martes, 30 de diciembre de 2014

UE: Una dictadura de ricos

Por Jorge Capelán, RLP/TcS.
Usar al ejército para defender los privilegios de los ricos aplastando las protestas de los pobres es un principio que la más alta dirigencia de la Unión Europea ha elevado al nivel de doctrina, según documentos que diversos medios alternativos y contestatarios han ido desenterrando en los últimos meses.
Las políticas neoliberales crean tales niveles de desigualdad que ya hasta economistas burgueses que se reúnen con Obama como Thomas Piketty lo dicen abiertamente: El capitalismo no es capaz de crear igualdad. Ante esto, los estrategas de la Unión Europea, desde hace años que se preocupan por la multiplicación de las "tensiones explosivas en las capas más pobres de la población."
¿Cómo piensan enfrentar esos problemas? Pues echándole el ejército a los pobres, claro está.
Eso es lo que predican estudios como "Urban Violence and Humanitarian Challenges" (“Violencia urbana y retos humanitarios”) y "Perspektiven für die europäische Verteidigung 2020" (“Perspectivas para la defensa europea 2020”) del Instituto Europeo para Estudios de Seguridad, una agencia de la UE para temas de análisis internacional y de defensa.
En particular el segundo estudio, prologado por la Comisionada para las Relaciones Exteriores Catherine Ashton, lo pone más claro que el agua: Se trata nada más ni nada menos que de "proteger a los ricos de las tensiones y problemas de los pobres".
En un largo artículo de Tomas Ries, catedrático de la Academia de Defensa de Suecia y asesor del ex-canciller del país escandinavo, Carl Bildt, se afirma: "A medida que aumenta la parte de la población mundial que es pobre y está frustrada, las tensiones entre este mundo y el de los ricos aumentará ... ya que difícilmente podremos atacar la causa de los problemas para el año 2020 ... tenemos que poder protegernos".
Ries menciona las huelgas de los recogedores de basura en Nápoles y las de los bomberos en Gran Bretaña como ejemplos de conflictos "amenazantes para la infraestructura" para los que la UE debe prepararse más. El ejército será usado cada vez más seguido para "tareas policiales". De hecho, tanto en Grecia como en España, ya se ha echado mano de los militares para hacer frente a huelgas.
El autor admite que esto puede "ser moralmente cuestionable", pero "no existe otra alternativa".
El diario español Público denunciaba a inicios de noviembre que las tropas del ejército español “han visto reforzado su adiestramiento en tácticas propias de cuerpos policiales para mejorar su capacidad de intervención en revueltas civiles”.
Mientras tanto, en Alemania ya se han construido varios campos de entrenamiento, entre otros una ciudad modelo con 520 edificios en la zona militar de Altmark, en la que tropas de varios países europeos ha entrenado en enfrentamiento de levantamientos populares.
La radio Deutschlanddfunk, que comentó los estudios en el mes de julio, constata que el artículo 222 del Tratado de Lisboa puede interpretarse de tal modo que las fuerzas armadas de los países de la Unión puedan ser enviadas a otros países miembros en caso de protestas sociales.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

Día para celebrar. Mañana, a seguir luchando

Por Jorge Capelán, TcS/RLP.
Hace ya 6 años, el 4 de noviembre de 2008, llegaba a La Habana para participar en la edición anual del Encuentro Internacional por la Liberación de Los 5 Héroes que hasta ahora se acostumbraba celebrar en la ciudad de Holguín. (¿Qué irá a pasar ahora con esos encuentros? ¿No se podrá seguir celebrándolos, pero por la Liberación de todos los pueblos?)
Recuerdo esa noche, recién llegado del aeropuerto, el ambiente de expectación que se respiraba en el lobby del hotel, en las calles y en los lugares públicos de la capital. No era para menos, ya que esa noche, con la victoria de Barak Obama sobre el republicano John McCain, por el 64.9% de los votos electorales, permitía pensar en un cambio en la política criminal que desde hacía más de 4 décadas el imperio venía ejecutando contra el pueblo cubano.
Que Obama verdaderamente fuese a llegar a hacer realidad de sus promesas electorales de atender las carencias sociales de su propio pueblo, y de ser menos belicoso contra los demás pueblos del mundo de lo que había sido el loco de Bush, éramos varios los que dudábamos, aunque todos lo deseásemos. En el lobby del hotel, tanto cubanos como extranjeros celebraron cuando por teleSUR se anunciaba el resultado de esa elección. Las mismas reacciones encontré en la calle cuando salí a dar una vuelta unos minutos más tarde.
En el caso de Cuba, la justicia tardó en llegar, pero llegó. Hoy Obama está dando los primeros pasitos para terminar con el bloqueo y nuestros cinco hermanos, los héroes antiterroristas, están de vuelta a Cuba con sus familias. Aún recuerdo la expresión de dolor y ternura de Doña Mirta, la mamá del héroe Antonio Guerrero, cuando en Holguín le alcancé un ejemplar de un libro de poemas de su hijo traducidos al sueco por un comité de solidaridad escandinavo al que estaba representando en aquella reunión.
La expresión de Doña Mirta al hojear aquel librito en un idioma incomprensible, pero con unos dibujos y una firma íntimamente cercanos, me hizo entender el océano profundo de sufrimiento por el que estaban pasando ella y el resto de familiares de Los Héroes. Al mismo tiempo, en esa expresión, también puder ver el espíritu de no dejarse caer, de seguir luchando, de confianza en una revolución y un pueblo forjados en una serie de principios capaces de resistir las mayores crueldades de los poderosos de la Tierra.
Hoy, Doña Mirta, y todos los familiares de los Cinco Héroes, han vuelto encontrarse con los que el imperio había secuestrado y encerrado en sus mazmorras. Hoy, como lo prometió Fidel, Los Cinco Héroes han vuelto a casa, y todos los que durante todos estos años, a lo largo y ancho del mundo, alguna vez distribuimos algún volante, o juntamos algún peso, o vendimos algún folleto, o dimos alguna charla, para que ellos puediesen regresar, también estamos celebrando junto con todo el pueblo cubano.
Celebremos hoy. Porque mañana tenemos que seguir trabajando duro para que Obama materialice y profundice sus anuncios hasta que el bloqueo sea una referencia histórica, para que los EEUU normalicen también sus relaciones con Venezuela y Bolivia, para que no destruyan al mundo y para que se den cuenta de una vez por todas que tienen que aceptar la independencia de Nuestra América.

miércoles, 17 de septiembre de 2014

Los buitres mediáticos contra Facepopular

Por Jorge Capelán*, Tortilla con Sal, Radio La Primerísima.

Este lunes, la web de noticias Infobae publicó un reportaje difamatorio contra la red social latinoamericana Facepopular en la que se da a entender que esta iniciativa, nacida de los movimientos sociales de nuestra región como una respuesta a las grandes redes comerciales monopólicas como Facebook y Twitter, en un año de actividad «apenas» llega a los 850.000 usuarios, la mitad de ellos en Argentina. Con esto, Infobae no hace otra cosa que promover la más lamentable ignorancia entre sus lectores con fines inconfesables pero no por ello difícilmente adivinables.

«A poco más de un año de su lanzamiento (el 9 de julio de 2013), la red social Facepopular.net aún no ha logrado alcanzar el millón de usuarios en toda América Latina, a pesar de contar con el apoyo del Ministerio de Cultura y la difusión por parte de medios estatales como Telesur y la TV rusa e iraní», escribe Infobae en su nota, redactada con ese peculiar estilo con el que algunos medios buitres en nuestras latitudes tratan de camuflar la calumnia como información.

En realidad, hablar de 850.000 usuarios en un año es decir mucho, especialmente para un red latinoamericana con un universo total de unos 600 millones de almas (o tal vez unos 800, si contamos la gente de nuestros países que ha emigrado).

Comparativamente, todas las grandes redes sociales monopólicas, con un universo potencial de cobertura de toda la población del planeta de más de 7.000 millones de personas, en su primer año de vida  han mostrado cifras similares:
  • Facebook, que hoy tiene 1,200 millones de usuarios, tenía un millón en su primer año de vida (2004), según un estudio de The Guardian.
  • Según otro estudio Twitter, que hoy en día tiene unos 271 millones de usuarios, finalizó su primer año de vida (2006) con 750,000 usuarios, cien mil menos que lo que Infobae dice que Facepopular tiene hoy en día.
  • Linkedin, que a inicios del año pasado tenía unos 225 millones de usuarios, terminó su primer año de vida, del 2003 al 2004, con apenas 400 mil usuarios.
  • Uno de los sistemas de gestión de contenidos más populares, Wordpress, se creó en 2003 y en 2011 llegaba a los 50 millones de usuarios. Hoy en día hay quienes hablan de 77 millones. Tres años después de su lanzamiento, en el año 2006, tenía (también «apenas») unos 600 mil usuarios.
  • Podríamos mencionar otras redes sociales que muestran comportamientos parecidos: Su patrón de crecimiento es exponencial, son «pocos» al inicio y de la noche a la mañana se convierten en muchos millones.
¿Pasará lo mismo con Facepopular en el futuro? No lo sabemos, tal vez surja otra cosa, tal vez logremos crear una Internet latinoamericana, tal vez los cambios en las tecnologías de la comunicación hagan obsoletas a las grandes redes sociales centralizadas como Facebook o Twitter, tal vez... Francamente hablando, hay muchos «tal vez», incluyendo el «tal vez no logremos sobrevivir a las múltiples crisis que el capitalismo nos ha heredado», o el «tal vez sí lo logremos, si hacemos las cosas bien».

Lo cierto es que en la política actual de nuestro continente, en la lucha de las ideas que tiene lugar entre el proyecto de los capitales multinacionales (a los que llamamos «buitres») y nuestros pueblos, esta red de «apenas» 850,000 usuarios activos («militantes», titula Infobae, delatando el miedo mortal que los grandes latifundistas mediáticos sienten por los pueblos), juega un papel muy difícil de ocultar.

Es cierto, como escribe Infobae, que 425,000 argentinos en Facepopular no se comparan con 23 millones de sus compatriotas que están en Facebook o a los 4.7 millones que están en Twitter. Lo que no dice el medio buitre en su reportaje es que está comparando peras con manzanas.

A Facepopular se suman todas las personas que apoyan la idea de la integración de América Latina y el Caribe, y que están a favor de la democracia y en contra de cosas como el racismo y el sexismo. Por lo general, la gente que crea una cuenta en Facepopular busca contacto o información sobre cosas relacionadas con ese proyecto, y además adhiere a ciertos principios muy generales como los que acabamos de mencionar. A Facebook, como es sabido, se suma gente por cualquier tipo de razones.

Mark Zuckerberg y el resto de las figuras que controlan Facebook nunca tienen reuniones semanales con los usuarios porque no se deben a ellos, sino a los accionistas de la empresa. Los que «controlan» Facepopular sí. Para hacerse notar en Facepopular no hay que pagar como sucede en Facebook, así como tampoco hace falta estar pendiente de los caprichos de un «algoritmo» (programa de computación que filtra todos los mensajes que se publican) cuya fórmula es más secreta que la de la Coca-Cola.

Por último, podríamos agregar que, a diferencia de Facebook, Facepopular no comparte los datos de sus usuarios con la CIA, pero ya sabemos que a ese argumento Infobae responderá agitando los fantasmas del «Régimen K», de la «KGB de Putin», de la policía de «Maduro» o del «G2 cubano» - espectros gastados con los que nuestros pueblos ya no pueden ser asustados.

No, Facepopular no está hecho para reemplazar a Facebook, sino para ayudar a acabar con el orden buitre de unos capitales transnacionales que ponen sus intereses por encima de cualquier cosa. Está hecho para participar en la lucha por acabar con un orden mundial hecho a la medida de una empresa buitre como Facebook, que basa su idea de negocios en ganar plata a costa de lo que producen sus usuarios.

* El autor es redactor de la página Primerisima-Nicaragua y «embajador» de Facepopular.

martes, 16 de septiembre de 2014

"Tienen derecho a beber agua limpia": protesta en EE.UU. para apoyar a El Salvador

RT.

En EE.UU. se inicia la etapa final del juicio que interpuso la minera Pacific Rim contra El Salvador. La disputa se debe a que el Gobierno salvadoreño prohibió a la compañía explorar una mina de oro y plata debido al impacto ambiental.

 

Para apoyar al país centroamericano, decenas de manifestantes se han concentrado en las inmediaciones del edificio del Banco Mundial, donde se ubica el Centro Internacional de Arreglos Relativos a Inversiones (CIADI) en Washington.  Pacific Rim promovió la demanda contra el Estado salvadoreño en el año 2009 por una suma de más de 300 millones de dólares. La firma solicitó una licencia para la explotación aurífera en el norte del país centroamericano en el año 2004, pero el Gobierno salvadoreño rechazó la petición. La minera considera que no se cumplieron sus derechos de inversionista y demanda la compensación por ganancias de explotación no percibidas.

El Salvador argumenta que para extraer oro y separarlo de la roca se requiere cianuro, un proceso que habitualmente conlleva la contaminación de los acuíferos y otras fuentes de agua.

"Tienen derecho a tomar agua limpia. Su soberanía esta violada por una compañía como Pacific Rim, que ha sido vetada de extraer oro por contaminar uno de los mayores recursos de la gente del Salvador", dijo a RT uno de los manifestantes de Washington.

"En esta coyuntura en la que nos encontramos hoy en día con todo este tema de los fondos buitres queriendo hacer unas demandas exorbitantes a Argentina se puede temer que se siente un precedente en el que una vez más determinados tribunales internacionales regidos por el sistema económico neoliberal vuelvan a fallar en contra de los intereses de los pueblos del sur", advierte el analista político Jorge Capelán.

viernes, 15 de agosto de 2014

El canal de Nicaragua, alternativa potente al de Panamá en el nuevo mundo multipolar

RT.

El Canal de Panamá cumple 100 años. Pero las necesidades del comercio mundial exigen la creación de una ruta marítima más amplia y moderna, por lo que se planea construir una vía interoceánica alternativa. El desarrollo del canal de Nicaragua es consecuencia y factor de creación de un orden multipolar que necesita nuevas rutas comerciales. Y su construcción no puede ser impedida por los sectores en Occidente que quieren mantener su hegemonía, opina el analista político Jorge Capelán.

jueves, 10 de julio de 2014

¿A quienes beneficiaría que los EEUU importasen el modelo sueco de Almedalen?

Por Jorge Capelán, RLP/TcS.

Una extraordinaria crónica de la estadounidense Amy Goodman acerca de los supuestos avances de la política progresista en el reino de Suecia le ha dado la vuelta al mundo la última semana y este humilde servidor, que conoce bastante bien la realidad que la autora describe, no puede menos que reaccionar haciendo notar algunas cosas que ésta omite.

En su crónica, Goodman pone como un ejemplo democrático la reunión anual de políticos que se lleva adelante en Visby, en la isla sueca de Gotland, y que lleva el nombre de Almedalen. Amy Goodman ensalza a la democracia sueca, que una vez al año permite que activistas por las más variadas causas se reúnan bajo formas más o menos civilizadas durante una semana en una isla en el medio del Mar Báltico. Yo estuve ahí junto con un grupo de activistas por el derecho de las personas Sin Papeles hace como 10 años y daré mi visión sobre el evento.

Sin embargo, y antes de entrar en materia, me veo obligado a comentar la elección de ejemplo democrático de Goodman para el pueblo estadounidense: “Suecia es una democracia parlamentaria, liderada por un gobierno de coalición”, escribe la autora. Lo que no le explica al pueblo estadounidense es que Suecia no es una república, sino una monarquía, y su jefe de Estado, por lo tanto, no es el ministro de Estado Fredrik Reinfeldt sino el Rey Carlos XVI Gustavo – a quien nadie ha elegido, excepto la propia Casa Real de Suecia. O sea que lo que Goodman le está recomendando indirectamente al pueblo estadounidense es que vaya hacia atrás como el cangrejo y eche por la borda a su famosa Revolución Americana, de la que alguna lección buena se podría aún extraer.

Entendemos perfectamente que para el público estadounidense, acostumbrado como está a la criminalización y represión de toda protesta social, el hecho de que por una semana al año los políticos puedan alternar con determinados grupos de activistas rociando las reuniones de buenos vinos y sándwiches de delikatessen en vez de gas de pimienta o choques eléctricos suene a un gran avance democrático. Sin embargo, en este punto la visión que Goodman da de la actividad es una idealización total.

En su crónica, Goodman menciona su encuentro con el parlamentario del Partido Verde, Per Bolund, que interrogaba a varios directores de grandes empresas acerca de las reglamentaciones ambientales que quisieran que se aplicaran – los que a su vez, “increíblemente”, le respondían.  Además, Goodman menciona su encuentro con Antje Jackelén, la primera mujer arzobispo de la Iglesia de Suecia desde su fundación hace 850 años y la presencia de manifestantes (organizados por Amnistía Internacional) denunciando el papel que desempeña la exportación de armas en la economía sueca.

Llama poderosamente la atención de que Goodman no haya hablado de dos hechos que marcaron la edición de este año de la reunión de Almedalen: El primero, el derecho a manifestarse, con protección policial, del partido nazi que lleva el nombre de Partido de los Suecos (Svenskarnas Parti), con estrechas relaciones con grupos terroristas como el Svoboda ucraniano, cuyas violentas acciones en Kiev apoyó con tropas este año. Por cierto, uno de los nazis suecos, recién regresado de su “misión” en Ucrania, participó en el ataque a cuchilladas contra varios antirracistas este 8 de marzo, en el que hubo varios heridos, entre ellos uno que estuvo en cuidados intensivos varias semanas. El segundo hecho que omite Goodman es que los antirracistas que decidieron hacer oir su protesta pacífica contra los nazis que con protección de la “democracia” sueca marcharon en Visby, fueron prontamente apresados por la policía.


El “Partido de los Suecos” (Nazis) en una de sus marchas. (Foto de la Televisión Sueca)
La manifestación nazi que Amy Goodman no creyó digna de reportar en Almedalen 2014 (Foto: TT)
El activista Dror Feiler, que protestaba contra los nazis tocando en su saxofón la canción de la serie Pippi Mediaslargas, es detenido por agentes de seguridad de Almedalen 2014 (Foto: Expressen.se)



Así le dejaron el cuello a Dror Feiler los policías que lo aprendieron. Por cierto, no es la primera vez que las fuerzas del orden del reino expresan de forma similar la interpretación de Pippi Mediaslargas que hace Feiler durante los actos de protesta contra los nazis. (Foto: Televisión Sueca)

En lo personal, hace unos 8 años tuve la oportunidad de asistir a Almedalen como parte de un grupo de activistas por el derecho al asilo y miembros del Movimiento Sin Papeles. Fuimos ahí, copamos un seminario en el que hablaba un fanático antiinmigrante que por ese entonces era ministro de migración, lo atiborramos de preguntas críticas y cuestionamientos, y al final del “workshop” nos fuimos a libar las abundantes bebidas y a degustar las exquisiteces que los organizadores habían encargado. ¿Resultados políticos concretos? Nada...

Por ejemplo, logramos hablar con una muchacha del partido liberal muy interesada en el tema de los Sin Papeles (los políticos progresistas ya sabíamos que estaban de nuestro lado). Al cabo de unos pocos días la muchacha se dio cuenta de que esa no era una bandera viable para hacer carrera y nunca más volvió a llamar – ni a responder a nuestras llamadas. Nosotros regresamos a nuestro día a día de buscar casas de acogida clandestina para los Sin Papeles, de buscar médicos dispuestos a curar gratis sus incontables enfermedades, y a dedicar numerosas horas de trabajo a librar batallas legales que, allá cada muerte de obispo, resultaban en que algún inmigrante que llevaba años escondido recibiera su residencia.

En resumidas cuentas: Almedalen le sirvió a los políticos del sistema para legitimarlo. Por otro lado, los movimientos populares se ven constantemente ante el dilema de si ir o no ir a ese tipo de farsas. Si van, es casi siempre a perder el tiempo. Si no van, pierden la oportunidad de hacer algún hipotético contacto que rara vez sirve para algo. Muchísimos grupos no van, entre otras cosas porque no tienen recursos, ni personales ni colectivos, para ir. Algunos, como el caso de los activistas contra la guerra que fueron a protestar este año, lo hacen a riesgo de caer en las garras de la mafia Oenegista de redes como Amnistía Internacional, que como es bien sabido se caracteriza por combatir a cualquier gobierno que se decida a cambiar el criminal orden internacional que vive de la industria de la guerra. En muy pocas ocasiones, como en el caso de Dror Freiler y los antirracistas, logran hacer un punto político que trascienda la agenda previamente trazada por la oligarquía financiero-mediática y política que dirige al reino de Suecia.

Las bondades de la democracia sueca que describe Goodman en su crónica dan una imagen totalmente edulcorada y falseada de lo que es Suecia. La sueca es una sociedad en la que hay una libertad muy amplia para dedicarse a proyectos individuales de consumo privado, siempre y cuando se tenga una fuente de ingresos. Fuera de eso, todo interés social y toda lucha por lo que no sea “la pelusa de mi propio ombligo” es enfrentado con profunda hostilidad, sino represión abierta. El “activista” que sucumbe a los sándwiches y los tragos de Almedalen se convierte en parte de la élite corporativa que gestiona la política proestadounidense de Suecia. Muy pocos de los asistentes habituales de Almedalen logran sobrevivir a esos embates.

Cuando Olof Palme pronunció su famoso discurso desde la parte de atrás de un camión en Visby, en 1968, acto que dio origen a la tradición de Almedalen, Suecia era otra Suecia, y la socialdemocracia escandinava era otra socialdemocracia. Los que hoy en día dirigen a la socialdemocracia son hijos de la casta de burócratas que enterraron a Palme. Si vemos fuera de la socialdemocracia, hoy en día Jonas Sjöstedt, presidente el otrora Comunista “Partido de Izquierda”, dice haber sido un amigo íntimo de Chris Stevens, el embajador estadounidense en Libia, asesinado en Septiembre de 2012 por los mismos grupos de Al Qaida que él entrenó para que cometieran el baño de sangre que tuvo lugar en ese país norafricano.

Por supuesto, tanto en la socialdemocracia como en el Partido de Izquierda y en muchas otras organizaciones, existen activistas de base genuinamente interesados y comprometidos en un cambio del sistema, pero el poder del gran capital sueco sobre la política del reino es hegemónico y su influencia se extiende por todo el aparato político.

Es comprensible que desde una óptica superficial Goodman presente como un gran avance el que un partido sueco pueda obtener 4% de los votos y entrar al parlamento, cuando en los EE.UU las elecciones son entre las dos fracciones del partido de los multimillonarios, pero lo que pasa es que en un país como Suecia, los ricos tienen demasiado que decir sobre qué cosas y hasta qué punto los “principales partidos” del reino pueden discutir. De hecho, existen decenas y decenas de partidos en Suecia que no pueden ir a Almedalen porque no tienen dinero. Son los partidos representados en el parlamento los que tienen acceso a fondos públicos lo suficientemente importantes como para poder asistir.

O sea que la democracia que Goodman toma como modelo es una democracia corporativa, cooptada por los intereses de los grupos de poder y de las ONG:s al servicio de esos mismos grupos, como Amnistía Internacional. Podría haberle recomendado al pueblo estadounidense que mirase a otras experiencias democráticas, como las muchas que estamos desarrollando aquí en América Latina, pero al fin de cuentas lo que parece que le atrae a Goodman es la posibilidad de ser admitida en los corrillos de discusión en los que se reparten vinos de marca, comida de delikatessen y algún que otro lugarcito bajo el sol.

viernes, 27 de junio de 2014

¡Gracias FIFA!

Por Jorge Capelán, RLP/Tcs.

¡Qué grande que es el fútbol! ¡Gracias a este sano y edificante deporte, ahora todos y todas nos podemos sentir un poquito más buenos y buenas, porque hay un futbolista uruguayo sobre el que podemos descargar todo nuestro odio y emociones negativas: Nos referimos, claro está, al «caníbal» ese de Luis Suárez.

Gracias a ese ser de naturaleza patológica, émulo de Hannibal Lecter, tanto en sus gustos culinarios como en su manía de reincidente, que no merece formar parte del género humano por haber cometido el obviamente aberrante acto de rmordisquear a un zaguero de la selección de Italia, estamos todos y todas perdonados por nuestros pecados y por los de nuestros propios equipos:

- Están perdonados los miles de fanáticos mexicanos que durante los partidos del mundial le gritaron «¡Puto!» a los porteros de Brasil y de Camerún cada vez que éstos despejaban algún balón. Según la FIFA, que desestimó una acusación por «conducta inapropiada», el epíteto «no es considerado un insulto en este contexto específico». ¡Homófobos y racistas futboleros del mundo, adelante! ¡Uníos en un solo grito de «¡Puto!», que a la FIFA, tan ocupada como está en acabar con la antropofagia en el deporte, le importa un comino, «en este contexto específico» o en otro que le convenga!

- Está perdonado Neymar, que por el rabo del ojo vio venir al croata Luca Modric y con toda la mala leche del Brasil, de manera totalmente gratuita, le descargó un codazo que bien pudo haber dejado tuerto al defensor. Claro está que también están perdonados todos los defensas del mundo que «marcan» (es un decir) a sus atacantes con una motosierra. Todo vale porque, como en el caso de Bin Laden, «nada» se compara con lo que hizo Suárez.

- Están perdonados, como no, los cameruneses Benoit Assou-Ekotto y Benjamin Moukandjo, que se trenzaron a golpes en pleno terreno de juego durante el partido de su selección contra Croacia. Y también están perdonados, faltaba más, los ghaneses Kevin-Prince Boateng y Sulley Muntari, los dos mejores jugadores de su selección, que le pegaron en insultaron a su entrenador tras una discusión por dinero. Todo es armonía y fraternidad en el mundo del fútbol, a no ser por ciertas alimañas con dientes y propensión a morder a sus contrarios.

Es una suerte que la FIFA haya sancionado al caníbal de Suárez con la pena más dura que se pueda imaginar: Separar a alguien de lo único que sabe hacer en la vida por un período tan largo de tiempo que casi, casi le obligue a decirle adiós a su carrera.

¡Y nada de blandenguerías! ¡Nada de hacerle caso a lo que ahora dice el zaguero Giorgio Chiellini, víctima del antropófago uruguayo, de que la sanción de la FIFA contra Suárez es excesiva! Seguramente que el pobre de Chiellini (si es que todavía tiene el hombro en su lugar) está bajo los efectos del choque por la mordida del animal ese. Es eso que llaman el «efecto de Estocolmo»: La víctima sale defendiendo a su agresor. ¡Pobrecito Chiellini!

¡Siga así, FIFA! ¡Impartiendo justicia! ¡No descanse hasta que cada campo de fútbol esté vigilado por cientos de drones y las pruebas de ADN sean obligatorias para todo el que quiera entrar en un estadio! Siga permitiendo la venta de cerveza en las canchas, especialmente cuando sepa que van a asistir fanáticos de Holanda y Alemania, pero póngase dura con los hinchas chilenos, porque esos seguro que andan buscando pleito.

Por sobre todas las cosas, ¡gracias FIFA por haber fusilado a Suárez! Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que a Blatter no lo eligió nadie, que solo las cadenas con más dinero, y por ende las que más cobran, son las que tienen preferencia para los derechos de transmisión. Gracias a lo de Suárez ya no tenemos que pensar que nos están estafando, y que la próxima vez que veamos un campeón del mundo, podremos estar seguros de que es uno del grupo de los rentables.