martes, 27 de agosto de 2013

Snowden revisitado


Por Jorge Capelán, RLP/TcS.

Pasados casi tres meses de que salieran a la luz pública las revelaciones del ex-analista de la NSA, Edward Snowden, una serie de preguntas aún esperan una respuesta satisfactoria. La versión según la cual Snowden es un héroe solitario enfrentado a los aparatos de espionaje del imperio necesita ser revisada.

No se puede negar el papel positivo en muchos aspectos que revelaciones como las de Snowden y WikiLeaks/Bradley Manning han jugado para desvelar los crímenes del imperialismo y descubrir ante el público global la verdadera naturaleza totalitaria del poder estadounidense. Sin embargo, estas revelaciones están filtradas por poderosos intereses militares, financieros, mediáticos y políticos que son imposibles de negar. No son sólo la expresión de una revuelta ciudadana contra las violaciones del imperio a las libertades, sino también (o, tal vez, sobre todo) de contradicciones al seno de las élites de occidentales.

Un ejemplo de la propaganda romantizadora de las revelaciones de años recientes es un artículo de Julian Assange publicado por el sitio web australiano The Stringer el 24 de agosto,i que revela el papel de los directivos de la empresa Google como correveidiles, y operativos, del Departamento de Estado y la NSA en el mundo.

“Que Google estaba recibiendo plata de la NSA por entregar la información de la gente no es una sorpresa. Cuando se topó con el mundo grande y malo, Google mismo se volvió grande y malo”, concluye el fundador de WikiLeaks. Lo que no menciona Assange es que, entre los sectores que apoyan a Snowden (y también a WikiLeaks) hay grupos de poder igual de “malos”.

Snowden y la CIA

Según la historia más o menos oficial que se puede construir a partir de los reportajes que se han escrito sobre el tema,ii Snowden tiene un gran talento para la informática, así como conocimiento japonés y chino. No tiene ningún grado universitario, apenas un diploma que certifica que tiene un nivel académico de secundaria. En su adolescencia, Snowden “era un friki como el resto de nosotros (…) jugábamos videojuegos, mirábamos anime, eso antes de que ser friki se volviera algo guay”, dice un miembro anónimo de su barra de amigos al diario New York Times.iii

En mayo de 2004, se enlista en la Reserva del Ejército de los EE.UU. como recluta de las fuerzas especiales, pero no termina su entrenamiento ya que se quiebra ambas piernas. Al año siguiente aparece trabajando como guardia de seguridadiv en el Centro de Estudios Avanzados del Lenguaje de la Universidad de Maryland – una institución que se considera tiene estrechos lazos con la NSA. No pasa mucho tiempo y Snowden es contratado por la CIA para trabajar en seguridad informática.

A pesar de su falta de credenciales, a Snowden se le da una autorización de acceso a información reservada (security clearance) al máximo nivel (TOP SECRETv) y, en 2007, un puesto bajo cobertura diplomática nada más ni nada menos que como especialista de seguridad de redes de la Embajada de Estados en Ginebra. Con el tiempo, Snowden atraviesa una “crisis de conciencia” a raíz de experiencias del trabajo de la agencia que consideró éticamente objetablesvi y en 2009 renuncia... para conseguir trabajo como contratista de la NSA.

¿No suena raro esto? ¿Cómo es posible que alguien que le ha trabajado a la CIA con un nivel alto de confianza renuncie así por así y aparezca trabajando como contratista privado para otra agencia de espionaje de los Estados Unidos?

En un par de años, la CIA gastó considerables recursos en Snowden, además de pagarle un alto salario, por ejemplo, un curso de seguridad informática de 6 meses en el que dice que participó en ese período.vii Si Snowden estaba atravesando por una “crisis de identidad” que lo motivó a dejar la CIA, ¿cómo es que logró engañar a sus superiores en la reunión de rigor (debriefing) que se realiza toda vez que un empleado con autorización de acceso a información reservada cesa en sus funciones?

- Ya no quiero estar en la CIA. - OK, muchacho, que le vaya bien en su nueva elección de carrera” no suena como la manera más creíble para que Snowden pudiese dejar la Central de Inteligencia Americana. Más increíble aún es que le hayan permitido seguir disfrutando de los privilegios de su autorización de seguridad.

En sus entrevistas, Snowden ha dicho que como contratista de la NSA ganaba unos 200,000 dólares al año aunque otros han dicho que ganaba unos 120,000. Cualesquiera que sea la cifra exacta, ese es más o menos el nivel salarial de un empleado con una autorización de seguridad TOP SECRET/SCI, que era el que probablemente Snowden tenía.

Cuando Snowden en 2013 le dice a su jefe en la agencia Booz Allen Hamilton que piensa tomarse un tiempo libre para tratarse de una epilepsia recientemente diagnosticada, ¿no llamó eso la atención de nadie? La epilepsia no es una enfermedad mental, pero según los médicos, se considera que aumenta el riesgo de que el paciente sufra una enfermedad de ese tipo, lo que constituiría una causa inmediata de pérdida de la autorización de seguridad.

Luego de conocerse las primeras revelaciones de Snowden, un subcomité de Seguridad de la Patriaviii se dio a la tarea de averiguar cómo fue que Snowden consiguió la autorización de seguridad TOP SECRET.

El inspector general de la Oficina de Personal (OPM) del gobierno federal, Patrick McFarland, dijo que tenía información sobre Snowden pero “no la podía revelar en esos momentos” - obviamente, ya que había sido empleado de la CIA. Sin embargo, de la reunión surgió una serie de datos aterradores sobre el nivel de desmanejo existente en cuanto a las autorizaciones de acceso a información clasificada en los Estados Unidos: 87% de las investigaciones de los sujetos jamás se completan; TOP SECRET puede significar cosas muy distintas para diferentes agencias; un solo contratista privado, la agencia USIS, lleva adelante el 65% de las investigaciones; el fondo de un billón de dólares con los que la OPM paga las investigaciones, jamás ha sido auditado; 18 investigadores de la OPM han sido condenados por falsificar investigaciones...

A todo esto se le agrega el “escándalo” de que USIS, la empresa que le hizo la investigación a Snowden, se encuentra bajo investigación federal por “no haberla conducido de manera apropiada y detallada”.ix La corrupción y el desorden no extrañan a todo aquel que tenga una visión crítica sobre los Estados Unidos; sin embargo, tampoco debería de extrañar que las agencias de la inteligencia estadounidense sean expertas en operativos de desinformación – como de hecho lo son.

En todo caso, y aún cuando fuera cierto ese tipo de desmanejo institucional, éste no funciona para que un individuo – en este caso, Snowden – consiga un puesto bien pagado en el sector público para luego continuar una carrera bien pagada en el sector privado. No puede haber sido Snowden que haya engañado, primero a la CIA, luego a sus empleadores (Dell y Booz Allen) y por último a la NSA. Las probabilidades de que la CIA haya dejado irse a Snowden con su papelito de TOP SECRET sin hacer preguntas de ningún tipo, más la probabilidad de que sus empleadores privados y la NSA lo hubiesen dejado pasar sin hacerse preguntas sobre su pasado, son nulas.

El 10 de junio, en una entrevista a The Guardian Snowden dijo "yo, sentado en mi oficina" puedo "interceptar las comunicaciones de cualquiera, desde usted o su contador, hasta un juez federal o el mismísimo presidente, con tal de tener su correo electrónico". Sin embargo, la NSA no fué capaz de dar con él en el hotel de Hong Kong (donde se había registrado con su nombre propio), tan poco como fue capaz de verificar la investigación que respaldaba sus credenciales TOP SECRET.

Sinceramente, la única explicación razonable de que Snowden pudiese viajar hasta Hong Kong y luego aterrizar en Moscú es que contó con el permiso y la ayuda de la CIA para cambiar de trabajo e irse de contratista a la NSA y luego desertar (o hacer que desertaba). Así al menos lo piensa el periodista Jon Rappoport.x

Según Rappoport, la CIA tiene contradicciones con la NSA. Hoy en día, la NSA es un gigante que maneja cantidades inmensas de recursos y de información, mientras que la CIA ve disminuir su influencia y poder. El periodista estadoundense cita un artículo publicado por Wired Magazinexi en junio de este año según el cual el Pentágono solicitó 4.7 billones de dólares para la NSA en el presupuesto de 2014, mientras que los presupuestos de la CIA y demás agencias de espionaje de los EE.UU. fueron recortados en 4.4 billones.

Para el periodista estadounidense, la CIA puso frente a Snowden la información que los medios en los últimos meses han estado revelando. Esto no significa que el “ex-agente” de la CIA no estuviese actuando por convicción propia, es muy probable que se le haya convencido del peligro que representa la NSA para las libertades ciudadanas con su poder de espiar a todo el mundo.

El apoyo de Soros

Una cosa llama la atención acerca de la cobertura del caso Snowden entre los medios de izquierda y progresistas tanto en los países imperiales como en los nuestros: ¿Por qué nadie habla del papel del magnate de las finanzas George Soros? ¿Por qué nadie habla del papel que juega en esos medios el financiamiento de las fundaciones de los intereses corporativos como el de la Fundación Ford y muchas otras similares?

Desde hace décadas,xii fundaciones ligadas a los grandes grupos del capital estadounidense, a menudo con fuertes lazos con el aparato del Estado, la CIA y el Consejo para las Relaciones Exteriores (CFR), reparten importantes sumas de dinero millonarias con el fin de influenciar políticamente al debate en la sociedad.

Una de las 30 personas más ricas del planeta y número 15 en la lista Forbes de millonarios en los Estados Unidos,xiii Soros financia la mayor parte de las redes progresistas y hasta radicales en el Norte que luchan por el derecho a la privacidad y a la libertad de información, pero nadie (o al menos muy poca gente) parece interesado en sacar las conclusiones pertinentes de ese hecho, porque el magnate de las finanzas no es para nada un progresista.

Las conexiones de Soros con las redes imperiales son bastante conocidas.xiv Por ejemplo, la investigadora Eva Golingerxv escribe que “paralelamente a sus actividades como especulador financiero, George Soros forma parte del Carlyle Group, con las familias Bush y bin Laden, y su ex jefe de directiva, Frank Carlucci. También es miembro del Grupo Bilderberg, Council on Foreign Relations (CFR), el International Crisis Group y Human Rights Watch”. En 1993, Soros fundó la red Open Society Institution, que participó activamente en operaciones junto con la CIA en Yugoslavia, Ucrania, Georgia y el Tibet. Asimismo, las redes “filantrópicas” de Soros estuvieron activas durante los levantamientos en el año 2011 en Egipto con el fin de llevar al poder a la Hermandad Musulmana.xvi

Grupos como Human Rights Watch y Freedom House, financiados por Soros, son prominentes en todas las campañas de desprestigio llevadas adelante por los Estados Unidos contra todo tipo de gobiernos que les interese desestabilizar. En el International Crisis Group (ICS), del cual Soros es miembro, también participan personajes como Zbigniew Brzezinski, Richard Armitage, y Kenneth Aldelman. Armitage y Adelman son dos de los signatarios del Proyecto para el Nuevo Siglo Americano, el documento que sentó las bases doctrinarias de la “Guerra contra el terror” de Bush hijo.

Junto con Snowden durante su primer conferencia de prensa brindada luego de llegar al aeropuerto de Moscú el 12 de julio estaba Tatyana Lokshina,xvii jefa de la HRW de Soros, en Rusia. Coordinando la defensa estadounidense de Snowden en los EE.UU. se encuentra otra organización financiada por Soros, la American Civil Liberties Union, ACLU,xviii lo que incluso ha llevado a contradicciones entre los abogados del padre de Snowden (Lon Snowden), así como su abogado ruso por un lado, y la ACLU y Snowden por el otro.xix

En un pronunciamiento publicado el 12 de julio por la Open Society Foundations (OSF) xx de Soros, la organización critica a la administración Obama por su uso excesivo de la Ley de Espionaje para sancionar a diversos soplones que en años recientes han revelado informaciones que afectan los intereses del imperio, entre ellos Bradley Manning y el propio Snowden.

El pronunciamiento cita al asesor de la OSF, Morton Halperin, afirmando que el uso de esa legislación por parte del presidente “crea una seria amenaza para el derecho del público a conocer, y al proceso por medio del cual los americanos se enteran de las actividades del gobierno de los EE.UU. en asuntos de Seguridad Nacional”.

Es un hecho establecido que Glenn Greenwald, el reportero de The Guardian que se hizo cargo de difundir las revelaciones de Snowden, es una persona conectada a las redes de Soros. En 2008, Greenwald y la bloguera Jane Hamsher fundaron el comité de presión política Accountability Nowxxi con el fin de "llevar al Partido Demócrata hacia la izquierda". Los miembros más importantes de AccountabilityNow son miembros de las redes de Soros.xxii

Tanto Greenwald como su colega Laura Poitras, que fue la primera contactada por Snowden para hacer públicas sus filtraciones a través del New York Times, y la que filmó la entrevista con él desde el hotel en Hong Kong, son miembros de la directiva de la organización Freedom Of The Press Foundationxxiii (FPF), a su vez financiada por la Foundation for National Progress, que publica y apoya a la revista de periodismo investigativo Mother Jones Magazine.

La documentalista Poitras, tiene una carrera cinematográfica caracterizada por sus reportajes de crítica social y política luego del 11 de septiembre de 2001, con una nominación al Oscar por su filme “My country, my country” sobre la vida de los iraquíes durante la ocupación estadounidense. Según ella, ese documental le valió ser incluida en “la lista de vigilancia del Departamento de Seguridad de la Patria (Homeland Security)”, con “el nivel de amenaza más alto”.xxiv

Casualmente, en 2012, Poitras recibió el prestigioso estipendio de la Fundación MacArthur,xxv de 500 mil dólares, con la motivación de que sus “elegantes y reveladores documentales capturan las vidas y experiencias íntimas de familias y comunidades mayormente inaccesibles en los medios estadounidenses”.

La Fundación MacArthurxxvi se dedica a apoyar organizaciones e individuos “comprometidos con la construcción de un mundo más justo, floreciente y pacífico”. Entre los grupos que reciben ayuda de la Fundación MacArthur se encuentra el Center for Global Development, que se encuentra entre los primeros 150 de los cientos de grupos que reciben ayuda del Open Society Institute de Soros.xxvii

El actual presidente de la Fundación MacArthur, Robert L. Galluccixxviii tiene una larga trayectoria en el Departamento de Estado, donde trabajó, entre otras cosas, en la Agencia de Control de Armamentos y Desarme y como jefe de la Oficina de Inteligencia e Investigación. Actualmente Gallucci es miembro de la Mesa de Asesores en Seguridad Internacional del Departamento de Estado. Es un experto en temas político-militares y, sobra decirlo, ha pasado por el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR).

Con estos antecedentes bien puede uno preguntarse: ¿cómo es que una organización presidida por un cuadro estratégico del imperio le puede dar un estipendio de medio millón de dólares a una documentalista que, según su propia voz, es considerada como una “amenaza” “al nivel más alto”, nada más ni nada menos que por el Homeland Security? Se nos olvidaba un detalle sobre el estipendio de la Fundación MacArthur: En su página web,xxix explica que “aunque los nominados son evaluados por sus logros, el estipendio no es visto como un premio por prestaciones pasadas, sino más bien como una inversión en la originalidad, visión y potencial de una persona” (nuestro cursivado).

La FPF “está dedicada a defender y apoyar al periodismo agresivo, de interés público, enfocado en sacar a la luz los malos manejos, la corrupción y las ilegalidades del gobierno”, explica el grupo en su página web.xxx Para esto, la fundación hace uso de la estrategia denominada “crowd-sourcing funding”, o “financiamiento por grupos”, por medio del cual el público puede donar a alguno (o a todos) los medios alternativos de un grupo que cada dos meses la FPF le propone en su página web.

“Nuestra meta es la de ampliar la base financiera de ese tipo de instituciones – tanto las que recién están comenzando como las organizaciones sin fines de lucro ya establecidas (…) facilitándole a la gente el apoyo al mejor periodismo de un amplio espectro de organizaciones, todas en un mismo sitio”, explica la FPFen su sitio web.

Según explicó el co-fundador y director ejecutivo de FPF, Trevor Timm, en una entrevista para The Huffington Post publicada el 16 de diciembre de 2012xxxi, la idea original de la fundación surgió de unas conversaciones con los también co-fundadores Daniel Ellsberg, el soplón que hizo públicos los Papeles del Pentágono, y John Perry Barlow, el ex-letrista del grupo de rock Grateful Dead y co-fundador de la Electronic Frontier Foundation (EFF) – una fundación que promueve el software libre y el derecho a la privacidad en la Internet.

El 17 de diciembre de 2012, la EFF anunciaba en su página webxxxii que había tomado la decisión de convertirse en el consejero legal de la FPF. Además de Barlow, Rainey Reitman, Jefa de Activismo de la EFF, es co-fundadora de la FPF. Por su parte, Micah Lee, el jefe de tecnolaogía de la FPF, trabaja como miembro del equipo de ténólogos de la EFF. xxxiii Una nota al pie de la noticia antes mencionada que informaba de la asociación entre EFF y FPF asegura que, a pesar de que uno de los directivos y algunos empleados eran activos en la FPF, la EFF no era miembro de esa organización sino “solo” su consejero legal (¡?).

Lo cierto es que la EFF es uno de los regulares receptores de ayuda del Open Society Institute de George Soros.xxxiv Los vínculos entre Soros y otro de los directivos de EFF, el desarrollador del servidor web Apache, Brian Behlendorf, datan al menos de 1998, cuando ambos participaron en el grupo de acción política MoveOn.org, en respuesta a la indignación causada por el affaire del entonces presidente Bill Clinton con la becaria de la Casa Blanca, Mónica Lewinski. Entonces, el grupo urgía al Congreso a censurar al presidente “y seguir adelante”.xxxv

Un ejemplo del funcionamiento de este tipo de esquema es el apoyo que la FPF le ha dado a WikiLeaks desde diciembre del año pasado. “Desde que WikiLeaks se convirtió en tema de primera plana, la secretividad empeoró en los EE.UU.”, aseguró Trevor Timm a The Huffington Post.xxxvi

Tras el escándalo de Snowden se esconde una lucha de poder en el seno de las élites dominantes de occidente. Hay un posible vínculo entre el interés de la CIA de poner en vereda a la NSA y el interés de los grandes intereses de las finanzas: las masivas capacidades de espionaje electrónico, que no sólo sirven para espiar todo tipo de supuestos terroristas, sino también a los bancos.

El periodista Jon Rappoportxxxvii recoge la inferencia hecha por el novelista Brad Thor en su libro de ficción Black List,xxxviii en el que propone la existencia de una superagencia de espionaje que “durante años (…) ha estado usando su superioridad tecnológica para llevar adelante masivos negocios con información privilegiada”. ¿Aceptarían de brazos cruzados JP Morgan, Goldman Sachs o el Quantum Group de Soros la existencia de una agencia de espionaje que supiese más sobre ellos que ellos mismos? Es difícil de creer que lo harían.

Las revelaciones en perspectiva

Pongamos las cosas en perspectiva: ¿Qué significan las revelaciones del ex-analista de la Agencia Nacional de Seguridad de los EE.UU., Edward Snowden?

Sin restarle valor a las mismas, partamos del hecho de que es muy difícil de creer que los servicios de inteligencia de China y Rusia hayan sido ignorantes de:

- La existencia del sistema global de espionaje de las telecomunicaciones ECHELON y de la red FUKUSA (EE.UU., Canadá, Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda) que desde los años 70 del siglo pasado lo han venido manejando. La existencia de esta red fue revelada en considerable detalle por el periodista neozelandés Nicky Hager ya en el año 1996.xxxix

- La existencia de todo un ejército de analistas estadounidenses que controlan todo el tráfico de la Internet por medio de herramientas como el programa HKEYSCORE. Basta hechar un vistazo a la estructura de los cables de fibra óptica en el mundo para darse cuenta de que la mayor parte esas comunicaciones pasan por los Estados Unidos y son fácilmente interceptables por los servicios estadounidenses. Ya mucho antes de las revelaciones de Edward Snowden se conocía la simbiosis entre las grandes corporaciones como Microsoft y Google y la maquinaria de guerra y espionaje del imperio. (buscar en duckduckgo.com el término "In-Q-Tel").xl

Obviamente, otros datos en poder de Snowden, como el manual de instrucciones para el funcionamiento de la NSA o la lista completa de sus analistas son piezas importantes de inteligencia, pero no sería la primera vez que ese tipo de información cae en manos de servicios enemigos. Son varios los casos de altos niveles de infiltración en los aparatos de inteligencia de los diferentes países que se han podido constatar en la historia sin que eso signifique la debacle.

La importancia más fundamental de las revelaciones de Snowden es política: Revela de manera irrefutable ante los ojos del público dentro y fuera de los EE.UU., el nulo respeto que tiene el imperio por su privacidad. Ya no se trata de que los objetos de la persecución sean "terroristas" o "criminales", sino que en principio puede ser cualquier persona. Los servicios de inteligencia de Rusia tienen que haber estado conscientes desde el inicio de las poderosas redes que estaban ayudando a Snowden y por eso trataron con sumo cuidado la solicitud de asilo de éste. Visto en retrospectiva, es una suerte que Snowden no acabó en América Latina.

Las revelaciones de Snowden juegan un papel importante para la toma de conciencia de amplios sectores de la población mundial acerca del sistema totalitario que rige la mayor parte del mundo hoy en día, pero los pueblos del mundo no lograrán convertir esa información en una herramienta efectiva para derrotar los planes del imperio mientras no sean capaces de ver los verdaderos intereses en juego en torno a las mismas.

Notas:

i"Google and the NSA: Who’s holding the ‘shit-bag’ now?”, Julian Assange.

iiiNew York Times, 16 de junio de 2013 http://www.nytimes.com/2013/06/16/us/for-snowden-a-life-of-ambition-despite-the-drifting.html?pagewanted=all&_r=1& En el artículo original se usa la palabra “geek”, que en inglés tiene un significado bastante más amplio que en español, donde solo se usa para designar a alguien con intereses muy estrechos, especialmente tecnológicos. Por eso la tradujimos como “friki”, es decir, “una persona cuyas aficiones, comportamiento o vestuario son inusuales”. http://es.wikipedia.org/wiki/Friki
ivSnowden, para conseguir ese trabajo como guardia de seguridad en una instalación de la NSA ya debe haber tenido algún tipo de autorización de seguridad – algo que lleva tiempo conseguir. Según este artículo del Washington Post, desde el 11 de septiembre de 2001, ha habido un gran aumento en la cantidad de puestos de contratistas y empleados del sector público a los que se requiere presenten una autorización de seguridad, desde personal de mantenimiento en agencias de espionaje hasta técnicos y desarrolladores de software. En 2010, el número de estos trabajadores se calculaba en unos 854,000 en todos los EE.UU.
http://www.washingtonpost.com/wp-dyn/content/article/2010/08/24/AR2010082406545.html?hpid=topnews

vBásicamente, en los EE.UU. hay tres niveles de acceso a información clasificada: CONFIDENTIAL, SECRET y TOP SECRET. Para lograr una autorización al nivel más bajo, CONFIDENTIAL, se requiere pasar por una investigación de entre unas semanas y unos meses, que cubre los últimos 7 años de la vida del sujeto. Para obtener una autorización en el siguiente nivel, SECRET, el período de la investigación va de algunos meses hasta un año, siendo un pobre historial financiero la causa más común de descalificación del sujeto. Este tipo de autorización es la más común a nivel de contratistas civiles trabajando para el Estado de EE.UU. Para obtener una autorización TOP SECTRET (TS), que da acceso a información sobre seguridad nacional, antiterrorismo y contrainteligencia, los requerimientos del estudio del sujeto son mucho más estrictos. Se debe pasar por una investigación SSBI que debe ser hecha de nuevo cada 5 años. Se investigan los últimos 10 años de vida del sujeto (o, en su defecto, a partir de los 18 años). También se investiga a su familia y al registro del aplicante en otras agencias federales del gobierno de los EE.UU. Esta investigación incluye entrevistas con familiares, antiguos empleadores, conocidos, y con el sujeto mismo. Sujetos que han recibido una autorización de acceso a información clasificada de esta categoría pueden además acceder a una autorización de acceso a Información Sensible Compartimentada (SCI), ya sea para Inteligencia de las Comunicaciones (SIGINT), para información sobre armas nucleares, para blancos de armas nucleares, etcétera. El requisito indispensable para acceder a una autorización SCI es haber pasado por una investigación SSBI. En el caso de Snowden, lo más probable es que tuviera una autorización de acceso a información clasificada TS/SCI.

viCuenta la historia que Snowden se sintió defraudado cuando en Ginebra, la CIA deliberadamente emborrachó a un banquero con el fin de chantajearlo y lograr reclutarlo para la agencia y así tener acceso a información secreta sobre la banca del país helvético, que en ese momento se encontraba una legislación para aumentar la transparencia bancaria.

xiiPara una discusión del papel jugado por la Fundación Ford en apoyo a la Guerra Fría Cultural llevada adelante por la CIA en Europa Occidental en los años 50 y 60 del siglo pasado, ver “La CIA y la Guerra Fría Cultural”, de Stonor Saunders. Sobre el papel de fachada de la CIA que juegan las principales fundaciones filantrópicas en los EE.UU., ver “The Ford Foundation and the CIA: A documented case of philanthropic collaboration with the Secret Police”, de James Petras http://www.rebelion.org/hemeroteca/petras/english/ford010102.htm y para una discusión algo más actualizada del tema, ver “Ford Foundation, The CIA and U.S. Establishment Conspiracy” (I y II) de Bob Feldman. http://wherechangeobama.blogspot.com/2012/07/ford-foundation-cia-and-us.html http://wherechangeobama.blogspot.com/2012/08/ford-foundation-cia-and-us_1971.html

xiiiSoros según la revista Forbes

xivHeather Coffin: “George Soros, Imperial Wizard”, Cover Action Quarterly, fall 2002.

xvEva Golinger y Romain Migus: “La Telaraña Imperial, enciclopedia de injerencia y subversión”, Centro Internacional Miranda, 2008, pp 209-210.

El 15 de agosto, el diario Wall Street Journal informó que una sesión de chat que tuvieron Edward Snowden y su padre, Lon, se realizó contra la voluntad de los abogados que asesoran a éste último. El chat de dos horas entre padre e hijo se llevó a cabo con la ayuda de Ben Wizner, abogado de la ACLU. Wizner pertenece al equipo de abogados defensores de Edward Snowden en los EE.UU. Según el diario estadounidense, el contacto entre padre e hijo se realizó contra la recomendación del abogado de Lon Snowden, Bruce Fein. Al ser informado de la conversación el abogado ruso de Edwad Snowden, Anatoly Kucherena, dijo que le había urgido a su cliente que no hablase con su padre ni por medios electrónicos ni por teléfono, y les pidió a ambos no tener contacto hasta que pudiesen encontrarse en persona.


Una nota de febrero de 2009 señala que los miembros de AccountabilityNow entonces eran los grupos: "Daily Kos, MoveOn, the Service Employees International Union (SEIU), ColorofChange.org, Democracy for America, 21st Century Democrats" y "BlogPAC".



xxviiEn 2011, esta fundación se encontraba en el puesto 115 entre los receptores de ayuda de Soros, de acuerdo al sitio sorosfiles.com

http://www.nndb.com/org/674/000051521/
xxxixDescargar el libro “Secret Power” en http://www.nickyhager.info/ebook-of-secret-power/

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