, la falta de agua, los buses haciéndose pedazos por las calles y las carreteras?
Recuerdo un recorrido que en aquellos días hicimos con los compañeros de la Red de Defensa del Consumidor por los barrios de la zona sur de Managua para conocer la situación del agua potable: Los que tenían el servicio apenas recibían un par de horas de agua al día. Mucha gente no tenía acceso a ella y debía comprarla de pipas o acarrearla desde varias cuadras de distancia. (En 2002, sólo el 20% de la población tenía acceso a saneamiento de aguas residuales. En 2012 ya se había llegado al 49% y el país era el de mayor cobertura en Centroamérica. Hoy debemos andar por el 80% o tal vez más.)
¿Quién no recuerda las perennes protestas ante estos y muchos otros problemas? ¿Quién no recuerda a los miles de afectados por el pesticida Nemagón, que año tras año acampaban frente a la Asamblea Nacional? (Hoy, muchos de ellos han recibido Casas Para el Pueblo en ese mismo lugar en el que ayer padecían por las enfermedades, el hambre, la sed y el polvo.)
¿Quién no se acuerda de tantos lugares en el país, tanto en la Capital como en los departamentos, en los que era peligroso salir de noche por la delincuencia? ¿Quién no se acuerda de l@s chavalit@s pequeñ@s pidiendo en los semáforos? ¿Quién no se acuerda de l@s niñ@s que vendían chicles y cigarros en los bares del Malecón de Managua? (Hoy, niñ@s como es@s van a la escuela, donde además tienen por lo menos garantizada la merienda, y el Ministerio de la Familia y la Promotoría Social Solidaria realizan planes de acción para que sus familias no tengan que mandarl@s a trabajar.)
En el año 2006, Nicaragua era el país de los apagones, de la falta de perspectivas y de la desesperanza. Ocho años más tarde, se ha convertido en el país con futuro y luminosas expectativas: No solamente el Gran Canal Interoceánico, que cambiará profundamente el perfil de la sociedad, sino otras obras actualmente en construcción como la represa de Tumarín, la Refinería Supremo Sueño de Bolívar, que será la mayor de Centroamérica cuando esté lista en 2017, y el satélite de telecomunicaciones Nicasat 1, que entrará en órbita ese mismo año.
La pobreza en general pasó del 48.3 % en 2005 a un 40.5 % en 2013, mientras que la pobreza extrema pasó de 17.2 % a 9.5 % en esos ocho años, para una disminución de 7.8 y 7.7 por ciento, respectivamente. El Presupuesto General que se destina para reducir la pobreza ha incrementado considerablemente, mientras que el gasto social (salud, educación, vivienda, servicios básicos), pasó de C$4,247.7 millones en 2006 a por lo menos 32.096 millones en 2014. En 2011, el país alcanzó el segundo lugar en disminución de la desigualdad en América Latina, solo detrás de Venezuela.
Los logros del gobierno sandinista en materia de soberanía nacional merecen una mención especial: Durante la mayor parte de su historia, Nicaragua ha visto cómo su territorio se achicaba ante la codicia de sus propios vecinos, a menudo alentados por las potencias coloniales de turno. Con costas en ambos océanos pero arrinconada en el Caribe a causa del expansionismo colombiano, Nicaragua logró bajo el gobierno del Comandante Daniel Ortega, recuperar unos 90.000 kilómetros cuadrados gracias al fallo de la Corte Internacional de La Haya. Asiminismo, la decisión de ejercer la soberanía del país sobre el Río San Juan, impulsando su dragado e importantes obras de desarrollo, ha puesto fin a un proceso paulatino de anexión por parte de Costa Rica.
Nunca Nicaragua había sido tan respetada internacionalmente como hoy: Un nicaragüense, el Padre Miguel D'Escoto, fue presidente de la Asamblea General de la ONU, y el país está representado en varios de los órganos de esa organización, como el Comité por la Descolonización, el Foro Permanente de Cuestiones Indígenas, la Comisión de Desarrollo Sostenible y el Comité de Organizaciones No-Gubernamentales - órganos para los que Nicaragua ha resultado electa por los demás estados miembros.
Como miembro del ALBA y Petrocaribe, Nicaragua es hoy un actor central en la construcción de Nuestra América y un activo promotor de la integración centroamericana. En la era neoliberal, Nicaragua era un país en gran medida tutelado por Washington y alineado a sus caprichos. A partir del año 2007 se comenzó a diversificar las relaciones internacionales al punto tal de que hoy el país tiene relaciones con un número récord de Estados.
Una de las tareas más urgentes del Comandante Daniel Ortega cuando asumió el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en enero de 2007, era acabar con los apagones. Una, dos o más veces al día se iba la luz por dos tres o más horas cada vez. En aquel etonces, solo 54.83% de los hogares, apenas poco más de la mitad, tenía acceso al servicio.
Hoy, ocho años más tarde, la cobertura alcanza el 80.42% y en los próximos años no habrá familia sin luz en su casa. Los apagones son un recuerdo del pasado y las relaciones de los consumidores con la empresa distribuidora de energía se han normalizado. Comunidades pobres en el campo y la ciudad, donde la gente vivía a oscuras, hoy cuentan con servicio de alumbrado, pueden ver televisión o estudiar por la noche y refrigerar sus alimentos.
Pero eso es apenas la punta del iceberg en lo que respecta a la energía: Antes del gobierno sandinista, apenas 25% de la electricidad generada en el país provenía de fuentes limpias. Hoy, la generación de energía de fuentes renovables alcanza a más del 50% y el país está entre los líderes latinoamericanos en esa área. La meta es llegar a un 90% de energía a partir de fuentes renovables para el 2017.
En 2006, la economía de Nicaragua era una de las de menor crecimiento en América Latina, con 3.5%. En estos últimos 8 años de gobierno sandinista, el país ha tenido tasas de entre 4 y 5% (excepto en 2009, el año de la crisis) lo que la ha ubicado encima del promedio latinoamericano y a la cabeza de Centroamérica. Uno de los factores tras este positivo desarrollo ha sido la capacidad del país para atraer inversión externa, que entre 2006 y 2013 aumentaron 431%.
Otra área que ha experimentado un crecimiento explosivo durante estos últimos 8 años son las telecomunicaciones. Antes, las dos grandes empresas Claro y Movistar hacían lo que querían y cobraban las tarifas que querían. Eso ha venido cambiando con la entrada al país de la empresa rusa Yota y la china Xinwei. En 2005 sólo 21% de la gente tenía teléfono celular. En 2014, el número de abonados (de pre y post-pago) era 112% el número de habitantes, es decir, que hay más abonados que gente.
No se pueden lograr estas cosas si el trabajo no fortalece su posición con respecto al capital: Por ejemplo, el empleo formal aumentó en 8% en 2013, el aumento más alto (y por segundo año consecutivo) de América Latina y el Caribe según la OIT y la CEPAL. Mientras tanto, el salario mínimo real subió un 40.67% desde 2007. Sólo en los primeros cuatro años de gobierno sandinista, el número de sindicatos de primer nivel registrados ante el Ministerio del Trabajo pasó de 400 a 600, es decir, un aumento del 50%. En los primeros cinco años, las cooperativas pasaron de 1,772 a 4,129. El sector asociativo de la economía controla más de la mitad del PIB y como el 70% de la fuerza de trabajo.
Estos datos no son casualidad, sino producto de un pueblo, una sociedad y una dirigencia políticas que han sacado sus lecciones de la historia. ¿Qué dicen las últimas encuestas de opinión acerca de lo que piensan l@s nicaragüenses? Trátese de M&R, Gallup u otra, todas coinciden en que una sólida mayoría de la población aprueba el rumbo que toma el país. Tomemos por ejemplo el caso del Canal Interoceánico: Según M&R, más de 7 de cada tres nicaragüenses lo apoya, mientras que solo un@ de cada 10 se le opone de plano. Más o menos esas son las cifras de aprobación para el presidente Daniel Ortega y para la compañera Rosario Murillo.
Si fuésemos a hacer un recuento de todo lo que se ha hecho en estos ocho años necesitaríamos cientos de páginas: si fuésemos a hablar acerca de cómo ha bajado la mortalidad materno-infantil, del poder que han conquistado las compañeras mujeres a todos los niveles, si fuésemos a hablar acerca de la reconquista de la Seguridad Social por el pueblo, de los avances en materia de Defensa Civil, de los parques infantiles que florecen a lo largo y ancho de nuestra geografía, y de tantas otras cosas, podríamos pasarnos horas y días.
Lo cierto es que se trata de un proceso en el que no transcurre semana sin que algo cambie para mejor. Podrá ser algo pequeño, incluso insignificante, pero cuando uno mira para atrás y ve el conjunto de los pequeños (y a veces grandes) cambios a lo largo de los años se da cuenta de lo mucho que se ha transformado Nicaragua.
El presidente-comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo han logrado escuchar a todos los sectores de la sociedad nicaragüense y a partir de ese contacto con la realidad nacional, así como de un enorme compromiso, de una gran atención a la realidad regional y global, y de una inquebrantable fidelidad a los principios históricos de la lucha sandinista, han logrado ir conduciendo el país a algo con lo que ni siquiera los más optimistas soñaban hace ocho años: Un país con una alternativa clara y concreta, en vías de realización, para salir de la pobreza.
En sus casi 200 años de vida independiente, el pueblo nicaragüense ha pasado por guerras civiles, intervenciones militares, dictaduras sanguinarias, guerras genocidas de "baja" intensidad, bloqueos, así como gobiernos entreguistas y cleptómanos, etcétera, sin mencionar los diversos tipos de desastres naturales propios de esta porción de la geografía nuestroamericana pero cuyos efectos son agravados por el saqueo y la rapiña de los poderosos... era hora ya de que le tocase el momento del futuro luminoso, que es el momento en el que entramos ahora.
El 10 de enero celebramos un aniversario más de esta Segunda Etapa de la Revolución Popular Sandinista que arrancó en 2007 con el Gobierno de Reconciliación y Unidad encabezado por el presidente-comandante Daniel Ortega Saavedra. En los ocho años que han pasado desde entonces, el país ha cambiado profundamente.
¿Quién con edad suficiente no recuerda cómo eran las cosas allá por el año 2005? ¿Quién no recuerda los apagones, la falta de agua, los buses haciéndose pedazos por las calles y las carreteras?
Recuerdo un recorrido que en aquellos días hicimos con los compañeros de la Red de Defensa del Consumidor por los barrios de la zona sur de Managua para conocer la situación del agua potable: Los que tenían el servicio apenas recibían un par de horas de agua al día. Mucha gente no tenía acceso a ella y debía comprarla de pipas o acarrearla desde varias cuadras de distancia. (En 2002, sólo el 20% de la población tenía acceso a saneamiento de aguas residuales. En 2012 ya se había llegado al 49% y el país era el de mayor cobertura en Centroamérica. Hoy debemos andar por el 80% o tal vez más.)
¿Quién no recuerda las perennes protestas ante estos y muchos otros problemas? ¿Quién no recuerda a los miles de afectados por el pesticida Nemagón, que año tras año acampaban frente a la Asamblea Nacional? (Hoy, muchos de ellos han recibido Casas Para el Pueblo en ese mismo lugar en el que ayer padecían por las enfermedades, el hambre, la sed y el polvo.)
¿Quién no se acuerda de tantos lugares en el país, tanto en la Capital como en los departamentos, en los que era peligroso salir de noche por la delincuencia? ¿Quién no se acuerda de l@s chavalit@s pequeñ@s pidiendo en los semáforos? ¿Quién no se acuerda de l@s niñ@s que vendían chicles y cigarros en los bares del Malecón de Managua? (Hoy, niñ@s como es@s van a la escuela, donde además tienen por lo menos garantizada la merienda, y el Ministerio de la Familia y la Promotoría Social Solidaria realizan planes de acción para que sus familias no tengan que mandarl@s a trabajar.)
En el año 2006, Nicaragua era el país de los apagones, de la falta de perspectivas y de la desesperanza. Ocho años más tarde, se ha convertido en el país con futuro y luminosas expectativas: No solamente el Gran Canal Interoceánico, que cambiará profundamente el perfil de la sociedad, sino otras obras actualmente en construcción como la represa de Tumarín, la Refinería Supremo Sueño de Bolívar, que será la mayor de Centroamérica cuando esté lista en 2017, y el satélite de telecomunicaciones Nicasat 1, que entrará en órbita ese mismo año.
La pobreza en general pasó del 48.3 % en 2005 a un 40.5 % en 2013, mientras que la pobreza extrema pasó de 17.2 % a 9.5 % en esos ocho años, para una disminución de 7.8 y 7.7 por ciento, respectivamente. El Presupuesto General que se destina para reducir la pobreza ha incrementado considerablemente, mientras que el gasto social (salud, educación, vivienda, servicios básicos), pasó de C$4,247.7 millones en 2006 a por lo menos 32.096 millones en 2014. En 2011, el país alcanzó el segundo lugar en disminución de la desigualdad en América Latina, solo detrás de Venezuela.
Los logros del gobierno sandinista en materia de soberanía nacional merecen una mención especial: Durante la mayor parte de su historia, Nicaragua ha visto cómo su territorio se achicaba ante la codicia de sus propios vecinos, a menudo alentados por las potencias coloniales de turno. Con costas en ambos océanos pero arrinconada en el Caribe a causa del expansionismo colombiano, Nicaragua logró bajo el gobierno del Comandante Daniel Ortega, recuperar unos 90.000 kilómetros cuadrados gracias al fallo de la Corte Internacional de La Haya. Asiminismo, la decisión de ejercer la soberanía del país sobre el Río San Juan, impulsando su dragado e importantes obras de desarrollo, ha puesto fin a un proceso paulatino de anexión por parte de Costa Rica.
Nunca Nicaragua había sido tan respetada internacionalmente como hoy: Un nicaragüense, el Padre Miguel D'Escoto, fue presidente de la Asamblea General de la ONU, y el país está representado en varios de los órganos de esa organización, como el Comité por la Descolonización, el Foro Permanente de Cuestiones Indígenas, la Comisión de Desarrollo Sostenible y el Comité de Organizaciones No-Gubernamentales - órganos para los que Nicaragua ha resultado electa por los demás estados miembros.
Como miembro del ALBA y Petrocaribe, Nicaragua es hoy un actor central en la construcción de Nuestra América y un activo promotor de la integración centroamericana. En la era neoliberal, Nicaragua era un país en gran medida tutelado por Washington y alineado a sus caprichos. A partir del año 2007 se comenzó a diversificar las relaciones internacionales al punto tal de que hoy el país tiene relaciones con un número récord de Estados.
Una de las tareas más urgentes del Comandante Daniel Ortega cuando asumió el gobierno de Reconciliación y Unidad Nacional en enero de 2007, era acabar con los apagones. Una, dos o más veces al día se iba la luz por dos tres o más horas cada vez. En aquel etonces, solo 54.83% de los hogares, apenas poco más de la mitad, tenía acceso al servicio.
Hoy, ocho años más tarde, la cobertura alcanza el 80.42% y en los próximos años no habrá familia sin luz en su casa. Los apagones son un recuerdo del pasado y las relaciones de los consumidores con la empresa distribuidora de energía se han normalizado. Comunidades pobres en el campo y la ciudad, donde la gente vivía a oscuras, hoy cuentan con servicio de alumbrado, pueden ver televisión o estudiar por la noche y refrigerar sus alimentos.
Pero eso es apenas la punta del iceberg en lo que respecta a la energía: Antes del gobierno sandinista, apenas 25% de la electricidad generada en el país provenía de fuentes limpias. Hoy, la generación de energía de fuentes renovables alcanza a más del 50% y el país está entre los líderes latinoamericanos en esa área. La meta es llegar a un 90% de energía a partir de fuentes renovables para el 2017.
En 2006, la economía de Nicaragua era una de las de menor crecimiento en América Latina, con 3.5%. En estos últimos 8 años de gobierno sandinista, el país ha tenido tasas de entre 4 y 5% (excepto en 2009, el año de la crisis) lo que la ha ubicado encima del promedio latinoamericano y a la cabeza de Centroamérica. Uno de los factores tras este positivo desarrollo ha sido la capacidad del país para atraer inversión externa, que entre 2006 y 2013 aumentaron 431%.
Otra área que ha experimentado un crecimiento explosivo durante estos últimos 8 años son las telecomunicaciones. Antes, las dos grandes empresas Claro y Movistar hacían lo que querían y cobraban las tarifas que querían. Eso ha venido cambiando con la entrada al país de la empresa rusa Yota y la china Xinwei. En 2005 sólo 21% de la gente tenía teléfono celular. En 2014, el número de abonados (de pre y post-pago) era 112% el número de habitantes, es decir, que hay más abonados que gente.
No se pueden lograr estas cosas si el trabajo no fortalece su posición con respecto al capital: Por ejemplo, el empleo formal aumentó en 8% en 2013, el aumento más alto (y por segundo año consecutivo) de América Latina y el Caribe según la OIT y la CEPAL. Mientras tanto, el salario mínimo real subió un 40.67% desde 2007. Sólo en los primeros cuatro años de gobierno sandinista, el número de sindicatos de primer nivel registrados ante el Ministerio del Trabajo pasó de 400 a 600, es decir, un aumento del 50%. En los primeros cinco años, las cooperativas pasaron de 1,772 a 4,129. El sector asociativo de la economía controla más de la mitad del PIB y como el 70% de la fuerza de trabajo.
Estos datos no son casualidad, sino producto de un pueblo, una sociedad y una dirigencia políticas que han sacado sus lecciones de la historia. ¿Qué dicen las últimas encuestas de opinión acerca de lo que piensan l@s nicaragüenses? Trátese de M&R, Gallup u otra, todas coinciden en que una sólida mayoría de la población aprueba el rumbo que toma el país. Tomemos por ejemplo el caso del Canal Interoceánico: Según M&R, más de 7 de cada tres nicaragüenses lo apoya, mientras que solo un@ de cada 10 se le opone de plano. Más o menos esas son las cifras de aprobación para el presidente Daniel Ortega y para la compañera Rosario Murillo.
Si fuésemos a hacer un recuento de todo lo que se ha hecho en estos ocho años necesitaríamos cientos de páginas: si fuésemos a hablar acerca de cómo ha bajado la mortalidad materno-infantil, del poder que han conquistado las compañeras mujeres a todos los niveles, si fuésemos a hablar acerca de la reconquista de la Seguridad Social por el pueblo, de los avances en materia de Defensa Civil, de los parques infantiles que florecen a lo largo y ancho de nuestra geografía, y de tantas otras cosas, podríamos pasarnos horas y días.
Lo cierto es que se trata de un proceso en el que no transcurre semana sin que algo cambie para mejor. Podrá ser algo pequeño, incluso insignificante, pero cuando uno mira para atrás y ve el conjunto de los pequeños (y a veces grandes) cambios a lo largo de los años se da cuenta de lo mucho que se ha transformado Nicaragua.
El presidente-comandante Daniel Ortega y la compañera Rosario Murillo han logrado escuchar a todos los sectores de la sociedad nicaragüense y a partir de ese contacto con la realidad nacional, así como de un enorme compromiso, de una gran atención a la realidad regional y global, y de una inquebrantable fidelidad a los principios históricos de la lucha sandinista, han logrado ir conduciendo el país a algo con lo que ni siquiera los más optimistas soñaban hace ocho años: Un país con una alternativa clara y concreta, en vías de realización, para salir de la pobreza.
En sus casi 200 años de vida independiente, el pueblo nicaragüense ha pasado por guerras civiles, intervenciones militares, dictaduras sanguinarias, guerras genocidas de "baja" intensidad, bloqueos, así como gobiernos entreguistas y cleptómanos, etcétera, sin mencionar los diversos tipos de desastres naturales propios de esta porción de la geografía nuestroamericana pero cuyos efectos son agravados por el saqueo y la rapiña de los poderosos... era hora ya de que le tocase el momento del futuro luminoso, que es el momento en el que entramos ahora.
martes, 30 de diciembre de 2014
UE: Una dictadura de ricos
Por Jorge Capelán, RLP/TcS.
Usar al ejército para defender los privilegios de los ricos
aplastando las protestas de los pobres es un principio que la más alta
dirigencia de la Unión Europea ha elevado al nivel de doctrina, según
documentos que diversos medios alternativos y contestatarios han ido
desenterrando en los últimos meses.
Las políticas neoliberales crean tales niveles de desigualdad que ya hasta economistas burgueses que se reúnen con Obama como Thomas Piketty lo dicen abiertamente: El capitalismo no es capaz de crear igualdad. Ante esto, los estrategas de la Unión Europea, desde hace años que se preocupan por la multiplicación de las "tensiones explosivas en las capas más pobres de la población."
¿Cómo piensan enfrentar esos problemas? Pues echándole el ejército a los pobres, claro está.
Eso es lo que predican estudios como "Urban Violence and Humanitarian Challenges" (“Violencia urbana y retos humanitarios”) y "Perspektiven für die europäische Verteidigung 2020" (“Perspectivas para la defensa europea 2020”) del Instituto Europeo para Estudios de Seguridad, una agencia de la UE para temas de análisis internacional y de defensa.
En particular el segundo estudio, prologado por la Comisionada para las Relaciones Exteriores Catherine Ashton, lo pone más claro que el agua: Se trata nada más ni nada menos que de "proteger a los ricos de las tensiones y problemas de los pobres".
En un largo artículo de Tomas Ries, catedrático de la Academia de Defensa de Suecia y asesor del ex-canciller del país escandinavo, Carl Bildt, se afirma: "A medida que aumenta la parte de la población mundial que es pobre y está frustrada, las tensiones entre este mundo y el de los ricos aumentará ... ya que difícilmente podremos atacar la causa de los problemas para el año 2020 ... tenemos que poder protegernos".
Ries menciona las huelgas de los recogedores de basura en Nápoles y las de los bomberos en Gran Bretaña como ejemplos de conflictos "amenazantes para la infraestructura" para los que la UE debe prepararse más. El ejército será usado cada vez más seguido para "tareas policiales". De hecho, tanto en Grecia como en España, ya se ha echado mano de los militares para hacer frente a huelgas.
El autor admite que esto puede "ser moralmente cuestionable", pero "no existe otra alternativa".
El diario español Público denunciaba a inicios de noviembre que las tropas del ejército español “han visto reforzado su adiestramiento en tácticas propias de cuerpos policiales para mejorar su capacidad de intervención en revueltas civiles”.
Mientras tanto, en Alemania ya se han construido varios campos de entrenamiento, entre otros una ciudad modelo con 520 edificios en la zona militar de Altmark, en la que tropas de varios países europeos ha entrenado en enfrentamiento de levantamientos populares.
La radio Deutschlanddfunk, que comentó los estudios en el mes de julio, constata que el artículo 222 del Tratado de Lisboa puede interpretarse de tal modo que las fuerzas armadas de los países de la Unión puedan ser enviadas a otros países miembros en caso de protestas sociales.
Las políticas neoliberales crean tales niveles de desigualdad que ya hasta economistas burgueses que se reúnen con Obama como Thomas Piketty lo dicen abiertamente: El capitalismo no es capaz de crear igualdad. Ante esto, los estrategas de la Unión Europea, desde hace años que se preocupan por la multiplicación de las "tensiones explosivas en las capas más pobres de la población."
¿Cómo piensan enfrentar esos problemas? Pues echándole el ejército a los pobres, claro está.
Eso es lo que predican estudios como "Urban Violence and Humanitarian Challenges" (“Violencia urbana y retos humanitarios”) y "Perspektiven für die europäische Verteidigung 2020" (“Perspectivas para la defensa europea 2020”) del Instituto Europeo para Estudios de Seguridad, una agencia de la UE para temas de análisis internacional y de defensa.
En particular el segundo estudio, prologado por la Comisionada para las Relaciones Exteriores Catherine Ashton, lo pone más claro que el agua: Se trata nada más ni nada menos que de "proteger a los ricos de las tensiones y problemas de los pobres".
En un largo artículo de Tomas Ries, catedrático de la Academia de Defensa de Suecia y asesor del ex-canciller del país escandinavo, Carl Bildt, se afirma: "A medida que aumenta la parte de la población mundial que es pobre y está frustrada, las tensiones entre este mundo y el de los ricos aumentará ... ya que difícilmente podremos atacar la causa de los problemas para el año 2020 ... tenemos que poder protegernos".
Ries menciona las huelgas de los recogedores de basura en Nápoles y las de los bomberos en Gran Bretaña como ejemplos de conflictos "amenazantes para la infraestructura" para los que la UE debe prepararse más. El ejército será usado cada vez más seguido para "tareas policiales". De hecho, tanto en Grecia como en España, ya se ha echado mano de los militares para hacer frente a huelgas.
El autor admite que esto puede "ser moralmente cuestionable", pero "no existe otra alternativa".
El diario español Público denunciaba a inicios de noviembre que las tropas del ejército español “han visto reforzado su adiestramiento en tácticas propias de cuerpos policiales para mejorar su capacidad de intervención en revueltas civiles”.
Mientras tanto, en Alemania ya se han construido varios campos de entrenamiento, entre otros una ciudad modelo con 520 edificios en la zona militar de Altmark, en la que tropas de varios países europeos ha entrenado en enfrentamiento de levantamientos populares.
La radio Deutschlanddfunk, que comentó los estudios en el mes de julio, constata que el artículo 222 del Tratado de Lisboa puede interpretarse de tal modo que las fuerzas armadas de los países de la Unión puedan ser enviadas a otros países miembros en caso de protestas sociales.
miércoles, 17 de diciembre de 2014
Día para celebrar. Mañana, a seguir luchando
Por Jorge Capelán, TcS/RLP.
Hace ya 6 años, el 4 de noviembre de 2008, llegaba a La Habana para participar en la edición anual del Encuentro Internacional por la Liberación de Los 5 Héroes que hasta ahora se acostumbraba celebrar en la ciudad de Holguín. (¿Qué irá a pasar ahora con esos encuentros? ¿No se podrá seguir celebrándolos, pero por la Liberación de todos los pueblos?)
Recuerdo esa noche, recién llegado del aeropuerto, el ambiente de expectación que se respiraba en el lobby del hotel, en las calles y en los lugares públicos de la capital. No era para menos, ya que esa noche, con la victoria de Barak Obama sobre el republicano John McCain, por el 64.9% de los votos electorales, permitía pensar en un cambio en la política criminal que desde hacía más de 4 décadas el imperio venía ejecutando contra el pueblo cubano.
Que Obama verdaderamente fuese a llegar a hacer realidad de sus promesas electorales de atender las carencias sociales de su propio pueblo, y de ser menos belicoso contra los demás pueblos del mundo de lo que había sido el loco de Bush, éramos varios los que dudábamos, aunque todos lo deseásemos. En el lobby del hotel, tanto cubanos como extranjeros celebraron cuando por teleSUR se anunciaba el resultado de esa elección. Las mismas reacciones encontré en la calle cuando salí a dar una vuelta unos minutos más tarde.
En el caso de Cuba, la justicia tardó en llegar, pero llegó. Hoy Obama está dando los primeros pasitos para terminar con el bloqueo y nuestros cinco hermanos, los héroes antiterroristas, están de vuelta a Cuba con sus familias. Aún recuerdo la expresión de dolor y ternura de Doña Mirta, la mamá del héroe Antonio Guerrero, cuando en Holguín le alcancé un ejemplar de un libro de poemas de su hijo traducidos al sueco por un comité de solidaridad escandinavo al que estaba representando en aquella reunión.
La expresión de Doña Mirta al hojear aquel librito en un idioma incomprensible, pero con unos dibujos y una firma íntimamente cercanos, me hizo entender el océano profundo de sufrimiento por el que estaban pasando ella y el resto de familiares de Los Héroes. Al mismo tiempo, en esa expresión, también puder ver el espíritu de no dejarse caer, de seguir luchando, de confianza en una revolución y un pueblo forjados en una serie de principios capaces de resistir las mayores crueldades de los poderosos de la Tierra.
Hoy, Doña Mirta, y todos los familiares de los Cinco Héroes, han vuelto encontrarse con los que el imperio había secuestrado y encerrado en sus mazmorras. Hoy, como lo prometió Fidel, Los Cinco Héroes han vuelto a casa, y todos los que durante todos estos años, a lo largo y ancho del mundo, alguna vez distribuimos algún volante, o juntamos algún peso, o vendimos algún folleto, o dimos alguna charla, para que ellos puediesen regresar, también estamos celebrando junto con todo el pueblo cubano.
Celebremos hoy. Porque mañana tenemos que seguir trabajando duro para que Obama materialice y profundice sus anuncios hasta que el bloqueo sea una referencia histórica, para que los EEUU normalicen también sus relaciones con Venezuela y Bolivia, para que no destruyan al mundo y para que se den cuenta de una vez por todas que tienen que aceptar la independencia de Nuestra América.
Hace ya 6 años, el 4 de noviembre de 2008, llegaba a La Habana para participar en la edición anual del Encuentro Internacional por la Liberación de Los 5 Héroes que hasta ahora se acostumbraba celebrar en la ciudad de Holguín. (¿Qué irá a pasar ahora con esos encuentros? ¿No se podrá seguir celebrándolos, pero por la Liberación de todos los pueblos?)
Recuerdo esa noche, recién llegado del aeropuerto, el ambiente de expectación que se respiraba en el lobby del hotel, en las calles y en los lugares públicos de la capital. No era para menos, ya que esa noche, con la victoria de Barak Obama sobre el republicano John McCain, por el 64.9% de los votos electorales, permitía pensar en un cambio en la política criminal que desde hacía más de 4 décadas el imperio venía ejecutando contra el pueblo cubano.
Que Obama verdaderamente fuese a llegar a hacer realidad de sus promesas electorales de atender las carencias sociales de su propio pueblo, y de ser menos belicoso contra los demás pueblos del mundo de lo que había sido el loco de Bush, éramos varios los que dudábamos, aunque todos lo deseásemos. En el lobby del hotel, tanto cubanos como extranjeros celebraron cuando por teleSUR se anunciaba el resultado de esa elección. Las mismas reacciones encontré en la calle cuando salí a dar una vuelta unos minutos más tarde.
En el caso de Cuba, la justicia tardó en llegar, pero llegó. Hoy Obama está dando los primeros pasitos para terminar con el bloqueo y nuestros cinco hermanos, los héroes antiterroristas, están de vuelta a Cuba con sus familias. Aún recuerdo la expresión de dolor y ternura de Doña Mirta, la mamá del héroe Antonio Guerrero, cuando en Holguín le alcancé un ejemplar de un libro de poemas de su hijo traducidos al sueco por un comité de solidaridad escandinavo al que estaba representando en aquella reunión.
La expresión de Doña Mirta al hojear aquel librito en un idioma incomprensible, pero con unos dibujos y una firma íntimamente cercanos, me hizo entender el océano profundo de sufrimiento por el que estaban pasando ella y el resto de familiares de Los Héroes. Al mismo tiempo, en esa expresión, también puder ver el espíritu de no dejarse caer, de seguir luchando, de confianza en una revolución y un pueblo forjados en una serie de principios capaces de resistir las mayores crueldades de los poderosos de la Tierra.
Hoy, Doña Mirta, y todos los familiares de los Cinco Héroes, han vuelto encontrarse con los que el imperio había secuestrado y encerrado en sus mazmorras. Hoy, como lo prometió Fidel, Los Cinco Héroes han vuelto a casa, y todos los que durante todos estos años, a lo largo y ancho del mundo, alguna vez distribuimos algún volante, o juntamos algún peso, o vendimos algún folleto, o dimos alguna charla, para que ellos puediesen regresar, también estamos celebrando junto con todo el pueblo cubano.
Celebremos hoy. Porque mañana tenemos que seguir trabajando duro para que Obama materialice y profundice sus anuncios hasta que el bloqueo sea una referencia histórica, para que los EEUU normalicen también sus relaciones con Venezuela y Bolivia, para que no destruyan al mundo y para que se den cuenta de una vez por todas que tienen que aceptar la independencia de Nuestra América.
miércoles, 17 de septiembre de 2014
Los buitres mediáticos contra Facepopular
Por Jorge Capelán*, Tortilla con Sal, Radio La Primerísima.
Este lunes, la web de noticias Infobae publicó un reportaje difamatorio contra la red social latinoamericana Facepopular en la que se da a entender que esta iniciativa, nacida de los movimientos sociales de nuestra región como una respuesta a las grandes redes comerciales monopólicas como Facebook y Twitter, en un año de actividad «apenas» llega a los 850.000 usuarios, la mitad de ellos en Argentina. Con esto, Infobae no hace otra cosa que promover la más lamentable ignorancia entre sus lectores con fines inconfesables pero no por ello difícilmente adivinables.
«A poco más de un año de su lanzamiento (el 9 de julio de 2013), la red social Facepopular.net aún no ha logrado alcanzar el millón de usuarios en toda América Latina, a pesar de contar con el apoyo del Ministerio de Cultura y la difusión por parte de medios estatales como Telesur y la TV rusa e iraní», escribe Infobae en su nota, redactada con ese peculiar estilo con el que algunos medios buitres en nuestras latitudes tratan de camuflar la calumnia como información.
En realidad, hablar de 850.000 usuarios en un año es decir mucho, especialmente para un red latinoamericana con un universo total de unos 600 millones de almas (o tal vez unos 800, si contamos la gente de nuestros países que ha emigrado).
Comparativamente, todas las grandes redes sociales monopólicas, con un universo potencial de cobertura de toda la población del planeta de más de 7.000 millones de personas, en su primer año de vida han mostrado cifras similares:
Lo cierto es que en la política actual de nuestro continente, en la lucha de las ideas que tiene lugar entre el proyecto de los capitales multinacionales (a los que llamamos «buitres») y nuestros pueblos, esta red de «apenas» 850,000 usuarios activos («militantes», titula Infobae, delatando el miedo mortal que los grandes latifundistas mediáticos sienten por los pueblos), juega un papel muy difícil de ocultar.
Es cierto, como escribe Infobae, que 425,000 argentinos en Facepopular no se comparan con 23 millones de sus compatriotas que están en Facebook o a los 4.7 millones que están en Twitter. Lo que no dice el medio buitre en su reportaje es que está comparando peras con manzanas.
A Facepopular se suman todas las personas que apoyan la idea de la integración de América Latina y el Caribe, y que están a favor de la democracia y en contra de cosas como el racismo y el sexismo. Por lo general, la gente que crea una cuenta en Facepopular busca contacto o información sobre cosas relacionadas con ese proyecto, y además adhiere a ciertos principios muy generales como los que acabamos de mencionar. A Facebook, como es sabido, se suma gente por cualquier tipo de razones.
Mark Zuckerberg y el resto de las figuras que controlan Facebook nunca tienen reuniones semanales con los usuarios porque no se deben a ellos, sino a los accionistas de la empresa. Los que «controlan» Facepopular sí. Para hacerse notar en Facepopular no hay que pagar como sucede en Facebook, así como tampoco hace falta estar pendiente de los caprichos de un «algoritmo» (programa de computación que filtra todos los mensajes que se publican) cuya fórmula es más secreta que la de la Coca-Cola.
Por último, podríamos agregar que, a diferencia de Facebook, Facepopular no comparte los datos de sus usuarios con la CIA, pero ya sabemos que a ese argumento Infobae responderá agitando los fantasmas del «Régimen K», de la «KGB de Putin», de la policía de «Maduro» o del «G2 cubano» - espectros gastados con los que nuestros pueblos ya no pueden ser asustados.
No, Facepopular no está hecho para reemplazar a Facebook, sino para ayudar a acabar con el orden buitre de unos capitales transnacionales que ponen sus intereses por encima de cualquier cosa. Está hecho para participar en la lucha por acabar con un orden mundial hecho a la medida de una empresa buitre como Facebook, que basa su idea de negocios en ganar plata a costa de lo que producen sus usuarios.
* El autor es redactor de la página Primerisima-Nicaragua y «embajador» de Facepopular.
Este lunes, la web de noticias Infobae publicó un reportaje difamatorio contra la red social latinoamericana Facepopular en la que se da a entender que esta iniciativa, nacida de los movimientos sociales de nuestra región como una respuesta a las grandes redes comerciales monopólicas como Facebook y Twitter, en un año de actividad «apenas» llega a los 850.000 usuarios, la mitad de ellos en Argentina. Con esto, Infobae no hace otra cosa que promover la más lamentable ignorancia entre sus lectores con fines inconfesables pero no por ello difícilmente adivinables.

«A poco más de un año de su lanzamiento (el 9 de julio de 2013), la red social Facepopular.net aún no ha logrado alcanzar el millón de usuarios en toda América Latina, a pesar de contar con el apoyo del Ministerio de Cultura y la difusión por parte de medios estatales como Telesur y la TV rusa e iraní», escribe Infobae en su nota, redactada con ese peculiar estilo con el que algunos medios buitres en nuestras latitudes tratan de camuflar la calumnia como información.
En realidad, hablar de 850.000 usuarios en un año es decir mucho, especialmente para un red latinoamericana con un universo total de unos 600 millones de almas (o tal vez unos 800, si contamos la gente de nuestros países que ha emigrado).
Comparativamente, todas las grandes redes sociales monopólicas, con un universo potencial de cobertura de toda la población del planeta de más de 7.000 millones de personas, en su primer año de vida han mostrado cifras similares:
- Facebook, que hoy tiene 1,200 millones de usuarios, tenía un millón en su primer año de vida (2004), según un estudio de The Guardian.
- Según otro estudio Twitter, que hoy en día tiene unos 271 millones de usuarios, finalizó su primer año de vida (2006) con 750,000 usuarios, cien mil menos que lo que Infobae dice que Facepopular tiene hoy en día.
- Linkedin, que a inicios del año pasado tenía unos 225 millones de usuarios, terminó su primer año de vida, del 2003 al 2004, con apenas 400 mil usuarios.
- Uno de los sistemas de gestión de contenidos más populares, Wordpress, se creó en 2003 y en 2011 llegaba a los 50 millones de usuarios. Hoy en día hay quienes hablan de 77 millones. Tres años después de su lanzamiento, en el año 2006, tenía (también «apenas») unos 600 mil usuarios.
- Podríamos mencionar otras redes sociales que muestran comportamientos parecidos: Su patrón de crecimiento es exponencial, son «pocos» al inicio y de la noche a la mañana se convierten en muchos millones.
Lo cierto es que en la política actual de nuestro continente, en la lucha de las ideas que tiene lugar entre el proyecto de los capitales multinacionales (a los que llamamos «buitres») y nuestros pueblos, esta red de «apenas» 850,000 usuarios activos («militantes», titula Infobae, delatando el miedo mortal que los grandes latifundistas mediáticos sienten por los pueblos), juega un papel muy difícil de ocultar.
Es cierto, como escribe Infobae, que 425,000 argentinos en Facepopular no se comparan con 23 millones de sus compatriotas que están en Facebook o a los 4.7 millones que están en Twitter. Lo que no dice el medio buitre en su reportaje es que está comparando peras con manzanas.
A Facepopular se suman todas las personas que apoyan la idea de la integración de América Latina y el Caribe, y que están a favor de la democracia y en contra de cosas como el racismo y el sexismo. Por lo general, la gente que crea una cuenta en Facepopular busca contacto o información sobre cosas relacionadas con ese proyecto, y además adhiere a ciertos principios muy generales como los que acabamos de mencionar. A Facebook, como es sabido, se suma gente por cualquier tipo de razones.
Mark Zuckerberg y el resto de las figuras que controlan Facebook nunca tienen reuniones semanales con los usuarios porque no se deben a ellos, sino a los accionistas de la empresa. Los que «controlan» Facepopular sí. Para hacerse notar en Facepopular no hay que pagar como sucede en Facebook, así como tampoco hace falta estar pendiente de los caprichos de un «algoritmo» (programa de computación que filtra todos los mensajes que se publican) cuya fórmula es más secreta que la de la Coca-Cola.
Por último, podríamos agregar que, a diferencia de Facebook, Facepopular no comparte los datos de sus usuarios con la CIA, pero ya sabemos que a ese argumento Infobae responderá agitando los fantasmas del «Régimen K», de la «KGB de Putin», de la policía de «Maduro» o del «G2 cubano» - espectros gastados con los que nuestros pueblos ya no pueden ser asustados.
No, Facepopular no está hecho para reemplazar a Facebook, sino para ayudar a acabar con el orden buitre de unos capitales transnacionales que ponen sus intereses por encima de cualquier cosa. Está hecho para participar en la lucha por acabar con un orden mundial hecho a la medida de una empresa buitre como Facebook, que basa su idea de negocios en ganar plata a costa de lo que producen sus usuarios.
* El autor es redactor de la página Primerisima-Nicaragua y «embajador» de Facepopular.
martes, 16 de septiembre de 2014
"Tienen derecho a beber agua limpia": protesta en EE.UU. para apoyar a El Salvador
RT.
En EE.UU. se inicia la etapa final del juicio que interpuso la minera Pacific Rim contra El Salvador. La disputa se debe a que el Gobierno salvadoreño prohibió a la compañía explorar una mina de oro y plata debido al impacto ambiental.
Para apoyar al país centroamericano, decenas de manifestantes se han concentrado en las inmediaciones del edificio del Banco Mundial, donde se ubica el Centro Internacional de Arreglos Relativos a Inversiones (CIADI) en Washington. Pacific Rim promovió la demanda contra el Estado salvadoreño en el año 2009 por una suma de más de 300 millones de dólares. La firma solicitó una licencia para la explotación aurífera en el norte del país centroamericano en el año 2004, pero el Gobierno salvadoreño rechazó la petición. La minera considera que no se cumplieron sus derechos de inversionista y demanda la compensación por ganancias de explotación no percibidas.
El Salvador argumenta que para extraer oro y separarlo de la roca se requiere cianuro, un proceso que habitualmente conlleva la contaminación de los acuíferos y otras fuentes de agua.
"Tienen derecho a tomar agua limpia. Su soberanía esta violada por una compañía como Pacific Rim, que ha sido vetada de extraer oro por contaminar uno de los mayores recursos de la gente del Salvador", dijo a RT uno de los manifestantes de Washington.
"En esta coyuntura en la que nos encontramos hoy en día con todo este tema de los fondos buitres queriendo hacer unas demandas exorbitantes a Argentina se puede temer que se siente un precedente en el que una vez más determinados tribunales internacionales regidos por el sistema económico neoliberal vuelvan a fallar en contra de los intereses de los pueblos del sur", advierte el analista político Jorge Capelán.
En EE.UU. se inicia la etapa final del juicio que interpuso la minera Pacific Rim contra El Salvador. La disputa se debe a que el Gobierno salvadoreño prohibió a la compañía explorar una mina de oro y plata debido al impacto ambiental.
El Salvador argumenta que para extraer oro y separarlo de la roca se requiere cianuro, un proceso que habitualmente conlleva la contaminación de los acuíferos y otras fuentes de agua.
"Tienen derecho a tomar agua limpia. Su soberanía esta violada por una compañía como Pacific Rim, que ha sido vetada de extraer oro por contaminar uno de los mayores recursos de la gente del Salvador", dijo a RT uno de los manifestantes de Washington.
"En esta coyuntura en la que nos encontramos hoy en día con todo este tema de los fondos buitres queriendo hacer unas demandas exorbitantes a Argentina se puede temer que se siente un precedente en el que una vez más determinados tribunales internacionales regidos por el sistema económico neoliberal vuelvan a fallar en contra de los intereses de los pueblos del sur", advierte el analista político Jorge Capelán.
viernes, 15 de agosto de 2014
El canal de Nicaragua, alternativa potente al de Panamá en el nuevo mundo multipolar
RT.
El Canal de Panamá cumple 100 años. Pero las necesidades del comercio mundial exigen la creación de una ruta marítima más amplia y moderna, por lo que se planea construir una vía interoceánica alternativa. El desarrollo del canal de Nicaragua es consecuencia y factor de creación de un orden multipolar que necesita nuevas rutas comerciales. Y su construcción no puede ser impedida por los sectores en Occidente que quieren mantener su hegemonía, opina el analista político Jorge Capelán.
El Canal de Panamá cumple 100 años. Pero las necesidades del comercio mundial exigen la creación de una ruta marítima más amplia y moderna, por lo que se planea construir una vía interoceánica alternativa. El desarrollo del canal de Nicaragua es consecuencia y factor de creación de un orden multipolar que necesita nuevas rutas comerciales. Y su construcción no puede ser impedida por los sectores en Occidente que quieren mantener su hegemonía, opina el analista político Jorge Capelán.
jueves, 10 de julio de 2014
¿A quienes beneficiaría que los EEUU importasen el modelo sueco de Almedalen?
Por Jorge Capelán, RLP/TcS.
Una extraordinaria crónica de la estadounidense Amy Goodman acerca de los supuestos avances de la política progresista en el reino de Suecia le ha dado la vuelta al mundo la última semana y este humilde servidor, que conoce bastante bien la realidad que la autora describe, no puede menos que reaccionar haciendo notar algunas cosas que ésta omite.
En su crónica, Goodman pone como un ejemplo democrático la reunión anual de políticos que se lleva adelante en Visby, en la isla sueca de Gotland, y que lleva el nombre de Almedalen. Amy Goodman ensalza a la democracia sueca, que una vez al año permite que activistas por las más variadas causas se reúnan bajo formas más o menos civilizadas durante una semana en una isla en el medio del Mar Báltico. Yo estuve ahí junto con un grupo de activistas por el derecho de las personas Sin Papeles hace como 10 años y daré mi visión sobre el evento.
Sin embargo, y antes de entrar en materia, me veo obligado a comentar la elección de ejemplo democrático de Goodman para el pueblo estadounidense: “Suecia es una democracia parlamentaria, liderada por un gobierno de coalición”, escribe la autora. Lo que no le explica al pueblo estadounidense es que Suecia no es una república, sino una monarquía, y su jefe de Estado, por lo tanto, no es el ministro de Estado Fredrik Reinfeldt sino el Rey Carlos XVI Gustavo – a quien nadie ha elegido, excepto la propia Casa Real de Suecia. O sea que lo que Goodman le está recomendando indirectamente al pueblo estadounidense es que vaya hacia atrás como el cangrejo y eche por la borda a su famosa Revolución Americana, de la que alguna lección buena se podría aún extraer.
Entendemos perfectamente que para el público estadounidense, acostumbrado como está a la criminalización y represión de toda protesta social, el hecho de que por una semana al año los políticos puedan alternar con determinados grupos de activistas rociando las reuniones de buenos vinos y sándwiches de delikatessen en vez de gas de pimienta o choques eléctricos suene a un gran avance democrático. Sin embargo, en este punto la visión que Goodman da de la actividad es una idealización total.
En su crónica, Goodman menciona su encuentro con el parlamentario del Partido Verde, Per Bolund, que interrogaba a varios directores de grandes empresas acerca de las reglamentaciones ambientales que quisieran que se aplicaran – los que a su vez, “increíblemente”, le respondían. Además, Goodman menciona su encuentro con Antje Jackelén, la primera mujer arzobispo de la Iglesia de Suecia desde su fundación hace 850 años y la presencia de manifestantes (organizados por Amnistía Internacional) denunciando el papel que desempeña la exportación de armas en la economía sueca.
Llama poderosamente la atención de que Goodman no haya hablado de dos hechos que marcaron la edición de este año de la reunión de Almedalen: El primero, el derecho a manifestarse, con protección policial, del partido nazi que lleva el nombre de Partido de los Suecos (Svenskarnas Parti), con estrechas relaciones con grupos terroristas como el Svoboda ucraniano, cuyas violentas acciones en Kiev apoyó con tropas este año. Por cierto, uno de los nazis suecos, recién regresado de su “misión” en Ucrania, participó en el ataque a cuchilladas contra varios antirracistas este 8 de marzo, en el que hubo varios heridos, entre ellos uno que estuvo en cuidados intensivos varias semanas. El segundo hecho que omite Goodman es que los antirracistas que decidieron hacer oir su protesta pacífica contra los nazis que con protección de la “democracia” sueca marcharon en Visby, fueron prontamente apresados por la policía.

El “Partido de los Suecos” (Nazis) en una de sus marchas. (Foto de la Televisión Sueca)
La manifestación nazi que Amy Goodman no creyó digna de reportar en Almedalen 2014 (Foto: TT)
El activista Dror Feiler, que protestaba contra los nazis tocando en su saxofón la canción de la serie Pippi Mediaslargas, es detenido por agentes de seguridad de Almedalen 2014 (Foto: Expressen.se)

Así le dejaron el cuello a Dror Feiler los policías que lo aprendieron. Por cierto, no es la primera vez que las fuerzas del orden del reino expresan de forma similar la interpretación de Pippi Mediaslargas que hace Feiler durante los actos de protesta contra los nazis. (Foto: Televisión Sueca)
En lo personal, hace unos 8 años tuve la oportunidad de asistir a Almedalen como parte de un grupo de activistas por el derecho al asilo y miembros del Movimiento Sin Papeles. Fuimos ahí, copamos un seminario en el que hablaba un fanático antiinmigrante que por ese entonces era ministro de migración, lo atiborramos de preguntas críticas y cuestionamientos, y al final del “workshop” nos fuimos a libar las abundantes bebidas y a degustar las exquisiteces que los organizadores habían encargado. ¿Resultados políticos concretos? Nada...
Por ejemplo, logramos hablar con una muchacha del partido liberal muy interesada en el tema de los Sin Papeles (los políticos progresistas ya sabíamos que estaban de nuestro lado). Al cabo de unos pocos días la muchacha se dio cuenta de que esa no era una bandera viable para hacer carrera y nunca más volvió a llamar – ni a responder a nuestras llamadas. Nosotros regresamos a nuestro día a día de buscar casas de acogida clandestina para los Sin Papeles, de buscar médicos dispuestos a curar gratis sus incontables enfermedades, y a dedicar numerosas horas de trabajo a librar batallas legales que, allá cada muerte de obispo, resultaban en que algún inmigrante que llevaba años escondido recibiera su residencia.
En resumidas cuentas: Almedalen le sirvió a los políticos del sistema para legitimarlo. Por otro lado, los movimientos populares se ven constantemente ante el dilema de si ir o no ir a ese tipo de farsas. Si van, es casi siempre a perder el tiempo. Si no van, pierden la oportunidad de hacer algún hipotético contacto que rara vez sirve para algo. Muchísimos grupos no van, entre otras cosas porque no tienen recursos, ni personales ni colectivos, para ir. Algunos, como el caso de los activistas contra la guerra que fueron a protestar este año, lo hacen a riesgo de caer en las garras de la mafia Oenegista de redes como Amnistía Internacional, que como es bien sabido se caracteriza por combatir a cualquier gobierno que se decida a cambiar el criminal orden internacional que vive de la industria de la guerra. En muy pocas ocasiones, como en el caso de Dror Freiler y los antirracistas, logran hacer un punto político que trascienda la agenda previamente trazada por la oligarquía financiero-mediática y política que dirige al reino de Suecia.
Las bondades de la democracia sueca que describe Goodman en su crónica dan una imagen totalmente edulcorada y falseada de lo que es Suecia. La sueca es una sociedad en la que hay una libertad muy amplia para dedicarse a proyectos individuales de consumo privado, siempre y cuando se tenga una fuente de ingresos. Fuera de eso, todo interés social y toda lucha por lo que no sea “la pelusa de mi propio ombligo” es enfrentado con profunda hostilidad, sino represión abierta. El “activista” que sucumbe a los sándwiches y los tragos de Almedalen se convierte en parte de la élite corporativa que gestiona la política proestadounidense de Suecia. Muy pocos de los asistentes habituales de Almedalen logran sobrevivir a esos embates.
Cuando Olof Palme pronunció su famoso discurso desde la parte de atrás de un camión en Visby, en 1968, acto que dio origen a la tradición de Almedalen, Suecia era otra Suecia, y la socialdemocracia escandinava era otra socialdemocracia. Los que hoy en día dirigen a la socialdemocracia son hijos de la casta de burócratas que enterraron a Palme. Si vemos fuera de la socialdemocracia, hoy en día Jonas Sjöstedt, presidente el otrora Comunista “Partido de Izquierda”, dice haber sido un amigo íntimo de Chris Stevens, el embajador estadounidense en Libia, asesinado en Septiembre de 2012 por los mismos grupos de Al Qaida que él entrenó para que cometieran el baño de sangre que tuvo lugar en ese país norafricano.
Por supuesto, tanto en la socialdemocracia como en el Partido de Izquierda y en muchas otras organizaciones, existen activistas de base genuinamente interesados y comprometidos en un cambio del sistema, pero el poder del gran capital sueco sobre la política del reino es hegemónico y su influencia se extiende por todo el aparato político.
Es comprensible que desde una óptica superficial Goodman presente como un gran avance el que un partido sueco pueda obtener 4% de los votos y entrar al parlamento, cuando en los EE.UU las elecciones son entre las dos fracciones del partido de los multimillonarios, pero lo que pasa es que en un país como Suecia, los ricos tienen demasiado que decir sobre qué cosas y hasta qué punto los “principales partidos” del reino pueden discutir. De hecho, existen decenas y decenas de partidos en Suecia que no pueden ir a Almedalen porque no tienen dinero. Son los partidos representados en el parlamento los que tienen acceso a fondos públicos lo suficientemente importantes como para poder asistir.
O sea que la democracia que Goodman toma como modelo es una democracia corporativa, cooptada por los intereses de los grupos de poder y de las ONG:s al servicio de esos mismos grupos, como Amnistía Internacional. Podría haberle recomendado al pueblo estadounidense que mirase a otras experiencias democráticas, como las muchas que estamos desarrollando aquí en América Latina, pero al fin de cuentas lo que parece que le atrae a Goodman es la posibilidad de ser admitida en los corrillos de discusión en los que se reparten vinos de marca, comida de delikatessen y algún que otro lugarcito bajo el sol.
Una extraordinaria crónica de la estadounidense Amy Goodman acerca de los supuestos avances de la política progresista en el reino de Suecia le ha dado la vuelta al mundo la última semana y este humilde servidor, que conoce bastante bien la realidad que la autora describe, no puede menos que reaccionar haciendo notar algunas cosas que ésta omite.
En su crónica, Goodman pone como un ejemplo democrático la reunión anual de políticos que se lleva adelante en Visby, en la isla sueca de Gotland, y que lleva el nombre de Almedalen. Amy Goodman ensalza a la democracia sueca, que una vez al año permite que activistas por las más variadas causas se reúnan bajo formas más o menos civilizadas durante una semana en una isla en el medio del Mar Báltico. Yo estuve ahí junto con un grupo de activistas por el derecho de las personas Sin Papeles hace como 10 años y daré mi visión sobre el evento.
Sin embargo, y antes de entrar en materia, me veo obligado a comentar la elección de ejemplo democrático de Goodman para el pueblo estadounidense: “Suecia es una democracia parlamentaria, liderada por un gobierno de coalición”, escribe la autora. Lo que no le explica al pueblo estadounidense es que Suecia no es una república, sino una monarquía, y su jefe de Estado, por lo tanto, no es el ministro de Estado Fredrik Reinfeldt sino el Rey Carlos XVI Gustavo – a quien nadie ha elegido, excepto la propia Casa Real de Suecia. O sea que lo que Goodman le está recomendando indirectamente al pueblo estadounidense es que vaya hacia atrás como el cangrejo y eche por la borda a su famosa Revolución Americana, de la que alguna lección buena se podría aún extraer.
Entendemos perfectamente que para el público estadounidense, acostumbrado como está a la criminalización y represión de toda protesta social, el hecho de que por una semana al año los políticos puedan alternar con determinados grupos de activistas rociando las reuniones de buenos vinos y sándwiches de delikatessen en vez de gas de pimienta o choques eléctricos suene a un gran avance democrático. Sin embargo, en este punto la visión que Goodman da de la actividad es una idealización total.
En su crónica, Goodman menciona su encuentro con el parlamentario del Partido Verde, Per Bolund, que interrogaba a varios directores de grandes empresas acerca de las reglamentaciones ambientales que quisieran que se aplicaran – los que a su vez, “increíblemente”, le respondían. Además, Goodman menciona su encuentro con Antje Jackelén, la primera mujer arzobispo de la Iglesia de Suecia desde su fundación hace 850 años y la presencia de manifestantes (organizados por Amnistía Internacional) denunciando el papel que desempeña la exportación de armas en la economía sueca.
Llama poderosamente la atención de que Goodman no haya hablado de dos hechos que marcaron la edición de este año de la reunión de Almedalen: El primero, el derecho a manifestarse, con protección policial, del partido nazi que lleva el nombre de Partido de los Suecos (Svenskarnas Parti), con estrechas relaciones con grupos terroristas como el Svoboda ucraniano, cuyas violentas acciones en Kiev apoyó con tropas este año. Por cierto, uno de los nazis suecos, recién regresado de su “misión” en Ucrania, participó en el ataque a cuchilladas contra varios antirracistas este 8 de marzo, en el que hubo varios heridos, entre ellos uno que estuvo en cuidados intensivos varias semanas. El segundo hecho que omite Goodman es que los antirracistas que decidieron hacer oir su protesta pacífica contra los nazis que con protección de la “democracia” sueca marcharon en Visby, fueron prontamente apresados por la policía.

El “Partido de los Suecos” (Nazis) en una de sus marchas. (Foto de la Televisión Sueca)
La manifestación nazi que Amy Goodman no creyó digna de reportar en Almedalen 2014 (Foto: TT)
El activista Dror Feiler, que protestaba contra los nazis tocando en su saxofón la canción de la serie Pippi Mediaslargas, es detenido por agentes de seguridad de Almedalen 2014 (Foto: Expressen.se)
Así le dejaron el cuello a Dror Feiler los policías que lo aprendieron. Por cierto, no es la primera vez que las fuerzas del orden del reino expresan de forma similar la interpretación de Pippi Mediaslargas que hace Feiler durante los actos de protesta contra los nazis. (Foto: Televisión Sueca)
En lo personal, hace unos 8 años tuve la oportunidad de asistir a Almedalen como parte de un grupo de activistas por el derecho al asilo y miembros del Movimiento Sin Papeles. Fuimos ahí, copamos un seminario en el que hablaba un fanático antiinmigrante que por ese entonces era ministro de migración, lo atiborramos de preguntas críticas y cuestionamientos, y al final del “workshop” nos fuimos a libar las abundantes bebidas y a degustar las exquisiteces que los organizadores habían encargado. ¿Resultados políticos concretos? Nada...
Por ejemplo, logramos hablar con una muchacha del partido liberal muy interesada en el tema de los Sin Papeles (los políticos progresistas ya sabíamos que estaban de nuestro lado). Al cabo de unos pocos días la muchacha se dio cuenta de que esa no era una bandera viable para hacer carrera y nunca más volvió a llamar – ni a responder a nuestras llamadas. Nosotros regresamos a nuestro día a día de buscar casas de acogida clandestina para los Sin Papeles, de buscar médicos dispuestos a curar gratis sus incontables enfermedades, y a dedicar numerosas horas de trabajo a librar batallas legales que, allá cada muerte de obispo, resultaban en que algún inmigrante que llevaba años escondido recibiera su residencia.
En resumidas cuentas: Almedalen le sirvió a los políticos del sistema para legitimarlo. Por otro lado, los movimientos populares se ven constantemente ante el dilema de si ir o no ir a ese tipo de farsas. Si van, es casi siempre a perder el tiempo. Si no van, pierden la oportunidad de hacer algún hipotético contacto que rara vez sirve para algo. Muchísimos grupos no van, entre otras cosas porque no tienen recursos, ni personales ni colectivos, para ir. Algunos, como el caso de los activistas contra la guerra que fueron a protestar este año, lo hacen a riesgo de caer en las garras de la mafia Oenegista de redes como Amnistía Internacional, que como es bien sabido se caracteriza por combatir a cualquier gobierno que se decida a cambiar el criminal orden internacional que vive de la industria de la guerra. En muy pocas ocasiones, como en el caso de Dror Freiler y los antirracistas, logran hacer un punto político que trascienda la agenda previamente trazada por la oligarquía financiero-mediática y política que dirige al reino de Suecia.
Las bondades de la democracia sueca que describe Goodman en su crónica dan una imagen totalmente edulcorada y falseada de lo que es Suecia. La sueca es una sociedad en la que hay una libertad muy amplia para dedicarse a proyectos individuales de consumo privado, siempre y cuando se tenga una fuente de ingresos. Fuera de eso, todo interés social y toda lucha por lo que no sea “la pelusa de mi propio ombligo” es enfrentado con profunda hostilidad, sino represión abierta. El “activista” que sucumbe a los sándwiches y los tragos de Almedalen se convierte en parte de la élite corporativa que gestiona la política proestadounidense de Suecia. Muy pocos de los asistentes habituales de Almedalen logran sobrevivir a esos embates.
Cuando Olof Palme pronunció su famoso discurso desde la parte de atrás de un camión en Visby, en 1968, acto que dio origen a la tradición de Almedalen, Suecia era otra Suecia, y la socialdemocracia escandinava era otra socialdemocracia. Los que hoy en día dirigen a la socialdemocracia son hijos de la casta de burócratas que enterraron a Palme. Si vemos fuera de la socialdemocracia, hoy en día Jonas Sjöstedt, presidente el otrora Comunista “Partido de Izquierda”, dice haber sido un amigo íntimo de Chris Stevens, el embajador estadounidense en Libia, asesinado en Septiembre de 2012 por los mismos grupos de Al Qaida que él entrenó para que cometieran el baño de sangre que tuvo lugar en ese país norafricano.
Por supuesto, tanto en la socialdemocracia como en el Partido de Izquierda y en muchas otras organizaciones, existen activistas de base genuinamente interesados y comprometidos en un cambio del sistema, pero el poder del gran capital sueco sobre la política del reino es hegemónico y su influencia se extiende por todo el aparato político.
Es comprensible que desde una óptica superficial Goodman presente como un gran avance el que un partido sueco pueda obtener 4% de los votos y entrar al parlamento, cuando en los EE.UU las elecciones son entre las dos fracciones del partido de los multimillonarios, pero lo que pasa es que en un país como Suecia, los ricos tienen demasiado que decir sobre qué cosas y hasta qué punto los “principales partidos” del reino pueden discutir. De hecho, existen decenas y decenas de partidos en Suecia que no pueden ir a Almedalen porque no tienen dinero. Son los partidos representados en el parlamento los que tienen acceso a fondos públicos lo suficientemente importantes como para poder asistir.
O sea que la democracia que Goodman toma como modelo es una democracia corporativa, cooptada por los intereses de los grupos de poder y de las ONG:s al servicio de esos mismos grupos, como Amnistía Internacional. Podría haberle recomendado al pueblo estadounidense que mirase a otras experiencias democráticas, como las muchas que estamos desarrollando aquí en América Latina, pero al fin de cuentas lo que parece que le atrae a Goodman es la posibilidad de ser admitida en los corrillos de discusión en los que se reparten vinos de marca, comida de delikatessen y algún que otro lugarcito bajo el sol.
viernes, 27 de junio de 2014
¡Gracias FIFA!
Por Jorge Capelán, RLP/Tcs.
¡Qué grande que es el fútbol! ¡Gracias a este sano y edificante deporte, ahora todos y todas nos podemos sentir un poquito más buenos y buenas, porque hay un futbolista uruguayo sobre el que podemos descargar todo nuestro odio y emociones negativas: Nos referimos, claro está, al «caníbal» ese de Luis Suárez.
Gracias a ese ser de naturaleza patológica, émulo de Hannibal Lecter, tanto en sus gustos culinarios como en su manía de reincidente, que no merece formar parte del género humano por haber cometido el obviamente aberrante acto de rmordisquear a un zaguero de la selección de Italia, estamos todos y todas perdonados por nuestros pecados y por los de nuestros propios equipos:
- Están perdonados los miles de fanáticos mexicanos que durante los partidos del mundial le gritaron «¡Puto!» a los porteros de Brasil y de Camerún cada vez que éstos despejaban algún balón. Según la FIFA, que desestimó una acusación por «conducta inapropiada», el epíteto «no es considerado un insulto en este contexto específico». ¡Homófobos y racistas futboleros del mundo, adelante! ¡Uníos en un solo grito de «¡Puto!», que a la FIFA, tan ocupada como está en acabar con la antropofagia en el deporte, le importa un comino, «en este contexto específico» o en otro que le convenga!
- Está perdonado Neymar, que por el rabo del ojo vio venir al croata Luca Modric y con toda la mala leche del Brasil, de manera totalmente gratuita, le descargó un codazo que bien pudo haber dejado tuerto al defensor. Claro está que también están perdonados todos los defensas del mundo que «marcan» (es un decir) a sus atacantes con una motosierra. Todo vale porque, como en el caso de Bin Laden, «nada» se compara con lo que hizo Suárez.
- Están perdonados, como no, los cameruneses Benoit Assou-Ekotto y Benjamin Moukandjo, que se trenzaron a golpes en pleno terreno de juego durante el partido de su selección contra Croacia. Y también están perdonados, faltaba más, los ghaneses Kevin-Prince Boateng y Sulley Muntari, los dos mejores jugadores de su selección, que le pegaron en insultaron a su entrenador tras una discusión por dinero. Todo es armonía y fraternidad en el mundo del fútbol, a no ser por ciertas alimañas con dientes y propensión a morder a sus contrarios.
Es una suerte que la FIFA haya sancionado al caníbal de Suárez con la pena más dura que se pueda imaginar: Separar a alguien de lo único que sabe hacer en la vida por un período tan largo de tiempo que casi, casi le obligue a decirle adiós a su carrera.
¡Y nada de blandenguerías! ¡Nada de hacerle caso a lo que ahora dice el zaguero Giorgio Chiellini, víctima del antropófago uruguayo, de que la sanción de la FIFA contra Suárez es excesiva! Seguramente que el pobre de Chiellini (si es que todavía tiene el hombro en su lugar) está bajo los efectos del choque por la mordida del animal ese. Es eso que llaman el «efecto de Estocolmo»: La víctima sale defendiendo a su agresor. ¡Pobrecito Chiellini!
¡Siga así, FIFA! ¡Impartiendo justicia! ¡No descanse hasta que cada campo de fútbol esté vigilado por cientos de drones y las pruebas de ADN sean obligatorias para todo el que quiera entrar en un estadio! Siga permitiendo la venta de cerveza en las canchas, especialmente cuando sepa que van a asistir fanáticos de Holanda y Alemania, pero póngase dura con los hinchas chilenos, porque esos seguro que andan buscando pleito.
Por sobre todas las cosas, ¡gracias FIFA por haber fusilado a Suárez! Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que a Blatter no lo eligió nadie, que solo las cadenas con más dinero, y por ende las que más cobran, son las que tienen preferencia para los derechos de transmisión. Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que nos están estafando, y que la próxima vez que veamos un campeón del mundo, podremos estar seguros de que es uno del grupo de los rentables.
¡Qué grande que es el fútbol! ¡Gracias a este sano y edificante deporte, ahora todos y todas nos podemos sentir un poquito más buenos y buenas, porque hay un futbolista uruguayo sobre el que podemos descargar todo nuestro odio y emociones negativas: Nos referimos, claro está, al «caníbal» ese de Luis Suárez.
Gracias a ese ser de naturaleza patológica, émulo de Hannibal Lecter, tanto en sus gustos culinarios como en su manía de reincidente, que no merece formar parte del género humano por haber cometido el obviamente aberrante acto de rmordisquear a un zaguero de la selección de Italia, estamos todos y todas perdonados por nuestros pecados y por los de nuestros propios equipos:
- Están perdonados los miles de fanáticos mexicanos que durante los partidos del mundial le gritaron «¡Puto!» a los porteros de Brasil y de Camerún cada vez que éstos despejaban algún balón. Según la FIFA, que desestimó una acusación por «conducta inapropiada», el epíteto «no es considerado un insulto en este contexto específico». ¡Homófobos y racistas futboleros del mundo, adelante! ¡Uníos en un solo grito de «¡Puto!», que a la FIFA, tan ocupada como está en acabar con la antropofagia en el deporte, le importa un comino, «en este contexto específico» o en otro que le convenga!
- Está perdonado Neymar, que por el rabo del ojo vio venir al croata Luca Modric y con toda la mala leche del Brasil, de manera totalmente gratuita, le descargó un codazo que bien pudo haber dejado tuerto al defensor. Claro está que también están perdonados todos los defensas del mundo que «marcan» (es un decir) a sus atacantes con una motosierra. Todo vale porque, como en el caso de Bin Laden, «nada» se compara con lo que hizo Suárez.
- Están perdonados, como no, los cameruneses Benoit Assou-Ekotto y Benjamin Moukandjo, que se trenzaron a golpes en pleno terreno de juego durante el partido de su selección contra Croacia. Y también están perdonados, faltaba más, los ghaneses Kevin-Prince Boateng y Sulley Muntari, los dos mejores jugadores de su selección, que le pegaron en insultaron a su entrenador tras una discusión por dinero. Todo es armonía y fraternidad en el mundo del fútbol, a no ser por ciertas alimañas con dientes y propensión a morder a sus contrarios.
Es una suerte que la FIFA haya sancionado al caníbal de Suárez con la pena más dura que se pueda imaginar: Separar a alguien de lo único que sabe hacer en la vida por un período tan largo de tiempo que casi, casi le obligue a decirle adiós a su carrera.
¡Y nada de blandenguerías! ¡Nada de hacerle caso a lo que ahora dice el zaguero Giorgio Chiellini, víctima del antropófago uruguayo, de que la sanción de la FIFA contra Suárez es excesiva! Seguramente que el pobre de Chiellini (si es que todavía tiene el hombro en su lugar) está bajo los efectos del choque por la mordida del animal ese. Es eso que llaman el «efecto de Estocolmo»: La víctima sale defendiendo a su agresor. ¡Pobrecito Chiellini!
¡Siga así, FIFA! ¡Impartiendo justicia! ¡No descanse hasta que cada campo de fútbol esté vigilado por cientos de drones y las pruebas de ADN sean obligatorias para todo el que quiera entrar en un estadio! Siga permitiendo la venta de cerveza en las canchas, especialmente cuando sepa que van a asistir fanáticos de Holanda y Alemania, pero póngase dura con los hinchas chilenos, porque esos seguro que andan buscando pleito.
Por sobre todas las cosas, ¡gracias FIFA por haber fusilado a Suárez! Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que a Blatter no lo eligió nadie, que solo las cadenas con más dinero, y por ende las que más cobran, son las que tienen preferencia para los derechos de transmisión. Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que nos están estafando, y que la próxima vez que veamos un campeón del mundo, podremos estar seguros de que es uno del grupo de los rentables.
sábado, 21 de junio de 2014
Suecia: ¿Mutilaciones genitales masivas o pogromo afrofóbico?
Por Jorge Capelán, RLP/TcS.
De todos es conocido que el mundo enfrenta
una serie de peligros muy graves: El calentamiento global y otras
catástrofes ecológicas, guerras termonucleares y de otros tipos,
abismales diferencias sociales y económicas, colapsos financieros,
etcétera. Por eso debemos ser capaces de discernir qué es noticia y qué
lo es menos o del todo no lo es.
El problema de la mutilación genital femenina
es muy serio y afecta a millones de niñas en todo el mundo, pero cuando
este tema se usa como pretexto para perseguir y discriminar masivamente
a grupos sociales corremos el riesgo de convertirnos en instrumentos de
intereses que nada tienen que ver con los derechos de la infancia.
En estos momentos circula por los medios la
"noticia" de que en una comuna (municipio) de Suecia se descubrió que
una gran cantidad de niñas habría sido víctima de la horrenda práctica
de la mutilación genital, incluso en su
variante más extrema, consistente en la extirpación del clítoris y los
labios de la vulva, cosiéndose la vagina de la menor de modo que solo se
deja un orificio muy pequeño.
En el caso de esta noticia en particular, los medios informan
que desde el mes de marzo, en la comuna de Norrköping fueron
descubiertos unos 60 casos a partir de que las autoridades escolares
decidieron realizar una encuesta a cada una de las alumnas de primaria.
De esos 60 casos, 30 pertenecerían a una misma clase.
La encuesta fue ordenada por el Ministerio de
Educación, y cada uno de los casos descubiertos fueron remitidos a las
autoridades de asistencia social para que en cada uno de ellos éstas
decidan si se amerita la realización de una denuncia ante la policía. En
Suecia, el someter a un menor a la mutilación genital es penado por la
ley en caso de que el menor resida en Suecia. También es penado que los
padres de familia envíen al menor al extranjero a realizarse una
operación que lo mutile genitalmente.
Según la Organización Mundial de la Salud
(OMS) unos 140 millones de mujeres y niñas, la mayoría de 15 o menos
años de edad, sufren en la actualidad las consecuencias de esta bárbara
práctica. Se calcula que en unos 28 países de África hay 92 millones de
mujeres y niñas de más de 10 años que han sido objeto de la mutilación
genital femenina. También se practica este tipo de vejaciones
en países asiáticos y del Medio Oriente como Malasia, Yemen e
Indonesia, así como en unos pocos grupos étnicos de Centro y Sudamérica.
Las razones que diferentes grupos dan para someter a las niñas a este tipo de mutilación
pueden ser de varias clases: control de su sexualidad; aumento del
placer sexual del hombre; identificación tribal o étnica; iniciación de
las niñas en la edad adulta; razones de tipo religioso y hasta de
supuesta higiene y estética.
Varios países africanos han clasificado esta práctica
como un crimen, y la misma es ilegal en casi toda Europa con la
excepción de Irlanda e Italia. La emigración de habitantes
principalmente africanos hacia otros países, especialmente a los
imperialistas occidentales de Norteamérica y Europa, ha difundido esta
práctica por el mundo, llegándo a convertirla en un problema social
importado. Sin embargo, la existencia de este problema también se
convierte en una herramienta que permite someter a grupos sociales
enteros a un control arbitrario con la excusa de proteger a grupos en
supuesto riesgo.
Hay que decir que Suecia es un país en el que el
racismo goza de una impunidad, que si bien no es absoluta, se le acerca
bastante. La gran mayoría de los suecos no es racista, pero la mano
contra los racistas es muy blanda y éstos cuentan con el apoyo del
poder. Como dice el escritor Jens Lapidus, “en Suecia existe un profundo racismo oculto”.
Una serie de hechos sobre el país escandinavo son
ampliamente conocidos pero por lo general no se considera de buen gusto
señalarlos, por ejemplo:
- El
padre del rey Carl XVI Gustaf, el príncipe Gustaf Adolf, en los años 30
del siglo pasado apoyó financieramente actividades de los nazis
de Alemania, siendo un buen amigo de Herman Göring. La relación de la
nobleza sueca con el nazismo no es cosa del pasado. Por ejemplo el padre de Silvia Sommerlath, la actual esposa de Carl XVI Gustaf (y reina de Suecia), era un miembro del partido nazi.
- A pesar de que no se compara con casos como los de Inglaterra, Francia, España o Bélgica, Suecia también tuvo un pasado esclavista, y de haber podido, la élite sueca se habría puesto en la primera fila del colonialismo europeo
hasta el siglo XIX. Por ejemplo, entre 1638 y 1655 tuvo la colonia de
Nya Sverige en el río Delaware, en Norteamérica. Entre 1650 y 1663 tuvo
la colonia de Cabo Corso, en Ghana, y entre 1785 y 1878, la de Saint-Barthélemy, en las Antillas.
En 1733, la corona sueca trató infructuosamente de establecerse en la
India al tratar de montar una factoría en la ciudad de Porto Novo, hoy
conocida como Parangipettai. Por último, durante 14 meses entre 1813 y
1814, Suecia controló la colonia de Guadalupe en las Antillas Menores.
En realidad, Suecia ha practicado la esclavitud durante varios períodos
de su historia, desde la época de los vikingos hasta el siglo XIX.
- En Suecia, las ideas de la higiene racial durante mucho tiempo contaron con amplio respaldo. Por ejemplo, en 1921 se fundó el Instituto Estatal para la Biología Racial en la ciudad de Uppsala
con la misión de "llevar adelante investigación científica en el área
de la biología racial con especial interés en el pueblo sueco y las
condiciones de Suecia", es decir, para ver cómo "mejorar" la "raza
sueca". El instituto se cerró finalmente en 1958. Además de un clima de
tolerancia hacia las ideologías racistas y nazi, este tipo de políticas
públicas se tradujo en un programa estatal de esterilizaciones forzosas
a la población que funcionó entre 1938 y 2013. Durante ese período,
miles de personas pobres, por lo general mujeres, fueron esterilizadas
porque algún médico consideraba que tenían algún "rasgo hereditario" que
pudiese transmitir "retardo o enfermedad mental a su descendencia". En
muchos casos, una causa de esterilización era la sospecha de pertenecer
al grupo de los "tattare", la tradicional población nómada de
Escandinavia, o de los gitanos,
una minoría que aún hoy en día es el objeto favorito de persecución y
discriminación por parte de las autoridades. Otro grupo especialmente
sometido a intervenciones de esterilización forzosa fueron los
transsexuales. El programa de esterilizaciones fue oficialmente
clausurado en enero de 2013.
- En Suecia, al menos una de cada 10 personas
apoya al partido xenófobo "Demócratas de Suecia". Este partido basa su
política en limitar o anular los derechos de los inmigrantes. Según ese
partido, todos los problemas del país se deben a que hay demasiados
extranjeros. Sin embargo, los "Demócratas de Suecia" no son ni mucho
menos, los únicos racistas y/o neofacistas/neonazis. Por ejemplo, está
el "Partido de los Suecos", de orientación nazi. El 8 de marzo de este año,
un grupo de activistas de ese partido atacó a puñaladas a un grupo de
antirracistas que estaba celebrando el Día Internacional de la Mujer en
la ciudad de Malmö. Uno de los atacantes acababa de regresar de Kiev
donde había estado apoyando a los nazis del "Sector Derecho" de Ucrania.
Hoy en día, partidos como esos reciben protección policial para
manifestarse, por ejemplo, el primero de mayo. En diciembre del año pasado, una manifestación antirracista fue atacada por nazis del grupo Movimiento de la Resistencia Sueca.
Los nazis estaban armados y la policía, que había enviado unos pocos
agentes a pesar de que se había anunciado con anterioridad del ataque en
las redes sociales, no hizo nada para detenerlo. Al final fueron los
propios manifestantes, entre los que había familias con niños pequeños,
los que por su cuenta se encargaron de repeler a los nazis. A pesar de
toda la evidencia disponible, uno de los antirracistas fue condenado a seis años de cárcel por intento de asesinato, mientras que cuatro de los nazis atacantes fueron condenados a penas mucho menos severas. Ese no es un fenómeno aislado. Las leyes y la policía en Suecia son suaves para los racistas y duras para los antirracistas.
- El principal grupo objeto del racismo y la xenofobia en Suecia hoy en día son las personas de raíces africanas.
Según un informe fresco del Centro Multicultural elaborado a petición
del gobierno, mientras los crímenes de odio en general disminuyeron en
un 6% entre 2008 y 2012, los dirigidos contra los negros aumentaron en un 24%.
El informe constató que "la afrofobia es un problema bien extendido en
la Suecia de hoy". Además, según el documento, la violencia en los
ataques contra la gente de raíces africanas es mayor que la que sufren
las víctimas de otros crímenes de odio. Siendo apenas un 7.1% de la
población inmigrante total de Suecia, los "afrosuecos" están expuestos a
un 240% más de violencia.
O sea que una cosa es que existan familias de
inmigrantes, más específicamente de ciertos países del África, que por
el motivo que sea (ignorancia, religión, control) sometan a sus hijas a
la mutilación genital, y otra es que ese problema social se use como
pretexto contra todo un grupo humano. En Suecia hay unos 40.000
somalíes. En mis 20 años de haber vivido en ese país tuve la oportunidad
de conocer a unos cuantos de ellos, así como a muchas personas de
países señalados como santuarios de esa horrible práctica, y la mayoría
de los que yo conocí puedo decir que no estaban de acuerdo con mutilar
los genitales de sus hijas. Sinceramente, los números del estudio de la
comuna de Norrköping parecen por lo menos exagerados.
Según los cables de prensa, un grupo de 30 alumnas,
todas de la misma clase, resultaron ser víctimas de mutilación genital.
En mi experiencia de haber sido profesor suplente de español en una
escuela sueca hace varios años, la posibilidad de encontrar una clase
con 30 alumnas es prácticamente inexistente.
Nunca ví un grupo con más de 20 alumnos (tal vez hoy
los haya, aunque mis amistades suecas con las que he consultado tampoco
lo ven creíble), y que además esa clase esté compuesta de 30 alumnos del
sexo femenino resulta todavía menos creíble. Aún menos creíble es que
hayan 30 alumnas todas de ciertos países del África, del Oriente Medio y
del Asia (además de algunos grupos étnicos de Centro- y Sudamérica).
Francamente, suena a algo totalmente absurdo.
Birgitta Essén, jefa médica e investigadora de la Universidad de Uppsala, no creyó cuando el diario Metro le pidió que comentase los reportes sobre mutilaciones genitales de Norrköping.
"En todo caso, se trataría de una noticia mundial",
dijo. "Si eso sucede en el extranjero antes de que la persona se haya
hecho ciudadana sueca o haya llegado al país, entonces no es ilegal. Si,
por el contrario, los padres envían a la niña al extranjero para que le
hagan la intervención, entonces los padres pueden ser condenados",
explicó la investigadora al periodista.
¿Qué puede haber pasado? Lo más probable es que la
verdad se conozca un poco mejor dentro de unos días, cuando se aplaque
la euforia mediática y ya nadie se acuerde del asunto. Sin embargo,
desde ya podemos aventurar un par de hipótesis: O los resultados del
estudio fueron exagerados, o el estudio fue hecho de manera totalmente
tendenciosa, por ejemplo, sonsacando las respuestas “adecuadas” de las
niñas entrevistadas. Mientras tanto, y a no dudarlo, el problema social
real, de que hay familias que sí cometen esos crímenes contra sus
propias hijas, seguirá existiendo. La razón de esto es sencilla: ¿Cómo
pueden garantizar el bienestar de los niños unos gobiernos de desde hace
ya 20 años están empeñados en empeorar la situación social de las
familias, la educación la salud, etcétera a través de políticas
privatizadoras y promotoras de los valores más antihumanistas? ¿Cómo
pueden velar por el respeto a la dignidad y el bienestar de las personas
gobiernos que han hecho todo por recortar los gastos en el sistema de
asistencia social y en el sistema de atención siquiátrica de la
población?
Lo que tampoco debemos dudar es que este “debate”
levantado por la publicación del estudio de Norrköping resultará en una
mayor criminalización de las personas de raíces africanas que viven en
Suecia, algo parecida a la que en los años posteriores al 11 de
septiembre de 2001 tuvieron que soportar los musulmanes. Cuando la
derecha racista levanta alguna bandera sobre supuestas fallas de grupos
de inmigrantes, por lo general esto va seguido de mayores espacios para
lo que es permisible hacer en contra de esos grupos.
Por ejemplo, hace 30 años la agenda xenófoba en
Suecia era asociada con el fascismo y el nazismo. Poco a poco, se fueron
abriendo los espacios del “debate”, y los mismos grupos que ayer se
rapaban sus cabezas y hacían el saludo nazi hoy están representados en
los gobiernos locales.
A inicios de la década de los 90s, un asesino en serie conocido como “el hombre láser”
sembró el terror al asesinar a un inmigrante y herir a otros 11 (muchos
de ellos con secuelas para toda la vida) con un arma de fuego. En esa
época la Internet era una cosa de expertos y académicos.
Un caso similar en la ciudad de Malmö 20 años más tarde,
que dejó dos muertos (y al menos otros 4 intentos de asesinato), apenas
causó conmoción: Para ese entonces, el neonazi noruego Anders Breivik
ya había alcanzado a asesinar a 77 jóvenes antirracistas en la masacre
de Utøya. Un poco antes de que se produjeran estos asesinatos se habían
puesto de moda las páginas web xenófobas
desde las que se publicaban direcciones y números de teléfono de
inmigrantes y de todas aquellas personas que se consideraban como
demasiado amistosas con los denominados “cabezas negras”. Asimismo, el
“debate” fue ampliado por actos como la publicación de las caricaturas
del profeta Maoma con una bomba en la cabeza y los dibujos del mismo profeta como un perro de rotonda.
Para nosotros como consumidores y usuarios de medios
tanto dentro como fuera de Suecia queda la lección de que hay que ser
crítico con las informaciones que llegan, ya que no siempre son
verdaderas noticias; muchas veces más bien esconden otras realidades
complejas y otras agendas que son verdaderamente importantes de
comprender y contrarrestar.
sábado, 17 de mayo de 2014
La dictadura mediática occidental y la calumnia descarada
Por Jorge Capelán, TcS, RLP.
Los medios occidentales a cada rato matan gente que tiempo después resulta aparecer con vida y gozando de muy buena salud. ¿Se acuerdan cuando hace un par de meses "mataron" al comandante Daniel? Los medios de propaganda occidentales nunca reconocieron que habían mentido de la manera más obscena al difundir esa "noticia".
Un ejemplo de lo descarado de la dictadura mediática occidental:
En el colmo del cinismo, todos los diarios suecos, (en ese país, el 90% de todas las noticias que se publican vienen de TT, que es la agencia "noticiosa" del cártel que controla los medios), divulgaron una nota con el siguiente título el día en el que el comandante Daniel Ortega "resucitó": "Exagerados rumores sobre la muerte de Ortega".
¿Qué? ¿Rumores "exagerados"? ¿Quién ha visto alguna vez un rumor "moderado" o "justo"? Se trataba un tapazo artero, un alevoso ataque para denigrar impunemente a un líder político, una operación de lo que se conoce como guerra sicológica.
Otro ejemplo más, que saltó esta semana:
La popular cantante de Corea del Norte Hyon Song-wol, a quien además le habían endilgado el ser la exnovia del líder de ese país, Kim Jong-un, demostró estar vivita y coleando al aparecer el viernes en la televisión estatal durante un solemne evento cultural en Pionyang.
En el acto, Hyon pronunció un discurso en el que expresó agradecimiento por el liderazgo de Kim y se comprometió a trabajar "más duro por el bien del arte y la cultura" de Corea del Norte.
En septiembre pasado, los medios occidentales la habían "asesinado" a ella y a al menos 10 músicos de la Orquesta Unhasu al esparcir el rumor totalmente infundado (y originado en los servicios de inteligencia sudcoreanos) de que habían sido ejecutados por un pelotón de fusilamiento en presencia de compañeros y familiares, los que más tarde fueron enviados a campos de concentración para presos políticos.
Esta misma semana se supo también que un canal de televisión surcoreano manipuló unas imágenes con Kim Jong-un, al que puso al lado de un dron gracias a la magia de Photoshop, con el fin de acusar a Corea del Norte de espionaje. Impávido ante las airadas protestas de los televidentes, el canal explicó que era lo más normal del mundo el presentar imágenes manipuladas sin informar de ello a la audiencia.
Nótese que, como en incontables casos similares, (todavía tenemos fresco el recuerdo de la repugnante y necrófila campaña de esos mismos medios hace poco más de un año cuando el comandante Chávez luchaba por su vida) no se trata de "errores puntuales" de algún periodista o medio aislado:
Ese tipo de calumnias tienden a difundirse y multiplicarse en toda la línea, siendo repetidas e incluso aumentadas por medios que en cada país de la OTAN a lo largo de las décadas se han ido construyendo con fachadas de credibilidad. Cuando se muestran falsos, nunca esos medios reconocen que mintieron, ni que difundieron puros infundios: sólo dan vuelta a la página como si nada hubiese pasado.
La concentración de la propiedad de los medios, su fusión con el capital financiero y militar, así como el poder de las élites económicas sobre el aparato del Estado, hacen que los medios en Occidente estén totalmente sometidos a un sistema de planificación político-militar en beneficio de esas élites. A esto se le debe agregar la visión racista del mundo que éstas tienen, lo que a sus ojos hace moralmente viable cualquier tipo de demonización de países y de líderes políticos en el Asia, África y América Latina.
El problema de este tipo de estrategias, es que al mismo tiempo que desorientan y confunden, también erosionan la credibilidad de los órganos de la dictadura mediática entre aquellos sectores sobre los que pretende influir. Como decía el General Sandino, "a todos se puede engañar con el tiempo pero con el tiempo no se puede engañar a todos".
martes, 29 de abril de 2014
AUDIO : Hermanamiento entre el municipio de Mol, en Bélgica, y Santo Tomás de Chontales
El hermanamiento entre el municipio de Mol, en Bélgica, y Santo Tomás de Chontales, en Nicaragua, es un exitoso ejemplo de solidaridad pueblo a pueblo que pronto cumplirá 30 años de existencia. En esta entrevista, dos miembros del Comité de Desarrollo Comunal de Santo Tomás y el presidente del Nicacomité de Mol comparten sus experiencias.
Entrevistados: Julio Rivas, Isaida Mejía y Hans Dekonick.
Entrevistador: Jorge Capelán.
La página web del hermanamiento es: www.nicamol.be
Haga click para escuchar
Entrevistados: Julio Rivas, Isaida Mejía y Hans Dekonick.
Entrevistador: Jorge Capelán.
La página web del hermanamiento es: www.nicamol.be
Haga click para escuchar
lunes, 10 de febrero de 2014
"Intentaron destruir al sandinismo en Nicaragua, pero fallaron"
Por Jaime Padilla, Liberación.
Así
concluyó Jorge Capelán su encuentro con Liberación en la ciudad de Malmö, el
miércoles 6 del mes actual, no sin antes recalcar que «en Nicaragua, la mayoría
de la gente sabe dónde están los Estados Unidos, así como el precio de la
guerra y el valor de la paz».
Capelán
es el encargado de los análisis políticos para programas de televisión tanto
nacional como extranjera, entre otros para el canal ruso Actualidad RT y el
canal Iraní Hispan TV. Trabajó como redactor en una de las radios grandes de
Nicaragua, Radio La Primerísima, una cooperativa de orientación sandinista.
Colabora con la revista Correo de Nicaragua, una publicación de análisis
político que incluso es utilizada como material de estudio por los militantes
de muchos Comités de Liderazgo Sandinista en todo el país. Escribe para la web
Tortilla con Sal, orientada a ofrecer información de fondo sobre la realidad
del país.
Por tanto
el encuentro y la conversación con el colega periodista uruguayo Jorge Capelán,
no solo fueron amenos, sino también en gran medida esclarecedores con relación
al proceso político nicaragüense, país donde radica desde el año 2005.
Nuestro
entrevistado conoce de cerca esa Nicaragua revolucionaria, porque en los años
80 vivió allí buena parte de su juventud. Años después se estableció en Suecia
y trabajó activamente en la solidaridad con Nicaragua luego de la derrota
electoral del sandinismo en 1990. Empujado por el nuevo rumbo del pueblo
nicaragüense en el 2005, Jorge emprendió el camino de retorno.
«Fue una
experiencia muy importante que me hizo comprender cómo había cambiado Nicaragua
desde los años 80. Luego, en 2009, conocí al compañero William Grigsby,
director de Radio La Primerísima y uno de los periodistas más respetados del
país y me convencí de que tanto Nicaragua necesitaba de mí como yo de ella. No
me arrepiento para nada de la elección y debo decir que he sido recibido con
mucho cariño por la gente allá. Las cosas que he aprendido son invalorables»,
reflexiona.
A tu
regreso, por cierto un corto tiempo, ¿cuál es tu observación sobre Suecia?
De lo
poco que he podido ver en estos primeros días, lo que más me llama la atención
es el clima de guerra fría que se observa en la propaganda cotidiana de los
medios corporativos suecos, especialmente contra Rusia y contra Irán, pero
también contra todo este mundo multipolar que está surgiendo. De América Latina
se habla muy poco, pero por ejemplo, la cobertura de la Radio de Suecia sobre
nuestra región parece sacada de lo peorcito de los diarios de la Sociedad Interamericana
de Prensa en nuestros países. Es preocupante, no porque crea que vayan a lograr
que el pueblo sueco se sume de buena gana a la euforia guerrerista y agresiva
que se adivina tras ese tono demonizador con el que se retrata a nuestros
países y pueblos, sino porque lo compacto de la propaganda al fin y al cabo
influye en la gente, haciendo que se termine por creer al menos algo de la
visión prejuiciada del mundo que transmiten, lo que también ayuda a pasivizar y
predisponer a la opinión pública para que acepte eventuales nuevas campañas
político-militares de la OTAN.
Veo una
creciente indignación de la gente contra las políticas neoliberales que se han
estado implementando en el país, pero por otro lado veo también bastante
resignación, lo que es comprensible, dado que el aparato de indoctrinación en
esta sociedad le ha hecho creer a importantes sectores del pueblo que Suecia es
un país excepcional, y que lo que pasa en el resto del mundo no tiene mucha
relación con su realidad. Por ejemplo, muy poca gente aquí cree que los avances
que estamos logrando en América Latina contra el neoliberalismo pueden
presentar experiencias útiles para cambiar las cosas en esta sociedad.
Ahora
que eres parte del pueblo nicaragüense ¿qué aceptación tiene el gobierno del presidente
Daniel Ortega?
Tengo
aquí los datos de la última encuesta de opinión de CID-GALLUP, una encuestadora
que nadie podría sospechar de ser prosandinista. Muestra un cuadro con los
niveles de aprobación de los presidentes que ha habido en los últimos 24 años.
Hoy en día (enero 2014), el Comandante Daniel Ortega tiene un índice de
aprobación positiva de 22 puntos. Todos los otros presidentes (Violeta
Chamorro, Arnoldo Alemán, Enrique Bolaños), tienen índices con números
negativos. Incluso, el índice de aprobación de Doña Violeta es de -30 puntos.
Eso indica que para una gran mayoría de las y los nicaragüenses, la de Daniel
es la mejor administración que ha habido en muchas, muchas décadas. Hay que
recordar que Nicaragua venía de una dictadura muy represiva, incluso genocida,
de más de 40 años (la de Somoza), y de una brutal guerra terrorista de «baja
intensidad» en los años 80 para derrocar a la Revolución Popular Sandinista.
![]() |
| Carlos Tapia - Jorge Capelan - Jaime Padilla en Suecia |
La
política económica de Nicaragua en los últimos años ha estado enfrentada al FMI.
¿Se encuentra hoy recuperada o atascada?
Cuando el
Frente Sandinista retornó al gobierno en enero de 2007, Nicaragua era un país
económicamente intervenido por el FMI. No podía tener una política económica
propia. Seis años más tarde, a fines del año pasado, Nicaragua terminó su
programa con el FMI e inició de esta manera su liberación de este tipo de
intervención. Nicaragua es el único país de Centroamérica que ha logrado
recuperar los niveles de crecimiento económico que tenía antes de que la crisis
golpease duro a nuestra región en el año 2009. Es el segundo en crecimiento
económico después de Panamá y es el país en el que más aumenta la inversión
extranjera. Se ha declarado libre de analfabetismo; la pobreza extrema se ha
reducido a bastante menos de la mitad; la pobreza absoluta se ha reducido
considerablemente; es uno de los países, junto a Venezuela, que más han
reducido la desigualdad (según la CEPAL); ha aumentado considerablemente el
empleo, aún el empleo formal, con las tasas más altas de América Latina (8%
entre 2009 y 2011); ha bajado sostenidamente la mortalidad infantil y la
materna, etcétera. En 2005-2006, solo 15% de la energía venía de fuentes
renovables; hoy andamos por el 54% y en los próximos años llegaremos al 85%. En
un país que históricamente ha sido enormemente machista, las mujeres están
alcanzando niveles de protagonismo en la política y la sociedad que están entre
los más altos del mundo –algo reconocido tanto por las Naciones Unidas como por
el mismísimo Foro de Davos. Además, es el país menos violento y más seguro de
la región, y el único en el que se ha logrado impedir que se establezcan los
cárteles del narcotráfico.
No
estás hablando solo de lo económico, sino también de acertadas políticas de
desarrollo...
Antes de
2007, Nicaragua era candidata a ser declarada un estado fallido. Hoy tiene
futuro: Ha recuperado entre 70 y 90.000 kilómetros cuadrados de mar en el
Caribe que antes controlaba Colombia (aguas con importantes recursos pesqueros
y, probablemente, energéticos) y está desarrollando grandes proyectos de
futuro, como la refinería Supremo Sueño de Bolívar, que será la más grande de
Centroamérica, así como el Gran Canal Interoceánico, que arrancará este año con
una inversión de 40.000 millones de dólares. En lo personal, creo que en un
lapso de 10 años Nicaragua será un país muy diferente, aunque aún hoy en día
siga siendo uno de los más pobres de Nuestra América.
Hay que
decir que todo esto ha sido logrado, además de gracias a la capacidad de
conducción del Comandante Daniel Ortega y del Frente Sandinista, y a la
existencia de un movimiento popular cada vez más fuerte y organizado,
fundamentalmente gracias a la fuerza del proyecto bolivariano del ALBA, a la
ayuda venezolana y cubana, y a la existencia de PETROCARIBE. Estamos hablando,
en total, de unos 3.300 millones de dólares de ayuda venezolana (unos 500-600
millones de ayuda anual), que son la pequeña palanca que le ha permitido al
país un grado decisivo de soberanía para ir fortaleciéndose en una región
fuertemente dependiente del mercado estadounidense. Sin esa palanca, ni las
mejores intenciones ni la más hábil conducción habrían logrado los resultados
que estamos viendo.
¿A qué
atribuyes la escasa información sobre los avances de la revolución sandinista,
a través de la red de internet?
Hay
varias razones. Una de ellas es que el Frente Sandinista ha sido una de las
organizaciones de izquierda más demonizadas por la propaganda imperial,
especialmente desde los tiempos de Ronald Reagan. Los EE.UU. siempre quisieron
destruir al sandinismo en Nicaragua, pero fallaron.
La
campaña de propaganda antisandinista desde 1990 hasta nuestros días fue igual
de agresiva que durante la Revolución de los 80s, incluso tal vez más insidiosa
y pérfida que en esa época. Otra razón es que, si la derrota electoral de 1990
fue traumática para el pueblo nicaragüense, lo fue tanto o más para toda la
izquierda que se había solidarizado con la lucha sandinista en los 70s y 80s
del siglo pasado. Hay que recordar que esa derrota coincidió con el colapso de
la URSS y del Bloque Socialista. En general, tengo la impresión de que la
mayoría de la gente de izquierda no ha digerido qué fue lo que pasó, y esto es
especialmente cierto para las izquierdas en Europa y los Estados Unidos. En
tercer lugar, un grupo importante de gente que jugó papeles dirigentes en la
lucha contra Somoza y en la Revolución de los 80s, efectivamente traicionó el
mandato de las bases sandinistas en los 90s, dejándose corromper por toda la
trama de ONG’s montadas por los EE.UU. y la UE con el fin de implantar el
neoliberalismo en el país. Un buen número de personalidades que antes habían
estado asociadas con la Revolución, y que incluso hicieron carrera a costa de
ella, se dedicaron a denigrar al Frente Sandinista, y mucha gente en el
exterior les creyó a causa de sus credenciales históricas y su manera
«revolucionaria» de hablar. Hoy en día están cada vez más desacreditados,
especialmente a lo interno del país, donde es imposible negar la deriva
ultraderechista en la que muchos de sus exponentes han caído. Por último, otro
factor que ha incidido en la falta de comprensión del proceso nicaragüense ha
sido la incapacidad propia del Frente Sandinista de dedicar recursos al frente
internacional cuando necesitaba dedicar la mayor parte de sus fuerzas al frente
interno.
¿Cuál
es el grado de conciencia política que existe en la población nicaragüense?
El
nicaragüense, como el palestino o el libanés, por poner un par de ejemplos, es
un pueblo muy curtido por la historia. No se deben confundir cuestiones
relativas al subdesarrollo de una sociedad, las limitaciones culturales y los
bajos niveles de escolaridad, con una falta de capacidad de la gente para leer
el momento histórico en el que vive y las correlaciones de fuerzas existentes
en la sociedad y en el mundo. En Nicaragua, la mayoría de la gente sabe dónde
están los Estados Unidos, así como el precio de la guerra y el valor de la paz.
Por eso no debe de sorprender que las encuestas de opinión de todos los signos
consistentemente muestren un apoyo aplastantemente mayoritario (del 70-80%) a
la gestión del gobierno sandinista al mismo tiempo que se es consciente de las
dificultades estructurales que tiene un país como Nicaragua para salir
adelante. El Frente Sandinista regresó al gobierno con la votación más baja de
su historia (38%). Pero la gente que entonces no votó por el FSLN, no lo hizo
por creer en el neoliberalismo, que ya desde hacía varios años había quedado
totalmente desprestigiado. Lo hizo porque, o estaba todavía influida por la propaganda
antisandinista, o porque temía lo que podría pasar en caso de un retorno de la
izquierda al poder (no hay que olvidar las secuelas de la guerra de la década
de los 80s). Desde 2007 a esta parte, al ver la lógica y los resultados de la
gestión del gobierno sandinista, y al ver todo el desarrollo del movimiento
bolivariano en nuestros países, el antisandinismo ha perdido cada vez más
terreno. Por otro lado, siempre ha habido un movimiento popular que ha
realizado protestas y llevado adelante reivindicaciones.
¿De
qué manera participan los sindicatos de trabajadores y otros sectores
organizados?
Desde
2007 hasta la fecha, la afiliación a los sindicatos ha aumentado
exponencialmente, así como la organización de los trabajadores del sector
informal, que en Nicaragua ocupa como el 70-80% de la fuerza de trabajo. Hay un
movimiento de economía social, de cooperativas y grupos asociativos en ese
sector, que controla como un 44% del Producto Interno Bruto, y hasta cuenta con
un banco, CARUNA, que es el que maneja los fondos del ALBA y que ha mostrado
una gran capacidad de administración. Los trabajadores nicaragüenses, tanto en
el sector formal como en el informal, entienden la actual correlación de
fuerzas y son capaces de hacer valer sus derechos y de trabajar codo a codo con
un gobierno que entienden responde a sus intereses. Son precisamente los
sectores más pobres del pueblo los que más apoyan a este gobierno. Todo esto se
da en el contexto de un país en el que 7 de cada 10 personas ni siquiera habían
nacido en la década de los 80s de siglo pasado, o apenas eran infantes. O sea
que la conciencia de la gran mayoría del pueblo nicaragüense es muy alta, pero
es una conciencia del mundo de hoy en día, no la de hace 30 ó 40 años atrás.
Esta conciencia se refleja muy bien en el lema que define a Nicaragua como
Cristiana, Socialista y Solidaria.
En
nuestra charla previa a la entrevista, comentabas de la participación activa de
la mujer nicaragüense...
Como
decía anteriormente, las mujeres en Nicaragua están alcanzando unos niveles
inéditos de protagonismo. Lo primero que hizo el Comandante Daniel Ortega al
asumir el gobierno en 2007, fue implantar una política de 50% de mujeres en el
gabinete ministerial. En 2011, el Congreso del Frente Sandinista decidió que en
todas las listas de elección popular a todos los niveles (desde el municipal
hasta la Asamblea Nacional, así como los órganos de dirección del partido)
debían incluir al menos un 50% de mujeres y un 30% de jóvenes. Luego, en 2012,
la Asamblea Nacional decidió extender este porcentaje de participación femenina
a las listas de todos los partidos en todos los niveles. Ese mismo año se
adoptó una ley muy avanzada contra la violencia de género, que reconoce figuras
como el femicidio, la violencia patrimonial y la sicológica. Hoy en día, y
gracias a la representación femenina sandinista, la Asamblea Nacional de
Nicaragua está en el quinto lugar entre los parlamentos con mayor participación
femenina en el mundo, con 46.2% de diputadas. Los programas sociales más importantes,
como el Hambre Cero y el Usura Cero, tienen como sujetos prioritarios a las
mujeres, y otros programas, como el de entrega masiva de títulos de propiedad,
también cuentan con una muy importante presencia de mujeres.
Algunos
medios de prensa reportan que en Nicaragua hay organizaciones que reclaman la
restitución del aborto terapéutico...
A
Nicaragua se la critica mucho en los medios occidentales por la prohibición del
aborto terapéutico (cuando la vida de la madre está en peligro), pero al mismo
tiempo se silencian estos aspectos, como se silencia también que las cifras
(muy altas) de embarazos juveniles van en descenso, junto con las tasas de
mortalidad materno-infantil. También se silencia que históricamente, como un
98% de la población nicaragüense cree en alguna religión. Si las mujeres en
Nicaragua tienen tanto poder político, es de esperar que este poder se refleje
en las leyes del país. En este sentido, las ONGs feministas que a veces
critican duramente a Nicaragua sobre el tema del aborto, deberían tal vez
preguntarse por qué las prioridades en la agenda de las mujeres no podrían ser
distintas en distintos países con realidades diferentes.
¿Y qué
de los jóvenes?
Cerca de
un 75% de la población nicaragüense tiene menos de 25 años de edad. En la era
neoliberal, los jóvenes fueron muy activos en las movilizaciones por la defensa
de los derechos del pueblo. La Juventud Sandinista mantuvo su fuerza durante
todos esos años. Hoy en día esta organización, que tiene sus raíces en la lucha
contra la dictadura y la época de los 80s, tiene nuevas tareas, tanto de apoyo
al proceso de cambios revolucionarios que se ha retomado desde el año 2007 como
en prepararse para asumir el relevo en la conducción de ese proceso. Por eso el
Frente Sandinista, en su último congreso de febrero de 2011, decidió garantizar
un mínimo de representación juvenil del 30% en todas las listas de elección
popular y en todas las instancias del Partido. La Juventud Sandinista impulsa
un movimiento ambientalista, conocido como Guardabarranco, que ha jugado y
juega un importante papel concientizando a los jóvenes y al resto de la
población acerca del cuido del medio ambiente. Esta tarea también ha estado
acompañada de grandes jornadas de reforestación, así como de defensa de la
soberanía ecológica de la nación, en temas como el diferendo limítrofe con
Costa Rica sobre el Río San Juan. Otro movimiento juvenil importante de la
Juventud Sandinista es el cultural, que lleva el nombre de Leonel Rugama, y que
ya existía en la década de los 80s. Este movimiento impulsa actividades
culturales y recreativas, concursos, etcétera con el fin de ofrecer
espacios y alternativas sanas a una juventud muy expuesta a los antivalores del
neoliberalismo. También existe un movimiento deportivo, con el nombre
de Alexis Argüello, con objetivos similares en ese ámbito.
Todo
parece indicar que la participación de los jóvenes es muy activa...
La
Juventud Sandinista promueve todo tipo de campañas de concientización sobre la
problemática de género y la diversidad sexual, los peligros y posibilidades
de las nuevas tecnologías de la
información, etcétera. Uno de los movimientos más importantes de la Juventud
Sandinista es la Promotoría Social Solidaria, por medio de la cual activistas
voluntarios hacen de trabajadores sociales y participan en los diferentes
programas sociales impulsados por el gobierno, desde la atención a familias en
situación precaria hasta la entrega de techos de zinc para que los pobladores
mejoren sus viviendas. Desde hace unos años funciona una red de comunicadores
de la Juventud Sandinista que juega un creciente papel en informar acerca de
todas las actividades que se llevan adelante en diferentes puntos del país. He
sido testigo del trabajo de estos muchachos y muchachas en la lucha ideológica
en las redes sociales, que cada vez van siendo más importantes en el país, y
veo que van haciendo grandes progresos semana a semana. Además de todo el
trabajo de la Juventud Sandinista, hay varios dirigentes jóvenes reconocidos
por la población a todos los niveles. En síntesis, la juventud cada día va
haciéndose más cargo del proceso.
Bajo ese
panorama ¿las fuerzas oligárquicas y partidos de derecha, conservan algún
espacio en la Nicaragua de hoy?
La
derecha en Nicaragua atraviesa por una profunda crisis. Las grandes
encuestadoras (tanto CID-GALLUP como M&R) le dan 8% o menos de apoyo a
todos esos grupos sumados. Se trata de los dos partidos liberales (PLC y PLI),
así como otros mucho más pequeños, entre los que se cuenta al Movimiento
«Renovador Sandinista», que es socialdemócrata de palabra y ultraderechista en
la práctica. Es una oposición que está muy infiltrada por las redes de
financiamiento político de los países occidentales, como la USAID, la NED y la
«cooperación» de la Unión Europea. Desde que el Frente Sandinista regresó al
poder han llevado adelante una oposición tan recalcitrante que al final se
alienaron de su propia base de electores. Muchos liberales se han pasado a
apoyar al Frente Sandinista en los últimos años.
¿Entonces
sostienes que existe hoy un acompañamiento de las élites económicas a los
proyectos de desarrollo del gobierno sandinista?
En
Nicaragua se da un caso muy particular, comparado a la situación de otros
países como Venezuela, Ecuador o Argentina. La gran burguesía nicaragüense es
una clase relativamente débil, entre otras cosas porque Nicaragua es un país
con una economía muy pequeña. La desprivatización de PDVSA en Venezuela fue un
ataque mortal a la fuente de ingresos fundamental de la oligarquía en ese país,
lo que explica la oposición feroz que despliega contra la Revolución
Boliviariana. En Nicaragua, en cambio, es más ventajoso para las élites
económicas hacer negocios en el clima de estabilidad que brinda la política
sandinista en el marco del ALBA. Esto no quiere decir que a ellos les guste del
todo esta situación, ya que saben que el Frente Sandinista en última instancia
democratizará totalmente la economía, y porque a ningún capitalista le gusta
pagar impuestos y aumentar salarios, pero no son antagonistas del proyecto que
se está impulsando. Además, la gran burguesía depende de sus alianzas con
capitalistas más pequeños (incluso, algunos de ellos sandinistas) que cada día
están más comprometidos con el proyecto de desarrollo nacional impulsado por el
sandinismo. Se da el caso algo paradójico que hasta la patronal más cercana a
los EE.UU., la Cámara de Comercio Americano-Nicaragüense, AMCHAM, no es
antagonista del gobierno porque en realidad todavía se exporta mucho a los
Estados Unidos. De modo que la burguesía tiene una crisis de representación
política que está muy relacionada con el nefasto y fracasado modelo de
injerencia impulsado por las embajadas de algunos países occidentales y por los
propios EE.UU.
¿Y la
relación con Estados Unidos?
Con
respecto a la política estadounidense hacia el gobierno sandinista, ésta está
enmarcada en la filosofía del «poder inteligente» de la administración Obama.
Es una política de dos caras. Por un lado, la embajadora Phyllis Powers, que
sucedió a dos embajadores cavernícolamente antisandinistas como Paul Trivelli y
Robert Callahan, hoy en día es todo un ejemplo de corrección –al menos en sus
declaraciones a los medios. Por debajo de la mesa, la USAID, la NED, el IRI,
etcétera, siguen financiando a los sectores más reaccionarios con el apoyo de
las redes de la mafia anticubana de Miami. Incluso, hay intentos de dotar de
una fachada política a ciertas bandas delictivas para asustar con el fantasma
de una nueva guerra «contra». Pero todos estos intentos chocan con la realidad
de la incapacidad política y organizativa de una ultraderecha local con
prácticamente nulo arrastre social. Cada tanto, el diario local de estos
intereses foráneos, La Prensa, anuncia grandes manifestaciones contra la
«dictadura de Ortega» y al final solo llegan 100, 200 o 300 personas. Hace años
que es la misma historia. Al final, ya nadie les hace caso.
Por
tanto, si Nicaragua se ha convertido en el eje principal de integración
regional con la bandera del ALBA, ¿cuáles son las bases en las que el país se
sostiene?
El ALBA
es la palanca económica y política que le permite a Nicaragua ir levantándose
de una situación muy precaria. La guerra de los 80s y la ola neoliberal que
azotó al país entre 1990 y 2006 destruyeron lo poco que quedaba de la
incipiente industria de sustitución de importaciones que había, así como de los
logros económicos de la década de los 80s. Se siguieron al pie de la letra
todas las recetas del FMI y el país quedó sin infraestructura y atado de pies y
manos, por ejemplo, a través del TLC con los Estados Unidos. Entre las pocas
cosas que se lograron salvar estuvo la empresa distribuidora de agua, que sigue
siendo del Estado. Productos de exportación históricamente importantes como el
café, se han visto seriamente afectados por los precios internacionales.
En estas
condiciones, el país tenía –y tiene– necesidad de hacer uso de todas las
posibilidades a su alcance. Una de éstas es la diversificación de las
exportaciones. Hoy en día el oro ha desplazado al café como principal producto
de exportación. Los mercados de Nicaragua se han diversificado sustancialmente,
con un aumento de las exportaciones a Venezuela, Canadá, Rusia y Taiwán y un
descenso relativo de la Unión Europea y los Estados Unidos. Se espera que a
partir de este año se nivele mucho más la balanza comercial con la Federación
Rusa. Un rubro muy significativo es el de las exportaciones de las zonas
francas, que andan por el orden de los 2.500 millones de dólares y generan más
de 100 mil empleos permanentes. Hoy en día se cultiva algodón que es usado en
la fabricación de telas que sirven de insumo a algunas de estas empresas, lo
que implica un impulso a la agro industrialización. El turismo se ha convertido
en una fuente importante de divisas, generando ingresos al país por más de 420
millones de dólares. Se trata tanto de turismo de alto nivel como de turismo en
pequeña escala con un fuerte peso de las pequeñas y medianas empresas
asociativas. Varias publicaciones especializadas han señalado a Nicaragua como
uno de los destinos más atractivos para, por ejemplo, turismo de aventuras o
para el retiro de jubilados de los EE.UU. y Europa. Otra fuente de ingresos y
empleos bien pagados es el sector de los servicios. En Nicaragua operan al
menos 12 call centers que generan al menos 4.500 puestos de trabajo con
salarios de 500 a 700 dólares mensuales –el doble del promedio nacional. Por
último, no se debe olvidar la importancia del flujo de remesas de los
nicaragüenses en el exterior, que bate récords año tras año. En 2013 llegó a
los 1.077 millones de dólares.
¿En
suma, se puede decir que el ALBA le permite a Nicaragua un grado importante de
estabilidad?
Efectivamente
en materia de política económica, hace posible atraer las inversiones
extranjeras, captar todas las fuentes de financiamiento a su alcance y desarrollar
la infraestructura, garantizando el funcionamiento de los servicios básicos.
Además, al ser uno de los países más seguros de América Latina y al existir un
modelo claro de negociación y resolución de conflictos entre los trabajadores,
los capitalistas y el Estado, se crean las condiciones que le permiten al país
maniobrar en un entorno económico muy difícil. Hay que recordar que la
situación de los países centroamericanos no es la de muchos de los países de
América del Sur, con cantidades importantes de recursos naturales estratégicos.
Otro
de los estandartes de integración: PETROCARIBE el baluarte energético regional,
¿cuál es su participación en el país?
PETROCARIBE
funciona de la siguiente manera: El 50% de la factura petrolera de Venezuela se
paga al contado en un plazo de uno a tres meses; el resto, se paga a un plazo
de 17 a 25 años con dos de gracia y un interés de 1% en caso de que el precio
del barril supere los 40 dólares. A su vez, ese fondo es utilizado en programas
sociales e inversiones. La encargada de manejar esos fondos es ALBANISA, una
empresa conjunta entre el Estado venezolano y el nicaragüense. Una buena parte
de esta factura petrolera es pagada en productos, como el frijol negro y la
carne, tan necesarios para la economía venezolana, lo que significa que
PETROCARIBE además es un sistema de comercio justo. A partir del año
pasado, Nicaragua comenzó a comerciar con Venezuela a través del SUCRE, lo que
protege a nuestros países de los efectos financieros de la crisis. El de PETROCARIBE
es un esquema que va mucho más allá de lo comercial. Por ejemplo, campesinos
nicaragüenses han viajado a Venezuela para intercambiar experiencias
productivas y organizativas con campesinos venezolanos. Con la decisión
reciente de avanzar hacia la formación de una Zona Económica entre los 18
países miembros de PETROCARIBE, se logrará ir construyendo un mercado
alternativo propio que fortalecerá la capacidad de maniobra de nuestros países
en un entorno tan complejo. Como lo describió recientemente el sociólogo
nicaragüense Orlando Núñez, PETROCARIBE es una guerrilla económica en la selva
del mercado capitalista.
Sin
duda, con tales antecedentes, Nicaragua es un país con estabilidad económica
pero algunos medios escriben que el país tiene un crecimiento muy débil y con
mucha incertidumbre...
Los
órganos de lo que nosotros en Nicaragua denominamos «la dictadura mediática»,
el complejo de desinformación imperial que va desde los grandes diarios
occidentales hasta los de la organización de latifundistas mediáticos de la SIP
se desviven para presentar una imagen tétrica del país que no tiene nada que
ver con la realidad, que es reconocida por las Naciones Unidas, por la CEPAL, y
hasta, en contra de su voluntad, por el propio FMI.
La
crisis de Estados Unidos y Europa ¿se siente en el país?
La crisis
en los Estados Unidos y la Unión Europea afecta a todos nuestros países en
mayor o menor medida. Esto es especialmente cierto en el caso de Centroamérica.
Sin embargo, Nicaragua hoy en día tiene unas condiciones incomparablemente
mejores para hacerle frente que las que tenía en 2009, cuando los efectos de la
crisis se hicieron sentir con fuerza en América Latina. No solamente se ha
avanzado en la diversificación de las relaciones comerciales, sino también en
la infraestructura, en la organización de la economía y en general de la
sociedad. Además, existen proyectos estratégicos en desarrollo como la
construcción de la refinería más grande de Centroamérica y el Gran Canal
Interoceánico con el que se espera eliminar la pobreza extrema y disminuir
enormemente la pobreza absoluta.
Siendo
Nicaragua tu nuevo país de adopción, ¿cómo observas a los vecinos, por ejemplo
Costa Rica, El Salvador y Honduras, siendo esta última una herida en la región?
El
reciente fraude electoral en Honduras, que privó a la Resistencia del gobierno,
no nos debe hacer perder de vista que en ese país ha habido un gran avance: El
partido LIBRE es hoy el segundo más grande de Honduras, habiendo roto con el
histórico sistema bipartidista de conservadores y liberales. Centroamérica está
a las puertas de un giro hacia la izquierda en varios de sus países, como es el
caso de El Salvador, Costa Rica y también, a mediano plazo, en la propia
Honduras donde el gobierno que resultó del fraude es muy débil. En El Salvador
se espera que el FMLN se alce con la victoria en la segunda ronda de las
elecciones, y en Costa Rica se espera que gane un gobierno de centroizquierda
que probablemente necesite del apoyo de la coalición de izquierda Frente
Amplio, que logró una cantidad sorprendente de votos. En el caso del FMLN, éste
lograría con Salvador Sánchez Cerén llevar a un dirigente propio al frente del
Gobierno. Recordemos que Mauricio Funes, que llegó al poder apoyado por el
FMLN, es un independiente que seguía su propia línea. En este sentido, una
nueva victoria efemelenista profundizará la política de izquierda en el hermano
país y seguramente afianzará sus lazos con PETROCARIBE y el ALBA. El fenómeno
que se observa en varios países de la región es similar: Las oligarquías están
atravesando una seria crisis política que es un reflejo de la crisis general
del capitalismo occidental neoliberal en la región. Se dividen, se pelean entre
ellos, se destapan los casos de corrupción y las acusaciones mutuas, al mismo
tiempo que los movimientos populares construyen y fortalecen sus propios
instrumentos políticos. Todo esto es producto de la misma crisis que amenaza
las bases mismas de reproducción del
sistema: Las políticas privatizadoras se muestran cada vez menos viables
al mismo tiempo que las relaciones con los actores del nuevo mundo multipolar
se hacen cada vez más importantes, desde el ALBA y PETROCARIBE, hasta la
presencia de China y de Brasil en la región. Los Estados Unidos ven todo esto
con mucha preocupación, pero ya no pueden intervenir igual que hace 30 ó 40
años, a pesar de sus bases militares, etcétera. Por ejemplo, con el golpe
contra Zelaya en junio de 2009, lo que hicieron fue que el genio del movimiento
popular hondureño se saliese de la lámpara y no lo lograron volver a meter en
ella, aunque hayan retrasado su acceso al poder.
La globalización ha llevado en
los últimos 20 años al establecimiento de múltiples tratados comerciales entre
Estados Unidos y los países latinoamericanos, que han sido rechazados por diversos
países en América Latina, construyendo
una gran plataforma integradora, así tenemos hoy MERCOSUR, UNASUR, ALBA
y CELAC y otros. ¿Son una garantía para la democracia latinoamericana?
Lo que
sucede es que todo intento de liberación de cualquiera de nuestros países
siempre será precario y limitado mientras no se inserte en un proyecto
latinoamericano. La colonización europea dividió nuestro continente en decenas
de pedazos de tierra alrededor de ciudades-puerto que llamamos capitales con el
fin de impedirnos desarrollar economías y sociedades articuladas en función de
las necesidades de nuestros pueblos, y de dividirnos para mantenernos en esa
situación de dependencia. De ahí nuestra necesidad imperiosa de unir nuestras
diversidades y de superar nuestras asimetrías integrándonos en una unidad
mayor. Fuera de esa unidad, cualquier tipo de desarrollo será precario y
enfrentará serios peligros. MERCOSUR, UNASUR, ALBA, CELAC, ALADI, SICA,
etcétera, son diferentes instancias para avanzar hacia ese proyecto desde
diferentes perspectivas. Tenemos que romper (y de a poco, lo estamos haciendo)
el círculo maldito de unas oligarquías exportadoras de recursos naturales,
desinversoras y exportadoras de capitales, y eso solo se puede lograr
quitándole poder al mercado y dándoselo a la política, es decir, a la sociedad.
Por eso esas instancias son tan importantes para la democracia latinoamericana.
Finalmente
¿cómo explicar la agresión económica- financiera en Venezuela y Argentina?
En primer
lugar, creo que el imperio y los intereses transnacionales occidentales
conspiran todo el tiempo contra todos nuestros procesos en América Latina, pero
en el marco de la estrategia general, existen ciertas prioridades y un especial
interés por impedir que Venezuela y Argentina se fortalezcan y fortalezcan
también sus alianzas. También a Brasil lo tratan de neutralizar, pero es
demasiado grande. En el caso de Venezuela, creo que el gobierno del presidente
Nicolás Maduro ha logrado maniobrar en la dificilísima coyuntura que se presentó
con la partida del Comandante Chávez, pero que el cuadro desestabilizador se
mantendrá, sobre todo mientras no se den cambios políticos en Colombia, desde
donde operan el uribismo con las redes paramilitares y narcotraficantes, así
como el golpismo venezolano reciclado que tiene importantes intereses
económicos en ese país. En el caso de la Argentina, tratan de impedir que se
profundice el proceso de cambios que impulsa la Presidenta Cristina Fernández.
Allí hay que agregar muy particularmente a los intereses de Wall Street y la
City de Londres, que ven en la política kirchnerista una amenaza muy seria al
sistema mafioso-financiero, y al Reino Unido y la OTAN que no están dispuestos
a ceder su control del Atlántico Sur con el tema de las Malvinas.
Si en vez de centrarse en países como Venezuela y Argentina, los Estados Unidos desplegasen recursos estratégicos, digamos, en Centroamérica, el resultado podría ser contraproducente para sus propios intereses. Sin embargo, si tratan de desestabilizar a esos grandes países sudamericanos, le estarían dando un golpe gravísimo a todo nuestro proceso de integración e independencia. Es muy importante que veamos a cada uno de nuestros procesos como parte de una lucha continental.
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