miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los buitres mediáticos contra Facepopular

Por Jorge Capelán*, Tortilla con Sal, Radio La Primerísima.

Este lunes, la web de noticias Infobae publicó un reportaje difamatorio contra la red social latinoamericana Facepopular en la que se da a entender que esta iniciativa, nacida de los movimientos sociales de nuestra región como una respuesta a las grandes redes comerciales monopólicas como Facebook y Twitter, en un año de actividad «apenas» llega a los 850.000 usuarios, la mitad de ellos en Argentina. Con esto, Infobae no hace otra cosa que promover la más lamentable ignorancia entre sus lectores con fines inconfesables pero no por ello difícilmente adivinables.

«A poco más de un año de su lanzamiento (el 9 de julio de 2013), la red social Facepopular.net aún no ha logrado alcanzar el millón de usuarios en toda América Latina, a pesar de contar con el apoyo del Ministerio de Cultura y la difusión por parte de medios estatales como Telesur y la TV rusa e iraní», escribe Infobae en su nota, redactada con ese peculiar estilo con el que algunos medios buitres en nuestras latitudes tratan de camuflar la calumnia como información.

En realidad, hablar de 850.000 usuarios en un año es decir mucho, especialmente para un red latinoamericana con un universo total de unos 600 millones de almas (o tal vez unos 800, si contamos la gente de nuestros países que ha emigrado).

Comparativamente, todas las grandes redes sociales monopólicas, con un universo potencial de cobertura de toda la población del planeta de más de 7.000 millones de personas, en su primer año de vida  han mostrado cifras similares:
  • Facebook, que hoy tiene 1,200 millones de usuarios, tenía un millón en su primer año de vida (2004), según un estudio de The Guardian.
  • Según otro estudio Twitter, que hoy en día tiene unos 271 millones de usuarios, finalizó su primer año de vida (2006) con 750,000 usuarios, cien mil menos que lo que Infobae dice que Facepopular tiene hoy en día.
  • Linkedin, que a inicios del año pasado tenía unos 225 millones de usuarios, terminó su primer año de vida, del 2003 al 2004, con apenas 400 mil usuarios.
  • Uno de los sistemas de gestión de contenidos más populares, Wordpress, se creó en 2003 y en 2011 llegaba a los 50 millones de usuarios. Hoy en día hay quienes hablan de 77 millones. Tres años después de su lanzamiento, en el año 2006, tenía (también «apenas») unos 600 mil usuarios.
  • Podríamos mencionar otras redes sociales que muestran comportamientos parecidos: Su patrón de crecimiento es exponencial, son «pocos» al inicio y de la noche a la mañana se convierten en muchos millones.
¿Pasará lo mismo con Facepopular en el futuro? No lo sabemos, tal vez surja otra cosa, tal vez logremos crear una Internet latinoamericana, tal vez los cambios en las tecnologías de la comunicación hagan obsoletas a las grandes redes sociales centralizadas como Facebook o Twitter, tal vez... Francamente hablando, hay muchos «tal vez», incluyendo el «tal vez no logremos sobrevivir a las múltiples crisis que el capitalismo nos ha heredado», o el «tal vez sí lo logremos, si hacemos las cosas bien».

Lo cierto es que en la política actual de nuestro continente, en la lucha de las ideas que tiene lugar entre el proyecto de los capitales multinacionales (a los que llamamos «buitres») y nuestros pueblos, esta red de «apenas» 850,000 usuarios activos («militantes», titula Infobae, delatando el miedo mortal que los grandes latifundistas mediáticos sienten por los pueblos), juega un papel muy difícil de ocultar.

Es cierto, como escribe Infobae, que 425,000 argentinos en Facepopular no se comparan con 23 millones de sus compatriotas que están en Facebook o a los 4.7 millones que están en Twitter. Lo que no dice el medio buitre en su reportaje es que está comparando peras con manzanas.

A Facepopular se suman todas las personas que apoyan la idea de la integración de América Latina y el Caribe, y que están a favor de la democracia y en contra de cosas como el racismo y el sexismo. Por lo general, la gente que crea una cuenta en Facepopular busca contacto o información sobre cosas relacionadas con ese proyecto, y además adhiere a ciertos principios muy generales como los que acabamos de mencionar. A Facebook, como es sabido, se suma gente por cualquier tipo de razones.

Mark Zuckerberg y el resto de las figuras que controlan Facebook nunca tienen reuniones semanales con los usuarios porque no se deben a ellos, sino a los accionistas de la empresa. Los que «controlan» Facepopular sí. Para hacerse notar en Facepopular no hay que pagar como sucede en Facebook, así como tampoco hace falta estar pendiente de los caprichos de un «algoritmo» (programa de computación que filtra todos los mensajes que se publican) cuya fórmula es más secreta que la de la Coca-Cola.

Por último, podríamos agregar que, a diferencia de Facebook, Facepopular no comparte los datos de sus usuarios con la CIA, pero ya sabemos que a ese argumento Infobae responderá agitando los fantasmas del «Régimen K», de la «KGB de Putin», de la policía de «Maduro» o del «G2 cubano» - espectros gastados con los que nuestros pueblos ya no pueden ser asustados.

No, Facepopular no está hecho para reemplazar a Facebook, sino para ayudar a acabar con el orden buitre de unos capitales transnacionales que ponen sus intereses por encima de cualquier cosa. Está hecho para participar en la lucha por acabar con un orden mundial hecho a la medida de una empresa buitre como Facebook, que basa su idea de negocios en ganar plata a costa de lo que producen sus usuarios.

* El autor es redactor de la página Primerisima-Nicaragua y «embajador» de Facepopular.

martes, 16 de septiembre de 2014

"Tienen derecho a beber agua limpia": protesta en EE.UU. para apoyar a El Salvador

RT.

En EE.UU. se inicia la etapa final del juicio que interpuso la minera Pacific Rim contra El Salvador. La disputa se debe a que el Gobierno salvadoreño prohibió a la compañía explorar una mina de oro y plata debido al impacto ambiental.

 

Para apoyar al país centroamericano, decenas de manifestantes se han concentrado en las inmediaciones del edificio del Banco Mundial, donde se ubica el Centro Internacional de Arreglos Relativos a Inversiones (CIADI) en Washington.  Pacific Rim promovió la demanda contra el Estado salvadoreño en el año 2009 por una suma de más de 300 millones de dólares. La firma solicitó una licencia para la explotación aurífera en el norte del país centroamericano en el año 2004, pero el Gobierno salvadoreño rechazó la petición. La minera considera que no se cumplieron sus derechos de inversionista y demanda la compensación por ganancias de explotación no percibidas.

El Salvador argumenta que para extraer oro y separarlo de la roca se requiere cianuro, un proceso que habitualmente conlleva la contaminación de los acuíferos y otras fuentes de agua.

"Tienen derecho a tomar agua limpia. Su soberanía esta violada por una compañía como Pacific Rim, que ha sido vetada de extraer oro por contaminar uno de los mayores recursos de la gente del Salvador", dijo a RT uno de los manifestantes de Washington.

"En esta coyuntura en la que nos encontramos hoy en día con todo este tema de los fondos buitres queriendo hacer unas demandas exorbitantes a Argentina se puede temer que se siente un precedente en el que una vez más determinados tribunales internacionales regidos por el sistema económico neoliberal vuelvan a fallar en contra de los intereses de los pueblos del sur", advierte el analista político Jorge Capelán.

viernes, 15 de agosto de 2014

El canal de Nicaragua, alternativa potente al de Panamá en el nuevo mundo multipolar

RT.

El Canal de Panamá cumple 100 años. Pero las necesidades del comercio mundial exigen la creación de una ruta marítima más amplia y moderna, por lo que se planea construir una vía interoceánica alternativa. El desarrollo del canal de Nicaragua es consecuencia y factor de creación de un orden multipolar que necesita nuevas rutas comerciales. Y su construcción no puede ser impedida por los sectores en Occidente que quieren mantener su hegemonía, opina el analista político Jorge Capelán.

jueves, 10 de julio de 2014

¿A quienes beneficiaría que los EEUU importasen el modelo sueco de Almedalen?

Por Jorge Capelán, RLP/TcS.

Una extraordinaria crónica de la estadounidense Amy Goodman acerca de los supuestos avances de la política progresista en el reino de Suecia le ha dado la vuelta al mundo la última semana y este humilde servidor, que conoce bastante bien la realidad que la autora describe, no puede menos que reaccionar haciendo notar algunas cosas que ésta omite.

En su crónica, Goodman pone como un ejemplo democrático la reunión anual de políticos que se lleva adelante en Visby, en la isla sueca de Gotland, y que lleva el nombre de Almedalen. Amy Goodman ensalza a la democracia sueca, que una vez al año permite que activistas por las más variadas causas se reúnan bajo formas más o menos civilizadas durante una semana en una isla en el medio del Mar Báltico. Yo estuve ahí junto con un grupo de activistas por el derecho de las personas Sin Papeles hace como 10 años y daré mi visión sobre el evento.

Sin embargo, y antes de entrar en materia, me veo obligado a comentar la elección de ejemplo democrático de Goodman para el pueblo estadounidense: “Suecia es una democracia parlamentaria, liderada por un gobierno de coalición”, escribe la autora. Lo que no le explica al pueblo estadounidense es que Suecia no es una república, sino una monarquía, y su jefe de Estado, por lo tanto, no es el ministro de Estado Fredrik Reinfeldt sino el Rey Carlos XVI Gustavo – a quien nadie ha elegido, excepto la propia Casa Real de Suecia. O sea que lo que Goodman le está recomendando indirectamente al pueblo estadounidense es que vaya hacia atrás como el cangrejo y eche por la borda a su famosa Revolución Americana, de la que alguna lección buena se podría aún extraer.

Entendemos perfectamente que para el público estadounidense, acostumbrado como está a la criminalización y represión de toda protesta social, el hecho de que por una semana al año los políticos puedan alternar con determinados grupos de activistas rociando las reuniones de buenos vinos y sándwiches de delikatessen en vez de gas de pimienta o choques eléctricos suene a un gran avance democrático. Sin embargo, en este punto la visión que Goodman da de la actividad es una idealización total.

En su crónica, Goodman menciona su encuentro con el parlamentario del Partido Verde, Per Bolund, que interrogaba a varios directores de grandes empresas acerca de las reglamentaciones ambientales que quisieran que se aplicaran – los que a su vez, “increíblemente”, le respondían.  Además, Goodman menciona su encuentro con Antje Jackelén, la primera mujer arzobispo de la Iglesia de Suecia desde su fundación hace 850 años y la presencia de manifestantes (organizados por Amnistía Internacional) denunciando el papel que desempeña la exportación de armas en la economía sueca.

Llama poderosamente la atención de que Goodman no haya hablado de dos hechos que marcaron la edición de este año de la reunión de Almedalen: El primero, el derecho a manifestarse, con protección policial, del partido nazi que lleva el nombre de Partido de los Suecos (Svenskarnas Parti), con estrechas relaciones con grupos terroristas como el Svoboda ucraniano, cuyas violentas acciones en Kiev apoyó con tropas este año. Por cierto, uno de los nazis suecos, recién regresado de su “misión” en Ucrania, participó en el ataque a cuchilladas contra varios antirracistas este 8 de marzo, en el que hubo varios heridos, entre ellos uno que estuvo en cuidados intensivos varias semanas. El segundo hecho que omite Goodman es que los antirracistas que decidieron hacer oir su protesta pacífica contra los nazis que con protección de la “democracia” sueca marcharon en Visby, fueron prontamente apresados por la policía.


El “Partido de los Suecos” (Nazis) en una de sus marchas. (Foto de la Televisión Sueca)
La manifestación nazi que Amy Goodman no creyó digna de reportar en Almedalen 2014 (Foto: TT)
El activista Dror Feiler, que protestaba contra los nazis tocando en su saxofón la canción de la serie Pippi Mediaslargas, es detenido por agentes de seguridad de Almedalen 2014 (Foto: Expressen.se)



Así le dejaron el cuello a Dror Feiler los policías que lo aprendieron. Por cierto, no es la primera vez que las fuerzas del orden del reino expresan de forma similar la interpretación de Pippi Mediaslargas que hace Feiler durante los actos de protesta contra los nazis. (Foto: Televisión Sueca)

En lo personal, hace unos 8 años tuve la oportunidad de asistir a Almedalen como parte de un grupo de activistas por el derecho al asilo y miembros del Movimiento Sin Papeles. Fuimos ahí, copamos un seminario en el que hablaba un fanático antiinmigrante que por ese entonces era ministro de migración, lo atiborramos de preguntas críticas y cuestionamientos, y al final del “workshop” nos fuimos a libar las abundantes bebidas y a degustar las exquisiteces que los organizadores habían encargado. ¿Resultados políticos concretos? Nada...

Por ejemplo, logramos hablar con una muchacha del partido liberal muy interesada en el tema de los Sin Papeles (los políticos progresistas ya sabíamos que estaban de nuestro lado). Al cabo de unos pocos días la muchacha se dio cuenta de que esa no era una bandera viable para hacer carrera y nunca más volvió a llamar – ni a responder a nuestras llamadas. Nosotros regresamos a nuestro día a día de buscar casas de acogida clandestina para los Sin Papeles, de buscar médicos dispuestos a curar gratis sus incontables enfermedades, y a dedicar numerosas horas de trabajo a librar batallas legales que, allá cada muerte de obispo, resultaban en que algún inmigrante que llevaba años escondido recibiera su residencia.

En resumidas cuentas: Almedalen le sirvió a los políticos del sistema para legitimarlo. Por otro lado, los movimientos populares se ven constantemente ante el dilema de si ir o no ir a ese tipo de farsas. Si van, es casi siempre a perder el tiempo. Si no van, pierden la oportunidad de hacer algún hipotético contacto que rara vez sirve para algo. Muchísimos grupos no van, entre otras cosas porque no tienen recursos, ni personales ni colectivos, para ir. Algunos, como el caso de los activistas contra la guerra que fueron a protestar este año, lo hacen a riesgo de caer en las garras de la mafia Oenegista de redes como Amnistía Internacional, que como es bien sabido se caracteriza por combatir a cualquier gobierno que se decida a cambiar el criminal orden internacional que vive de la industria de la guerra. En muy pocas ocasiones, como en el caso de Dror Freiler y los antirracistas, logran hacer un punto político que trascienda la agenda previamente trazada por la oligarquía financiero-mediática y política que dirige al reino de Suecia.

Las bondades de la democracia sueca que describe Goodman en su crónica dan una imagen totalmente edulcorada y falseada de lo que es Suecia. La sueca es una sociedad en la que hay una libertad muy amplia para dedicarse a proyectos individuales de consumo privado, siempre y cuando se tenga una fuente de ingresos. Fuera de eso, todo interés social y toda lucha por lo que no sea “la pelusa de mi propio ombligo” es enfrentado con profunda hostilidad, sino represión abierta. El “activista” que sucumbe a los sándwiches y los tragos de Almedalen se convierte en parte de la élite corporativa que gestiona la política proestadounidense de Suecia. Muy pocos de los asistentes habituales de Almedalen logran sobrevivir a esos embates.

Cuando Olof Palme pronunció su famoso discurso desde la parte de atrás de un camión en Visby, en 1968, acto que dio origen a la tradición de Almedalen, Suecia era otra Suecia, y la socialdemocracia escandinava era otra socialdemocracia. Los que hoy en día dirigen a la socialdemocracia son hijos de la casta de burócratas que enterraron a Palme. Si vemos fuera de la socialdemocracia, hoy en día Jonas Sjöstedt, presidente el otrora Comunista “Partido de Izquierda”, dice haber sido un amigo íntimo de Chris Stevens, el embajador estadounidense en Libia, asesinado en Septiembre de 2012 por los mismos grupos de Al Qaida que él entrenó para que cometieran el baño de sangre que tuvo lugar en ese país norafricano.

Por supuesto, tanto en la socialdemocracia como en el Partido de Izquierda y en muchas otras organizaciones, existen activistas de base genuinamente interesados y comprometidos en un cambio del sistema, pero el poder del gran capital sueco sobre la política del reino es hegemónico y su influencia se extiende por todo el aparato político.

Es comprensible que desde una óptica superficial Goodman presente como un gran avance el que un partido sueco pueda obtener 4% de los votos y entrar al parlamento, cuando en los EE.UU las elecciones son entre las dos fracciones del partido de los multimillonarios, pero lo que pasa es que en un país como Suecia, los ricos tienen demasiado que decir sobre qué cosas y hasta qué punto los “principales partidos” del reino pueden discutir. De hecho, existen decenas y decenas de partidos en Suecia que no pueden ir a Almedalen porque no tienen dinero. Son los partidos representados en el parlamento los que tienen acceso a fondos públicos lo suficientemente importantes como para poder asistir.

O sea que la democracia que Goodman toma como modelo es una democracia corporativa, cooptada por los intereses de los grupos de poder y de las ONG:s al servicio de esos mismos grupos, como Amnistía Internacional. Podría haberle recomendado al pueblo estadounidense que mirase a otras experiencias democráticas, como las muchas que estamos desarrollando aquí en América Latina, pero al fin de cuentas lo que parece que le atrae a Goodman es la posibilidad de ser admitida en los corrillos de discusión en los que se reparten vinos de marca, comida de delikatessen y algún que otro lugarcito bajo el sol.

viernes, 27 de junio de 2014

¡Gracias FIFA!

Por Jorge Capelán, RLP/Tcs.

¡Qué grande que es el fútbol! ¡Gracias a este sano y edificante deporte, ahora todos y todas nos podemos sentir un poquito más buenos y buenas, porque hay un futbolista uruguayo sobre el que podemos descargar todo nuestro odio y emociones negativas: Nos referimos, claro está, al «caníbal» ese de Luis Suárez.

Gracias a ese ser de naturaleza patológica, émulo de Hannibal Lecter, tanto en sus gustos culinarios como en su manía de reincidente, que no merece formar parte del género humano por haber cometido el obviamente aberrante acto de rmordisquear a un zaguero de la selección de Italia, estamos todos y todas perdonados por nuestros pecados y por los de nuestros propios equipos:

- Están perdonados los miles de fanáticos mexicanos que durante los partidos del mundial le gritaron «¡Puto!» a los porteros de Brasil y de Camerún cada vez que éstos despejaban algún balón. Según la FIFA, que desestimó una acusación por «conducta inapropiada», el epíteto «no es considerado un insulto en este contexto específico». ¡Homófobos y racistas futboleros del mundo, adelante! ¡Uníos en un solo grito de «¡Puto!», que a la FIFA, tan ocupada como está en acabar con la antropofagia en el deporte, le importa un comino, «en este contexto específico» o en otro que le convenga!

- Está perdonado Neymar, que por el rabo del ojo vio venir al croata Luca Modric y con toda la mala leche del Brasil, de manera totalmente gratuita, le descargó un codazo que bien pudo haber dejado tuerto al defensor. Claro está que también están perdonados todos los defensas del mundo que «marcan» (es un decir) a sus atacantes con una motosierra. Todo vale porque, como en el caso de Bin Laden, «nada» se compara con lo que hizo Suárez.

- Están perdonados, como no, los cameruneses Benoit Assou-Ekotto y Benjamin Moukandjo, que se trenzaron a golpes en pleno terreno de juego durante el partido de su selección contra Croacia. Y también están perdonados, faltaba más, los ghaneses Kevin-Prince Boateng y Sulley Muntari, los dos mejores jugadores de su selección, que le pegaron en insultaron a su entrenador tras una discusión por dinero. Todo es armonía y fraternidad en el mundo del fútbol, a no ser por ciertas alimañas con dientes y propensión a morder a sus contrarios.

Es una suerte que la FIFA haya sancionado al caníbal de Suárez con la pena más dura que se pueda imaginar: Separar a alguien de lo único que sabe hacer en la vida por un período tan largo de tiempo que casi, casi le obligue a decirle adiós a su carrera.

¡Y nada de blandenguerías! ¡Nada de hacerle caso a lo que ahora dice el zaguero Giorgio Chiellini, víctima del antropófago uruguayo, de que la sanción de la FIFA contra Suárez es excesiva! Seguramente que el pobre de Chiellini (si es que todavía tiene el hombro en su lugar) está bajo los efectos del choque por la mordida del animal ese. Es eso que llaman el «efecto de Estocolmo»: La víctima sale defendiendo a su agresor. ¡Pobrecito Chiellini!

¡Siga así, FIFA! ¡Impartiendo justicia! ¡No descanse hasta que cada campo de fútbol esté vigilado por cientos de drones y las pruebas de ADN sean obligatorias para todo el que quiera entrar en un estadio! Siga permitiendo la venta de cerveza en las canchas, especialmente cuando sepa que van a asistir fanáticos de Holanda y Alemania, pero póngase dura con los hinchas chilenos, porque esos seguro que andan buscando pleito.

Por sobre todas las cosas, ¡gracias FIFA por haber fusilado a Suárez! Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que a Blatter no lo eligió nadie, que solo las cadenas con más dinero, y por ende las que más cobran, son las que tienen preferencia para los derechos de transmisión. Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que nos están estafando, y que la próxima vez que veamos un campeón del mundo, podremos estar seguros de que es uno del grupo de los rentables.

sábado, 21 de junio de 2014

Suecia: ¿Mutilaciones genitales masivas o pogromo afrofóbico?

Por Jorge Capelán, RLP/TcS.
De todos es conocido que el mundo enfrenta una serie de peligros muy graves: El calentamiento global y otras catástrofes ecológicas, guerras termonucleares y de otros tipos, abismales diferencias sociales y económicas, colapsos financieros, etcétera. Por eso debemos ser capaces de discernir qué es noticia y qué lo es menos o del todo no lo es.
El problema de la mutilación genital femenina es muy serio y afecta a millones de niñas en todo el mundo, pero cuando este tema se usa como pretexto para perseguir y discriminar masivamente a grupos sociales corremos el riesgo de convertirnos en instrumentos de intereses que nada tienen que ver con los derechos de la infancia.
En estos momentos circula por los medios la "noticia" de que en una comuna (municipio) de Suecia se descubrió que una gran cantidad de niñas habría sido víctima de la horrenda práctica de la mutilación genital, incluso en su variante más extrema, consistente en la extirpación del clítoris y los labios de la vulva, cosiéndose la vagina de la menor de modo que solo se deja un orificio muy pequeño.
En el caso de esta noticia en particular, los medios informan que desde el mes de marzo, en la comuna de Norrköping fueron descubiertos unos 60 casos a partir de que las autoridades escolares decidieron realizar una encuesta a cada una de las alumnas de primaria. De esos 60 casos, 30 pertenecerían a una misma clase.
La encuesta fue ordenada por el Ministerio de Educación, y cada uno de los casos descubiertos fueron remitidos a las autoridades de asistencia social para que en cada uno de ellos éstas decidan si se amerita la realización de una denuncia ante la policía. En Suecia, el someter a un menor a la mutilación genital es penado por la ley en caso de que el menor resida en Suecia. También es penado que los padres de familia envíen al menor al extranjero a realizarse una operación que lo mutile genitalmente.
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) unos 140 millones de mujeres y niñas, la mayoría de 15 o menos años de edad, sufren en la actualidad las consecuencias de esta bárbara práctica. Se calcula que en unos 28 países de África hay 92 millones de mujeres y niñas de más de 10 años que han sido objeto de la mutilación genital femenina. También se practica este tipo de vejaciones en países asiáticos y del Medio Oriente como Malasia, Yemen e Indonesia, así como en unos pocos grupos étnicos de Centro y Sudamérica.
Las razones que diferentes grupos dan para someter a las niñas a este tipo de mutilación pueden ser de varias clases: control de su sexualidad; aumento del placer sexual del hombre; identificación tribal o étnica; iniciación de las niñas en la edad adulta; razones de tipo religioso y hasta de supuesta higiene y estética.
Varios países africanos han clasificado esta práctica como un crimen, y la misma es ilegal en casi toda Europa con la excepción de Irlanda e Italia. La emigración de habitantes principalmente africanos hacia otros países, especialmente a los imperialistas occidentales de Norteamérica y Europa, ha difundido esta práctica por el mundo, llegándo a convertirla en un problema social importado. Sin embargo, la existencia de este problema también se convierte en una herramienta que permite someter a grupos sociales enteros a un control arbitrario con la excusa de proteger a grupos en supuesto riesgo.
Hay que decir que Suecia es un país en el que el racismo goza de una impunidad, que si bien no es absoluta, se le acerca bastante. La gran mayoría de los suecos no es racista, pero la mano contra los racistas es muy blanda y éstos cuentan con el apoyo del poder. Como dice el escritor Jens Lapidus, “en Suecia existe un profundo racismo oculto”.
Una serie de hechos sobre el país escandinavo son ampliamente conocidos pero por lo general no se considera de buen gusto señalarlos, por ejemplo:
- El padre del rey Carl XVI Gustaf, el príncipe Gustaf Adolf, en los años 30 del siglo pasado apoyó financieramente actividades de los nazis de Alemania, siendo un buen amigo de Herman Göring. La relación de la nobleza sueca con el nazismo no es cosa del pasado. Por ejemplo el padre de Silvia Sommerlath, la actual esposa de Carl XVI Gustaf (y reina de Suecia), era un miembro del partido nazi.
- A pesar de que no se compara con casos como los de Inglaterra, Francia, España o Bélgica, Suecia también tuvo un pasado esclavista, y de haber podido, la élite sueca se habría puesto en la primera fila del colonialismo europeo hasta el siglo XIX. Por ejemplo, entre 1638 y 1655 tuvo la colonia de Nya Sverige en el río Delaware, en Norteamérica. Entre 1650 y 1663 tuvo la colonia de Cabo Corso, en Ghana, y entre 1785 y 1878, la de Saint-Barthélemy, en las Antillas. En 1733, la corona sueca trató infructuosamente de establecerse en la India al tratar de montar una factoría en la ciudad de Porto Novo, hoy conocida como Parangipettai. Por último, durante 14 meses entre 1813 y 1814, Suecia controló la colonia de Guadalupe en las Antillas Menores. En realidad, Suecia ha practicado la esclavitud durante varios períodos de su historia, desde la época de los vikingos hasta el siglo XIX.
- En Suecia, las ideas de la higiene racial durante mucho tiempo contaron con amplio respaldo. Por ejemplo, en 1921 se fundó el Instituto Estatal para la Biología Racial en la ciudad de Uppsala con la misión de "llevar adelante investigación científica en el área de la biología racial con especial interés en el pueblo sueco y las condiciones de Suecia", es decir, para ver cómo "mejorar" la "raza sueca". El instituto se cerró finalmente en 1958. Además de un clima de tolerancia hacia las ideologías racistas y nazi, este tipo de políticas públicas se tradujo en un programa estatal de esterilizaciones forzosas a la población que funcionó entre 1938 y 2013. Durante ese período, miles de personas pobres, por lo general mujeres, fueron esterilizadas porque algún médico consideraba que tenían algún "rasgo hereditario" que pudiese transmitir "retardo o enfermedad mental a su descendencia". En muchos casos, una causa de esterilización era la sospecha de pertenecer al grupo de los "tattare", la tradicional población nómada de Escandinavia, o de los gitanos, una minoría que aún hoy en día es el objeto favorito de persecución y discriminación por parte de las autoridades. Otro grupo especialmente sometido a intervenciones de esterilización forzosa fueron los transsexuales. El programa de esterilizaciones fue oficialmente clausurado en enero de 2013.
- En Suecia, al menos una de cada 10 personas apoya al partido xenófobo "Demócratas de Suecia". Este partido basa su política en limitar o anular los derechos de los inmigrantes. Según ese partido, todos los problemas del país se deben a que hay demasiados extranjeros. Sin embargo, los "Demócratas de Suecia" no son ni mucho menos, los únicos racistas y/o neofacistas/neonazis. Por ejemplo, está el "Partido de los Suecos", de orientación nazi. El 8 de marzo de este año, un grupo de activistas de ese partido atacó a puñaladas a un grupo de antirracistas que estaba celebrando el Día Internacional de la Mujer en la ciudad de Malmö. Uno de los atacantes acababa de regresar de Kiev donde había estado apoyando a los nazis del "Sector Derecho" de Ucrania. Hoy en día, partidos como esos reciben protección policial para manifestarse, por ejemplo, el primero de mayo. En diciembre del año pasado, una manifestación antirracista fue atacada por nazis del grupo Movimiento de la Resistencia Sueca. Los nazis estaban armados y la policía, que había enviado unos pocos agentes a pesar de que se había anunciado con anterioridad del ataque en las redes sociales, no hizo nada para detenerlo. Al final fueron los propios manifestantes, entre los que había familias con niños pequeños, los que por su cuenta se encargaron de repeler a los nazis. A pesar de toda la evidencia disponible, uno de los antirracistas fue condenado a seis años de cárcel por intento de asesinato, mientras que cuatro de los nazis atacantes fueron condenados a penas mucho menos severas. Ese no es un fenómeno aislado. Las leyes y la policía en Suecia son suaves para los racistas y duras para los antirracistas.
- El principal grupo objeto del racismo y la xenofobia en Suecia hoy en día son las personas de raíces africanas. Según un informe fresco del Centro Multicultural elaborado a petición del gobierno, mientras los crímenes de odio en general disminuyeron en un 6% entre 2008 y 2012, los dirigidos contra los negros aumentaron en un 24%. El informe constató que "la afrofobia es un problema bien extendido en la Suecia de hoy". Además, según el documento, la violencia en los ataques contra la gente de raíces africanas es mayor que la que sufren las víctimas de otros crímenes de odio. Siendo apenas un 7.1% de la población inmigrante total de Suecia, los "afrosuecos" están expuestos a un 240% más de violencia.
O sea que una cosa es que existan familias de inmigrantes, más específicamente de ciertos países del África, que por el motivo que sea (ignorancia, religión, control) sometan a sus hijas a la mutilación genital, y otra es que ese problema social se use como pretexto contra todo un grupo humano. En Suecia hay unos 40.000 somalíes. En mis 20 años de haber vivido en ese país tuve la oportunidad de conocer a unos cuantos de ellos, así como a muchas personas de países señalados como santuarios de esa horrible práctica, y la mayoría de los que yo conocí puedo decir que no estaban de acuerdo con mutilar los genitales de sus hijas. Sinceramente, los números del estudio de la comuna de Norrköping parecen por lo menos exagerados.
Según los cables de prensa, un grupo de 30 alumnas, todas de la misma clase, resultaron ser víctimas de mutilación genital. En mi experiencia de haber sido profesor suplente de español en una escuela sueca hace varios años, la posibilidad de encontrar una clase con 30 alumnas es prácticamente inexistente.
Nunca ví un grupo con más de 20 alumnos (tal vez hoy los haya, aunque mis amistades suecas con las que he consultado tampoco lo ven creíble), y que además esa clase esté compuesta de 30 alumnos del sexo femenino resulta todavía menos creíble. Aún menos creíble es que hayan 30 alumnas todas de ciertos países del África, del Oriente Medio y del Asia (además de algunos grupos étnicos de Centro- y Sudamérica). Francamente, suena a algo totalmente absurdo.
Birgitta Essén, jefa médica e investigadora de la Universidad de Uppsala, no creyó cuando el diario Metro le pidió que comentase los reportes sobre mutilaciones genitales de Norrköping.
"En todo caso, se trataría de una noticia mundial", dijo. "Si eso sucede en el extranjero antes de que la persona se haya hecho ciudadana sueca o haya llegado al país, entonces no es ilegal. Si, por el contrario, los padres envían a la niña al extranjero para que le hagan la intervención, entonces los padres pueden ser condenados", explicó la investigadora al periodista.
¿Qué puede haber pasado? Lo más probable es que la verdad se conozca un poco mejor dentro de unos días, cuando se aplaque la euforia mediática y ya nadie se acuerde del asunto. Sin embargo, desde ya podemos aventurar un par de hipótesis: O los resultados del estudio fueron exagerados, o el estudio fue hecho de manera totalmente tendenciosa, por ejemplo, sonsacando las respuestas “adecuadas” de las niñas entrevistadas. Mientras tanto, y a no dudarlo, el problema social real, de que hay familias que sí cometen esos crímenes contra sus propias hijas, seguirá existiendo. La razón de esto es sencilla: ¿Cómo pueden garantizar el bienestar de los niños unos gobiernos de desde hace ya 20 años están empeñados en empeorar la situación social de las familias, la educación la salud, etcétera a través de políticas privatizadoras y promotoras de los valores más antihumanistas? ¿Cómo pueden velar por el respeto a la dignidad y el bienestar de las personas gobiernos que han hecho todo por recortar los gastos en el sistema de asistencia social y en el sistema de atención siquiátrica de la población?
Lo que tampoco debemos dudar es que este “debate” levantado por la publicación del estudio de Norrköping resultará en una mayor criminalización de las personas de raíces africanas que viven en Suecia, algo parecida a la que en los años posteriores al 11 de septiembre de 2001 tuvieron que soportar los musulmanes. Cuando la derecha racista levanta alguna bandera sobre supuestas fallas de grupos de inmigrantes, por lo general esto va seguido de mayores espacios para lo que es permisible hacer en contra de esos grupos.
Por ejemplo, hace 30 años la agenda xenófoba en Suecia era asociada con el fascismo y el nazismo. Poco a poco, se fueron abriendo los espacios del “debate”, y los mismos grupos que ayer se rapaban sus cabezas y hacían el saludo nazi hoy están representados en los gobiernos locales.
A inicios de la década de los 90s, un asesino en serie conocido como “el hombre láser” sembró el terror al asesinar a un inmigrante y herir a otros 11 (muchos de ellos con secuelas para toda la vida) con un arma de fuego. En esa época la Internet era una cosa de expertos y académicos.
Un caso similar en la ciudad de Malmö 20 años más tarde, que dejó dos muertos (y al menos otros 4 intentos de asesinato), apenas causó conmoción: Para ese entonces, el neonazi noruego Anders Breivik ya había alcanzado a asesinar a 77 jóvenes antirracistas en la masacre de Utøya. Un poco antes de que se produjeran estos asesinatos se habían puesto de moda las páginas web xenófobas desde las que se publicaban direcciones y números de teléfono de inmigrantes y de todas aquellas personas que se consideraban como demasiado amistosas con los denominados “cabezas negras”. Asimismo, el “debate” fue ampliado por actos como la publicación de las caricaturas del profeta Maoma con una bomba en la cabeza y los dibujos del mismo profeta como un perro de rotonda.
Para nosotros como consumidores y usuarios de medios tanto dentro como fuera de Suecia queda la lección de que hay que ser crítico con las informaciones que llegan, ya que no siempre son verdaderas noticias; muchas veces más bien esconden otras realidades complejas y otras agendas que son verdaderamente importantes de comprender y contrarrestar.

sábado, 17 de mayo de 2014

La dictadura mediática occidental y la calumnia descarada



Por Jorge Capelán, TcS, RLP.

Los medios occidentales a cada rato matan gente que tiempo después resulta aparecer con vida y gozando de muy buena salud. ¿Se acuerdan cuando hace un par de meses "mataron" al comandante Daniel? Los medios de propaganda occidentales nunca reconocieron que habían mentido de la manera más obscena al difundir esa "noticia".

Un ejemplo de lo descarado de la dictadura mediática occidental:

En el colmo del cinismo, todos los diarios suecos, (en ese país, el 90% de todas las noticias que se publican vienen de TT, que es la agencia "noticiosa" del cártel que controla los medios), divulgaron una nota con el siguiente título el día en el que el comandante Daniel Ortega "resucitó": "Exagerados rumores sobre la muerte de Ortega".

¿Qué? ¿Rumores "exagerados"? ¿Quién ha visto alguna vez un rumor "moderado" o "justo"? Se trataba un tapazo artero, un alevoso ataque para denigrar impunemente a un líder político, una operación de lo que se conoce como guerra sicológica.

Otro ejemplo más, que saltó esta semana:

La popular cantante de Corea del Norte Hyon Song-wol, a quien además le habían endilgado el ser la exnovia del líder de ese país, Kim Jong-un, demostró estar vivita y coleando al aparecer el viernes en la televisión estatal durante un solemne evento cultural en Pionyang.

En el acto, Hyon pronunció un discurso en el que expresó agradecimiento por el liderazgo de Kim y se comprometió a trabajar "más duro por el bien del arte y la cultura" de Corea del Norte.

En septiembre pasado, los medios occidentales la habían "asesinado" a ella y a al menos 10 músicos de la Orquesta Unhasu al esparcir el rumor totalmente infundado (y originado en los servicios de inteligencia sudcoreanos) de que habían sido ejecutados por un pelotón de fusilamiento en presencia de compañeros y familiares, los que más tarde fueron enviados a campos de concentración para presos políticos.

Esta misma semana se supo también que un canal de televisión surcoreano manipuló unas imágenes con Kim Jong-un, al que puso al lado de un dron gracias a la magia de Photoshop, con el fin de acusar a Corea del Norte de espionaje. Impávido ante las airadas protestas de los televidentes, el canal explicó que era lo más normal del mundo el presentar imágenes manipuladas sin informar de ello a la audiencia.

Nótese que, como en incontables casos similares, (todavía tenemos fresco el recuerdo de la repugnante y necrófila campaña de esos mismos medios hace poco más de un año cuando el comandante Chávez luchaba por su vida) no se trata de "errores puntuales" de algún periodista o medio aislado:

Ese tipo de calumnias tienden a difundirse y multiplicarse en toda la línea, siendo repetidas e incluso aumentadas por medios que en cada país de la OTAN a lo largo de las décadas se han ido construyendo con fachadas de credibilidad. Cuando se muestran falsos, nunca esos medios reconocen que mintieron, ni que difundieron puros infundios: sólo dan vuelta a la página como si nada hubiese pasado.

La concentración de la propiedad de los medios, su fusión con el capital financiero y militar, así como el poder de las élites económicas sobre el aparato del Estado, hacen que los medios en Occidente estén totalmente sometidos a un sistema de planificación político-militar en beneficio de esas élites. A esto se le debe agregar la visión racista del mundo que éstas tienen, lo que a sus ojos hace moralmente viable cualquier tipo de demonización de países y de líderes políticos en el Asia, África y América Latina.

El problema de este tipo de estrategias, es que al mismo tiempo que desorientan y confunden, también erosionan la credibilidad de los órganos de la dictadura mediática entre aquellos sectores sobre los que pretende influir. Como decía el General Sandino, "a todos se puede engañar con el tiempo pero con el tiempo no se puede engañar a todos".